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“Ya solo me quedan tres nietos”

El infante fue herido en fuego cruzado la noche del jueves en la comunidad Italia, en Soyapango, al parecer el ataque iba dirigido al adolescente que lo acompañaba.

Familiares presentes en el velorio del niño asesinado en comunidad Italia en Carretera de Oro, Soyapango.

Familiares presentes en el velorio del niño asesinado en comunidad Italia en Carretera de Oro, Soyapango. | Foto por René Estrada

Familiares presentes en el velorio del niño asesinado en comunidad Italia en Carretera de Oro, Soyapango.

A sus escasos dos años con cuatro meses de edad José Adonay forma parte de las estadísticas de homicidios de 2016 que en los primeros días casi sobrepasa las mil víctimas.

Doña Rosa, abuela paterna de la pequeña víctima, acostumbra vender pupusas en la esquina del pasaje donde vive, el jueves a eso de las 7:30 p.m., cuando apenas había vendido $3, su nieto jugaba con el celular de Gerardo, un menor de 14 años, un vecino de la comunidad, cuando un hombre bajó de un carro negro y le disparó al adolescente quien recibió dos impactos de bala, mientras que el niño José Adonay quedó tendido casi sin vida.

La señora relata que el infante siempre acompañaba a su mamá cuando ella repartía las pupusas en la comunidad, pero ese día prefirió quedarse a jugar con el celular de Gerardo, quien aún conserva la vida en un hospital de la red pública.

“El niño se mantenía adentro, pero lo que pasó es que había venido un muchacho y como a él le encantaba ver los juegos de los celulares, él se entretenía viéndolos y por eso se había quedado ahí”, relata doña Rosa.

El pequeño Adonay era el hijo único de una joven pareja, que ayer que no se encontraba en casa porque estaban en las afueras de Medicina Legal esperando el cuerpo de la inocente víctima.

El niño desde su nacimiento vivía en la casa de los abuelos paternos, don Francisco Cruz resintió el asesinato de su pequeño e hizo la cuenta que “ahora ya solo quedan tres nietos”.

“Siento que me han quitado la mitad de mi cuerpo”, exclamó el hombre mientras recordaba que todas las mañanas Adonay de personalidad vivaz e hiperactiva lo acompañaba a comprar el periódico.

Resienten violencia e impunidad

Don Francisco llamó a las autoridades para que el asesinato de su nieto no quede en la impunidad como muchos otros, ya que causa el mismo dolor que los hechos relacionados con altos funcionarios.

Además destacó que debería llamar la atención al igual que las capturas relacionadas con hechos de corrupción o el asesinato de los sacerdotes jesuitas.

“La situación que el país atraviesa quizás no se le halla solución, y las autoridades a veces no buscan quién lo hizo, si no quien lo pague y a veces pagan justos por pecadores” señaló doña Rosa.

La señora relata que luego del homicidio los vecinos cerraron las puertas de sus casas, porque “tienen miedo” en su colonia y aunque la Policía se hizo presente no se reportaron capturas.

Fuego cruzado se roba la vida de inocentes

Lamentablemente la pérdida de vida de menores a causa del fuego cruzado ya ha cobrado por lo menos 88 víctimas en lo que va del año, de estos unos 12 son entre 10 y 14 años, según cifras del Instituto de Medicina Legal (IML).

Pero de niños menores de seis años, esta semana también se dio el caso del menor Justyn Jeremy, de seis años y quien apenas estudiaba segundo año de kínder en un colegio en Cojutepeque.

Siempre en esta semana que recién finaliza, una niña de 14 años murió tras ser alcanzada por dos balas disparadas contra un supuesto pandillero en la urbanización Altavista, en San Martín.

La menor fue identificada como Katherine Roxana. 

La niña salió a comprar a una tienda cerca de su casa; en ese instante, un supuesto pandillero también llegó, y se escuchó una ráfaga de disparos que hicieron desde un vehículo.

El pandillero a quien iba dirigido el ataque sobrevivió. Las heridas que le causaron sus atacantes fueron leves.

Las secuelas entre los menores también ya forman un registro, según datos del hospital de niños Benjamín Bloom en lo que va de este año, suman cinco niños atendidos por heridas de bala.

El primer caso  se dio el 12 de enero. La víctima fue un niño de 10 años que resultó lesionado cuando hombres armados irrumpieron a la vivienda para atentar contra otros miembros de su familia.

El 17 de enero ocurrió otro caso en Ciudad Arce, La Libertad. La víctima fue un menor de ocho años, mientras que el 20 de enero, otro niño también de ocho años, residente en Zacatecoluca, La Paz, fue atendido por lesión por arma de fuego. El cuarto pequeño fue herido de bala en Soyapango.

El último caso fue el de Jeremy. De los cinco niños atendidos, solo él no sobrevivió.

Los registros del hospital infantil indican que en 2015 fueron atendidos 46 menores por lesiones de bala, de los cuales, dos murieron.

En los últimos cinco años, desde 2011 cuando se reportaron 586 menores asesinados, según el IML. Las cifras habían venido en descenso, si se comparan los 288 asesinatos de 2012. Mientras que en 2013 se dio una leve alza a 292 niños y jóvenes menores de 17 años  víctimas de la violencia.

En el 2014 la cifra volvió a mostrarse al alza, ese año se reportaron 431 víctimas menores de edad mortales y en 2015, se alcanzó la alarmante cifra de 730. En los primeros dos meses de este año ya se registran 88 homicidios en menores de 17 años.

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