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¿Eres derrochador? Entérate cómo dejar de gastar tanto dinero

Existen diferentes maneras de saber si cuidas el dinero o no, según cómo te comportas en tu diario vivir. En este articulo te digo cómo saber si eres un derrochador y qué puedes hacer al respecto

¿Eres derrochador? Entérate cómo dejar de gastar tanto dinero

Hoy en día es esencial saber cómo ahorrar y administrar el dinero. Sobre todo en países América Latina, en los que la economía no atraviesa por su mejor momento, nuestras familias muchas veces no logran cubrir todas sus necesidades y resulta difícil llegar a fin de mes.

Si aprendemos a ahorrar, entendemos que no debemos ser esclavos del dinero, ya que somos capaces de arreglárnoslas con lo suficiente y utilizar el resto para cosas que son necesarias de verdad. Sin embargo, no a todos nos resulta tan sencillo.

¿Te has preguntado alguna vez si eres una persona ahorrativa o derrochadora?, ¿Administras bien tu dinero o no logras llegar a fin de mes y te endeudas? Existen diferentes formas para saber si cuidas del dinero tan solo observando cómo te comportas en tu diario vivir.

En este artículo te doy algunas de las características de las personas que suelen gastar su dinero de manera indiscriminada. Características de una persona derrochadora:

- No busca alternativas para generar nuevos ingresos, si es que está ajustado económicamente.

- No les enseña a sus hijos que deben cuidar el dinero y ahorrar, ni tampoco les inculca la importancia del trabajo para obtenerlo.

- Se deja seducir por cosas que en realidad no necesita. Por ejemplo: productos en liquidación que son muy bonitos pero que en realidad no le hacen falta.

- Vive con la creencia de que debe tener las mejores cosas, sin evaluar que no siempre lo caro es mejor.

- Al comprar, no compara precios en diferentes negocios o almacenes. No se toma el tiempo para visitar diferentes lugares, sino que en general, compra apurado y sin mirar el precio.

- Se sirve mucha comida aunque no tenga tanta hambre.

- Al cocinar siempre le sobra comida, es decir, cocina para un batallón aunque sean solo tres los miembros de su familia.

- Suele gastar más de lo que gana.

- No se preocupa por ahorrar la energía en su hogar ni buscar promociones para servicios como el teléfono, televisión por cable y otros.

- Si tiene alguna fiesta o sus hijos necesitan algo que utilizarán poco, no se preocupa por buscar que alguien se lo preste, sino que va directo a comprarlo nuevo.

- Cuando va a al supermercado, siempre compra muchas cosas sin necesitar de ellas, solo pensando en el "por si acaso". Esto hace que en muchas ocasiones, deba tirar comida que se echa a perder.

- Aunque no quiera gastar mucho, no se organiza y termina perdiendo dinero, por ejemplo, al olvidar pagar sus impuestos a tiempo.

- Es un comprador emocional ya que generalmente cuando tiene un problema, se va de compras para sentirse aliviado.

- Tener algo nuevo le hace olvidar por un rato el inconveniente, pero por supuesto que éste regresa, ya que no ha resuelto nada y encima, se quedó con menos dinero para cosas realmente necesarias.

Si te has sentido identificada con alguno de los puntos anteriores, lo mejor es organizarte. Aquí te doy algunas ideas para lograrlo. ¿Cómo organizar mis gastos? 

1. No te dejes llevar por la publicidad 
Evita en la medida de lo posible mirar publicidad, ya que ésta nos llevan a querer consumir más de lo que necesitamos. Ten claro que cuantas más cosas quieras tener, necesitarás más tiempo para ganar el dinero y sostener ese tipo de vida. Por ende, tendrás más objetos pero menos tiempo libre. 

2. Enseña a tus hijos a limitarse 
Enséñales a tus hijos que no siempre se puede comprar lo que uno quiere. No se trata de no cubrir sus necesidades o dejar de darles algún gusto de vez en cuando, sino que es necesario enseñarles que el dinero se gana trabajando y que no somos un banco. De esa manera, evitaremos que ellos en el futuro sean derrochadores. 

3. Registra tus gastos 
Anota todos tus gastos en una libreta, así evaluarás si te has excedido en algo o no. A fin de mes examina tus anotaciones y te darás cuenta en qué tienes que recortar presupuesto. 

4. Busca alternativas para no gastar de más 
Trata de pedir prestados objetos que necesites ocasionalmente. Evitarás llenar tu casa de cosas que no volverás a usar, tendrás más espacio para cosas nuevas o incluso para disfrutar más cómodamente de tu hogar. 

5. Programa tus compras 
Ve a realizar las compras con una lista y no te salgas de ella. A la entrada de los supermercados, están colocadas de manera estratégica muchos productos que no son indispensables y es solo en el fondo, donde encuentras los productos de primera necesidad. De esa forma las personas son tentadas a comprar cosas que no necesitan, mientras van caminando hacia los productos que les hacen falta. 

6. Aprende a reciclar 
Recicla y canjea objetos en vez de comprar siempre todo nuevo. Por ejemplo, quizás haya algún mueble que no uses tanto en tu hogar y andes necesitando otro diferente. Entonces puedes venderlo o canjearlo por algo que te haga falta. 

7. No recompenses con cosas materiales 
Acostúmbrate a consentir o premiar a tus hijos con amor y no con cosas materiales. Haz lo mismo contigo, busca maneras de sentir bienestar o placer sin recurrir al consumismo.

Por ejemplo, baila con tu pareja, sal a caminar, pon música que te agrade, tómate una siesta reparadora, organiza paseos divertidos sin gastar un peso.

El derroche es hermano de la desorganización y el descuido. Por eso, ve paso por paso, con la firme decisión de cuidar el bolsillo y muy atenta para reconocer a qué cosas puedes ajustar las tuercas para que todo mejore. Verás que, poco a poco, si incorporas nuevos hábitos de ahorro, vivirás más tranquila y aliviada.

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