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“El cáncer es una enfermedad que puede pasar a cualquier edad”

Karla Bran de Mónico comparte su mensaje de prevención a las jóvenes salvadoreñas, pues ella sufrió la enfermedad cuando a penas tenía 18 años de edad. Ahora asegura sentirse feliz y realizada, y no tiene más nada que pedirle a la vida.

Historia con mujeres sobrevivientes al cancer.

lunes 12 de octubre de 2015 | Foto por Marlon Hernández

lunes 12 de octubre de 2015

“Hoy en día hay adolescentes que no tienen conciencia del autoexamen, porque a veces tienen pena de tocarse al igual que las mamás, pero deben perder la pena, no es un tabú, es una detección temprana”, recalca Karla Bran de Mónico, una sobreviviente de cáncer quien se enfrentó a la cruel enfermedad con tan solo 18 años de edad.

Veintiún años después continúa compartiendo su mensaje de la importancia de la detección temprana del cáncer de mama, ya que “siendo una enfermedad que se puede curar es una pena que hayan tantas mujeres que mueren por esto.  (...) El cáncer es una enfermedad que puede pasar a cualquier edad, no es exclusiva de viejas, e incluso le puede dar a los hombres”.

Karla recuerda cree que el resultado de su lucha se debió en gran parte a un diagnóstico temprano, pues lo que parecía una espinilla en el seno fue consultado y confirmado como un carcinoma no invasivo.

“Es lo más horrible que puede pasar uno, fue bastante difícil porque tenía 18 años cuando fui diagnosticada. Fue una época de adolescencia en la que uno sabe que va pasar por ese proceso. No me daba tanto miedo de morir pero sí me preocupaba, porque no sabía si yo podría resistirlo, o qué hacer, si no quedaba igual, si no me caso, si no tengo hijos, porque a esa edad uno tiene más sueños”, rememora.

Después de 10 quimioterapias y 30 radioterapias, pero principalmente con la fe en Dios y el apoyo de sus amigos y su hermana, superó el padecimiento. 

“Lo que me impulsa a estar con Fundación Edificando Vidas es que conoces tantas historias tan bonitas de mujeres que no han tenido nada más que solo su fe para seguir adelante, y muchas de ellas no tienen ni familia ni amigos para ayudarles, y  tú dices: no, aquí estoy yo. Yo ya pasé por eso y yo puedo ayudar”, asegura con firmeza Karla.

 “Con las quimioterapias hay momentos en que uno no quiere más (...) Eso no se olvida jamás. Es triste pensar que otras están pasando por esto. Es un tratamiento duro y uno debe ser fuerte para salir adelante, los seres queridos son importantes”, recalca, y advierte a las mujeres jóvenes que no se confíen en llegar a los 40 para chequearse. “Ahora hay muchas señales: si se te pone rosada la mama, se da piel de naranja no hay que esperar por miedo a que te confirmen  el cáncer”.

“Es difícil, (....) pero yo pienso que el amor que tienes por la vida, después de pasar por esto no te permite estar triste. Es una nueva vida y las cosas se ven de manera más positivas. Uno no puede estar ni enojado  ni desilusionada, de aquí para allá solo te resta ser feliz. Yo dije que quizás no me casaría o tendría hijos, ahora no puedo pedirle más nada a la vida. Estoy casada, tengo a mis hijos, soy profesional (...) ¿Por qué voy a estar triste? Si las lagrimas salen es de felicidad al ver lo que hemos logrado y superado”.

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