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Triple asesinato sería por riñas entre pandillas

Un señor y sus dos hijos fueron ultimados en cantón de Panchimalco

Valentín Ortiz, de 39 años, y sus hijos: Carlos Mario, de 19, y Rafael Antonio, de 16, fueron asesinados de un disparo en la cabeza. Unos 15 hombres cometieron el ataque. Fotos EDH / Claudia Castillo

Valentín Ortiz, de 39 años, y sus hijos: Carlos Mario, de 19, y Rafael Antonio, de 16, fueron asesinados de un disparo en la cabeza. Unos 15 hombres...

Valentín Ortiz, de 39 años, y sus hijos: Carlos Mario, de 19, y Rafael Antonio, de 16, fueron asesinados de un disparo en la cabeza. Unos 15 hombres cometieron el ataque. Fotos EDH / Claudia Castillo

Eran las 12:20 de la madrugada de ayer cuando la esposa y una hija de Valentín Ortiz, de 39 años, salieron de su casa en el caserío La Ermita, cantón Los Pajales, en Panchimalco, a avisarles a sus parientes que los tres hombres de la familia habían sido asesinados.

Minutos antes, un grupo de entre 10 y 15 hombres vestidos de negro y con los rostros cubiertos irrumpieron en la vivienda y mataron a Valentín y a sus hijos: Carlos Mario, de 19 años, y Rafael Antonio, de 16, ambos de apellido Ortiz Ramos.

Los tres tenían un disparo de escopeta calibre 12 milímetros en la parte trasera de la cabeza. Según un fiscal que hizo el reconocimiento una de las víctimas fue obligada a tirarse al suelo y a las otras les dispararon cuando estaban de pie.

Fausto Carranza, jefe policial de la delegación Sur de San Salvador, indicó que la tesis más fuerte sobre el triple homicidio es que se derivó de rencillas entre pandillas.

"Una de las víctimas había tenido problemas con las pandillas y uno preliminarmente se había relacionado con la mara Salvatrucha. Estamos manejando la hipótesis de que (los atacantes) son de la pandilla 18 Revolucionarios, grupo que opera en las zona aledañas", expresó Carranza.

En contraste, el delegado del Ministerio Público aseguró que, según las primeras investigaciones, las víctimas no tenían relación directa con pandillas, sino que eran agricultores.

Esta versión fue secundada por el abuelo de los jóvenes, quien dijo que Antonio iba a la escuela, mientras que su hermano Carlos le ayudaba al papá a trabajar la tierra.

"Por los menos ayer estuvieron aporreando maicillo", manifestó el abuelo de los jóvenes. El resto de familiares aseguró que las víctimas no habían recibido amenazas.

Mujeres sobrevivieron

Al momento del triple asesinado, en la casa habían cinco mujeres a quienes los homicidas no les hicieron daño.

Las autoridades relataron que los delincuentes sacaron a los tres hombres de la habitación donde dormían y los llevaron hasta otra más pequeña donde les dispararon.

No conformes con haber matado a los Ortiz, los homicidas les robaron teléfonos, dinero, ropa y las gallinas que estaban dentro de un corral.

Este no fue el único hecho de sangre que registraron ayer las autoridades. En el cantón Los Ángeles, en Conchagua, La Unión, fue asesinado el vigilante del centro educativo.

La víctima fue identificada como Juan José Ulloa, de 45 años. Las autoridades no dieron más detalles sobre el caso.

Además, en San Rafael Oriente, San Miguel, también fue ultimado un empleado municipal. El homicidio de Antonio Arias, de 57 años, fue cometido en el barrio La Merced, dentro de un camión recolector de basura en el que viajaba la víctima.

Los atacantes, según la Fiscalía, eran dos hombres armados que iban en una moto.

Mientras que en el cantón La Peña, en Usulután, fue hallado semienterrado el cadáver de Selvin Rivas, de 23 años, quien desapareció hace una semana en el municipio de Santa Elena, del referido departamento.

Las estadísticas de las autoridades señalan que hasta el pasado 29 de enero había un registro de 219 asesinatos cometidos en todo el país, 32 más que los reportados en el mismo periodo de 2013.

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