Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Detecte las deformidades en los pies de los niños

Elegir el calzado correcto es fundamental para evitar o agravar deformidades En casos crónicos es necesario someter al infante a intervención quirúrgica

Detecte las deformidades en los pies de los niños

Detecte las deformidades en los pies de los niños

Detecte las deformidades en los pies de los niños

El retraso en aprender a caminar, las caídas constantes o el tambaleo al caminar podrían ser indicadores de que el niño padece de algún tipo de deformación en sus pies, según expertos en ortopedia infantil.

Dichos especialistas explican que algunas de las deformidades en los pies de los niños se pueden apreciar desde el nacimiento, pero otras se dan durante su crecimiento.

Entre los problemas más comunes están el metatarso aducto, el pie talo valgo y el pie zambo, explica Gaspar González, ortopeda pediátrico.

"El metatarso aducto consiste en que la mitad anterior del pie está torcida hacia adentro, mientras que el pie talo valgo está casi pegado a la cara anterior de la pierna y está dirigido hacia fuera. Los niños con pie zambo, sin embargo, tienen todo el pie orientado hacia adentro", sostiene Juan Carlos Hernández, ortopeda salvadoreño.

Y generalmente estas deformidades "de origen postural se deben al 'empaquetado' compacto del feto en las últimas semanas del embarazo". Ambas, en la mayor parte de los casos, se resuelven espontáneamente durante las primeras semanas de vida, señala González.

El pie zambo, por su parte, presenta mayor rigidez. El especialista indica que esta alteración precisa un tratamiento de "manipulaciones e inmovilizaciones con yeso seriadas y una mínima participación quirúrgica".

Por otro lado, entre las deformidades que se ven a lo largo del desarrollo del niño destacan el pie plano y el pie cabo. El pie plano se define por la ausencia de puente y por una huella plantar aumentada. Se trata de una condición normal en los niños menores de cinco años, que se corrige espontáneamente durante el crecimiento.

Las deformidades posturales congénitas como el metatarso aducto y el pie talo valgo también suelen corregirse por sí solas, pero siempre se debe contar con la opinión médica, aseveran los expertos.

Tratamientos

El uso de plantillas, calzado ortopédico y las fisioterapias son una excelente opción por sus grandes resultados; sin embargo, la clave está en la temprana detección, asegura Hernández.

"Es fundamental que los padres estén atentos al desarrollo de sus hijos, y que consulten al especialista al detectar anormalidad, ya que una terapia temprana erradica totalmente el problema", apunta.

El especialista explicó que esto se debe a que los tejidos, ligamentos, huesos, tendones y tejidos alrededor de las deformidades del niño son blandos y flexibles.

Sin embargo, agrega que existen casos en que es necesario someterse a intervenciones quirúrgicas en el caso de presentar rigidez o movilidad limitada, que suele producir dolor y afectar a la realización de las actividades físicas normales; y por la progresión de la deformidad a lo largo del tiempo.

Lo recomendable, aseguran los expertos, es brindar el calzado adecuado (cómodo y seguro) al niño durante la infancia para no incrementar o propiciar el problema.

En su web traumatologiainfantil.com, González señala que la longitud del calzado debe ser aproximadamente un centímetro mayor que el pie. "Si es menor, apretará los dedos y si es superior, provocará cansancio al caminar", dice.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación