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Vida Saludable

Diez consejos para una vida saludable

Construir hábitos que sean beneficiosos para su salud física y mental le permitirá disfrutar plenamente de la vida. A continuación un decálogo de hábitos saludables.

Diez consejos para una vida saludable

1. Contar nutrientes y no calorías

Por años muchos métodos extremos hacen que uno se base en las calorías de los alimentos en vez de los nutrientes que pueden aportar.  Lo que come o cómo se siente tiene más relación de lo que se puede imaginar. Debe haber un balance entre las calorías y la densidad de nutrientes por porción, enfocarse en alimentarse para tener energía y saborear distintos alimentos en vez de pensar únicamente en una pérdida de peso brusca que puede tener consecuencias negativas en la salud.

 

 

 

2. Consumir cinco porciones de frutas y vegetales diarias

Crudos, al vapor, en jugo o sopas. Está comprobado que un mayor consumo de frutas y vegetales ayuda a prevenir ciertos tipos de cáncer. Además de ser fuente de muchos nutrientes, antioxidantes y fibra necesaria como parte de nuestra ingesta diaria. 

 

3. Controlar los niveles de energía con comida cada 2 a 3 horas 

Qué, cuándo y cuánto come puede ayudar a acelerar el metabolismo y a tener mayor energía a lo largo del día.  3 tiempos principales de comida y 2 refrigerios ayuda a mantener el peso, a controlar los niveles de azúcar en sangre y a disminuir la ansiedad por comer. Comer menos no ayuda a adelgazar, distribuir los diferentes grupos de alimentos que necesita el cuerpo a lo largo del día sí. 

 

4. Tiempo de moverse

La actividad física de cualquier tipo puede ayudar a mejorar la salud en todo sentido, no sólo ayuda a mantener un balance entre las calorías que consume y las que quema. Estar activo puede ayudar a incrementar la masa muscular, acelerar el metabolismo, normalizar la presión arterial y controlar los niveles de colesterol, entre muchos beneficios adicionales. 

 

5. Parar un momento, disfrutar y explorar 

Tanto la comida como actividad física pueden ser experiencias placenteras, buscar encontrar satisfacción en ambas y no extremos poco realistas. Aprenda a caminar antes de correr y similarmente con cambios en hábitos alimenticios. Dos o tres metas semanales puede ayudarle al final de mes a lograr muchos cambios positivos en su alimentación.

 

6. Buscar el lado positivo de cada situación 

Diversos estudios han demostrado que una actitud positiva puede ayudar a mejorar el sistema inmune y a la salud general. El gran secreto de la vida saludable es conseguir esa dieta equilibrada, en la que sus familiares y amigos, el tiempo que pases con ellos y el bienestar que le proporcionen, jugarán un papel clave. 

 

7. Dormir una hora más 

Las horas de sueño mejoran las funciones del cerebro, logran una mejor concentración y mejoran la solución de problemas. También ayudan a mantener un balance en las hormonas que controlan el hambre y saciedad, a la sensibilidad a la insulina y a cuidar el sistema inmune. Si tiene dificultades para dormir puede intentar hacer yoga o meditar, desconectarse del celular, computadora y tv por lo menos 30 minutos antes de intentar ir a la cama. 

 

8. Hacer un “checklist” 

Una pequeña lista personal de los cambios que quiere lograr con razones por qué no las logra y soluciones para las mismas puede ayudar a realizarlo paso a paso. Sólo cada persona puede saber cuáles son sus prioridades y para que cambios está listo o preparado. Por ejemplo, si una razón de no hacer ejercicio es falta de tiempo puede como solución empezar con 10 minutos diarios e ir incrementando la cantidad paulatinamente hasta que sea parte de nuestra rutina. 

 

9. Balancear la alimentación antes de recurrir a suplementos

Los suplementos no son un sustituto de una alimentación completa y balanceada. No hay nada mejor que lo natural, preparado en casa y balance de todos los grupos de alimentos en porciones adecuadas.  

 

10. Cambiar el chip 

El cuerpo humano necesita grasas saludables para: células saludables, hormonas, absorber vitaminas y para proteger ciertos órganos.     Fuentes de grasas saludables: alimentos altos en ácidos grasos omega-3, aceites vegetales como el de oliva, canola, girasol, sésamo y maní, semillas y mantequillas de semillas, aceitunas, linaza, salmón, sardinas, etc.

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