Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Una mujer fue asesinada cada 28 horas durante enero

Enero registra 10 homicidios de mujeres más En los últimos años cuatro de cada 10 mujeres asesinadas tienen entre 15 y 19 años Mayoría son ultimadas con arma de fuego

Para la Fiscalía General, los pandilleros son los que más asesinan mujeres en el país.Asesinan con más frecuencia a mujeres que tienen entre 15 y 29 años, según Medicina Legal.

La violencia criminal ha causado las muertes de más de 5,800 personas, para un promedio de 18 homicidios por día en el transcurso de este año, según cifras... | Foto por Archivo

Para la Fiscalía General, los pandilleros son los que más asesinan mujeres en el país.Asesinan con más frecuencia a mujeres que tienen entre 15 y 29 años, según Medicina Legal.

En enero una mujer fue asesinada cada 28 horas en El Salvador, según el Instituto de Medicina Legal.

En total, 27 mujeres fueron ultimadas en los 31 días del primer mes de 2015. Tres de las 27 féminas fueron asesinadas el 13 de enero en San Pedro Nonualco, Santiago Nonualco y Zacatecoluca, todos municipios de La Paz.

En San Pedro Nonualco, la víctima se encontraba dentro de una farmacia, cuando varios sujetos dispararon desde un vehículo hacia el negocio donde ella se hallaba.

Como consecuencia, Rosa Hernández Parada, de 30 años, aún con vida fue llevada al hospital nacional de Zacatecoluca, donde murió poco después. La Policía no reveló cuál pudo ser el móvil de este homicidio.

Entre tanto, en Santiago Nonualco, Karla Edilia Merlos Ortiz, de 34 años, fue ultimada casi en las mismas circunstancias. Según investigaciones policiales, Merlos Ortiz, al parecer, era compañera de vida de un cabecilla de pandillas, pero presumen que fue ultimada en represalia por el homicidio de otra mujer.

La tercera víctima del 13 de enero fue Eva Cubías, de 30 años, quien murió en Santiago Nonualco, al parecer en un supuesto ajuste de cuentas por tráfico de droga.

Según Medicina Legal, en 2014 la violencia contra las mujeres se incrementó en un 35 por ciento (76 homicidios más) con respecto a 2013.

Las estadísticas revelan que 294 mujeres murieron violentamente en 2014, lo que refleja un promedio de un homicidio cada 30 horas.

En cuanto a las muertes de mujeres, el Código Penal y la Ley para una Vida sin Violencia tipifican feminicidios, homicidios simples y homicidios agravados.

De las tres figuras, la primera llama la atención por su reciente tipificación.

Las autoridades forenses advierten que no todas las muertes de mujeres constituyen un feminicidio, pues para esta tipificación debe cumplirse ciertas características: que el crimen fue cometido por el mero hecho de ser mujer, desprecio y odio al sexo opuesto, entre otros.

Uno de los casos que reúne algunas de estas características es el asesinato de una mujer que ocurrió el 23 de noviembre de 2014. La víctima fue encontrada muerta en un motel situado carretera a Santa Ana, en el cantón Lourdes, Colón, La Libertad.

Según los empleados del motel, la mujer entró la noche anterior junto a su pareja.

El sujeto compartió con ella y luego salió sin dar a sospechar nada, e incluso aseguró a los empleados del establecimiento que regresaría. Al día siguiente, los empleados que hacían limpieza encontraron el cadáver.

Casi un mes después, el 14 de diciembre, dos mujeres fueron halladas muertas en un predio baldío en Las Tres Quebradas, cantón Las Delicias, en El Paisnal, al norte de San Salvador. Las víctimas habían sido raptadas por pandilleros días antes, según algunos lugareños. Murieron acribilladas.

Sólo una de las dos tenía su DUI y fue identificada como Joseline del Rosario Pérez, de 26 años. Cuando fue asesinada, tenía alrededor de cuatro meses de embarazo, aseguró el forense. La otra no fue reconocida por falta de documentos; sin embargo, las autoridades explicaron que tenía unos 18 años y que ambas residían en Ciudad Delgado y vendían en Aguilares.

Las estadísticas de homicidios en mujeres de 2014, según la institución forense, se acercaron más a las que hubo dos años antes, en 2012, cuando mataron a 321.

Y es que 2012 comenzó violento. Solo entre el 12 y el 15 de enero, 10 mujeres fueron ultimadas en Ilopango, Cuscatlán, Santa Ana, San Miguel, La Unión, Ahuachapán, según las autoridades.

En uno de los casos, la Policía ubicó los cadáveres de tres mujeres de 19, 20 y 27 años, a quienes les quitaron la vida con saña (les destrozaron sus rostros) y con lujo de barbarie; las mutilaron con arma blanca. Sus restos fueron encontrados en un predio baldío en el centro urbano San Bartolo, en Ilopango.

La Policía sostuvo que dos de las tres víctimas mantenían relaciones con pandilleros y habrían sido asesinadas porque los mareros creyeron que ambas habían dado información de la mara a la Policía.

Vecinos afirmaron que las jóvenes salieron un viernes por la noche a un concierto, pero ya no regresaron a casa. Algunos lugareños dijeron haber escuchado gritos y lamentos en la madrugada, pero por temor a las maras no salieron a averiguar qué ocurría.

Enero de 2012 arrastraba la vorágine de crímenes cometidos contra mujeres que se registró en 2011, cuando hubo 581 asesinatos contra ellas.

Asesinan más a hombres

Pero aunque la tendencia de asesinatos en mujeres durante 2014 fue al alza, el porcentaje sigue siendo bajo en comparación con los crímenes que se cometen contra los hombres, pues la cifra correspondiente a mujeres apenas equivale al 7.51 por ciento de la totalidad de casos.

El 92.49 por ciento de los homicidios en 2014 fue cometido en hombres, detallan las estadísticas de la institución forense.

Homicidas de mujeres

Pero la interrogante en todos estos asesinatos es ¿quién está matando a las mujeres y por qué motivos?

El director de Medicina Legal, José Miguel Fortín Magaña, responde haciendo hincapié en que el comportamiento de las pandillas está variando.

"Las pandillas suelen asesinar a los pandilleros rivales y muchísimas veces a personas que no son de esos grupos, pero que viven en zona de influencia de otras pandillas", aseveró Fortín Magaña.

A juicio del psiquiatra forense, los mareros prefieren la muerte de otros hombres y de ahí que la mayoría de los casos se da en perjuicio de otros similares. Sin embargo, hay casos en que estos grupos delictivos varían de patrón.

Tal es el caso de las dos estudiantes de enfermería, que fue atribuida a las maras, cuyos cuerpos fueron abandonados en una zona escabrosa de Ciudad Delgado.

"Eran niñas dulces que estudiaban enfermería, una carrera altruista con la cual se puede ayudar a los demás. Es horroroso ver sus cadáveres con sus gabachas azules, las secuestraron con la misma ropa y así se encontraron varios meses después", dijo Fortín.

Además, continuó, "le encuentran un anillo, no de oro sino de latón, pintado de rosado, lo que nos sirvió para identificarlas".

"No tenemos estadísticas (de) cuánto matan los pandilleros, (pero) sí sé que la inmensa mayoría de sus víctimas son hombres", afirmó.

Por otra parte, las mujeres en las pandillas son sojuzgadas, marginadas y utilizadas sexualmente, se convierten en mujeres objeto dentro de estos grupos delincuenciales, aseveró.

"No hay instancia más machista que las pandillas y tratan a las mujeres como hembras, terminología que se aplica más a los animales que a las personas", argumentó.

Las mujeres son seres humanos del sexo femenino. Pero reiteró que en esos grupos, a las mujeres se les trata como objetos sexuales y una de las pruebas en su iniciación tiene que ver con tener actividad sexual con todos los miembros de la mara, explicó.

"La mayoría de los pandilleros padece del síndrome de trastorno de la personalidad, lo que hace que no sientan culpa ni remordimiento ni apego afectivo por su propia familia", expuso.

En esas condiciones, se consideran que si una de sus mujeres los llega a traicionar, "no tienen ningún empacho en asesinarla porque dejó de ser objeto sexual exclusivo de este marero y empiezan a ser objeto sexual de otro rival; por lo que por la sola sospecha de la infidelidad son capaces de asesinar a una mujer, que sería un evidente caso de feminicidio", razonó Fortín.

Pero a diferencia de estas razones, el director de Medicina Legal no se aventura a concluir, por falta de datos, que las pandillas sean las responsable de la mayoría de asesinatos en mujeres.

Pero al margen de ser un feminicidio o un homicidio agravado, las estadísticas revelan que las mujeres más asesinadas son las que pertenecen a los grupos de edades entre 15 y 19 años, de 20 a 24, de 25 a 29 y de 30 a 35.

"Mujeres asesinadas menores de edad son la inmensa mayoría", dice el director de Medicina Legal.

El jefe de la Unidad Antihomicidios de la Fiscalía, Óscar Torres, asegura que de acuerdo con las investigaciones, son las pandillas las que más matan a las mujeres.

Fiscalía sí lo confirma

"No tengo un porcentaje, pero en su mayoría las estructuras pandilleriles son las que más cometen estos hechos delictivos", dijo Torres.

Según las investigaciones, estos homicidios ocurren por infidelidad, son novias de algún pandillero y al ser éste detenido, no los van a visitar a los penales y se involucran con miembros de la misma o de otra mara.

Suele suceder también que son ultimadas por filtrar información de la pandilla a las autoridades, residir en zona de grupo rival y delatarlos.

Una versión diferente tiene Ima Guirola, de Cemujer, sobre los asesinatos de mujeres.

A la pregunta de ¿quiénes matan más a las mujeres en El Salvador", Guirola fue tajante al responder que "los que más matan a las mujeres, sin temor a equivocarme, son los hombres".

"Al final, sin importar que sean pandilleros, abogados, periodistas, fiscales o policías..., se trata de violencia en razón de ser mujeres, edad es toda expresión sexista y misógina perpetrado directa o mediante sicariato", dijo.

Guirola denunció que cada 10 horas una mujer es asesinada y escondida en tumbas ilegales.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación