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Sargento asesinado confiaba en que la MS no lo atacaría

Vivía en un cantón donde este mes han muerto 9 mareros al enfrentarse a la Policía

El sargento fue asesinado en la misma zona donde recientemente murieron nueve miembros de la MS.

El sargento fue asesinado en la misma zona donde recientemente murieron nueve miembros de la MS. | Foto por Oscar Iraheta

El sargento fue asesinado en la misma zona donde recientemente murieron nueve miembros de la MS.

El sargento Óscar Geovany Andrade Osorio vivía en el cantón Cutumayo Abajo, municipio de Apastepeque, San Vicente, donde en las primeras dos semanas de febrero, nueve miembros de la Mara Salvatrucha murieron al enfrentarse a balazos con la Policía Nacional Civil (PNC).

Andrade Osorio era instructor de reclutas en la Quinta Brigada de Infantería, con sede en la ciudad de San Vicente. Era paracaidista, según dijeron algunos compañeros de armas.

El sargento siempre andaba armado. Cargaba una pistola Jericó 9 mm. con varios cargadores. Sin embargo, ayer no le dieron tiempo de sacarla y defenderse, según explicó un oficial del Ejército en el lugar donde lo mataron.

El suboficial vivía con su familia en el cantón donde desde hacía varios meses la  Policía tenía información de que un grupo de aproximadamente 30 miembros de la Mara Salvatrucha (MS-13) se movilizaban en ese sector rural.

Todos los mareros de Cutumayo Abajo sabían que Andrade Osorio era militar. Lo conocían desde hacía muchos años. Los delincuentes sabían desde hace mucho que aquel hombre estaba de alta en la Fuerza Armada.

Pero a pesar de ese peligro latente, el sargento había comentado a sus superiores que confiaba en que los mareros no se atreverían a atacarlos. Eso fue lo que comentó ayer un coronel.

Emboscado

Según el jefe castrense, esa era la respuesta que el sargento les dio cuando le instaron a que se mudara de domicilio,  debido al peligro que corría.

El coronel aseguró que ellos le ofrecieron ayuda para cambiarse de domicilio.

Sin embargo, varios mareros lo emboscaron ayer cuando el sargento se dirigía, a pie, hacia la brigada de San Vicente.

A Andrade Osorio le tocaba caminar no menos de cinco kilómetros desde su casa hasta la Quinta Brigada, pues en el cantón donde vivía no hay servicio de buses ni de camiones que se dediquen al transporte de gente.

El militar fue atacado a pocos metros de cruzar el río que divide los municipios de San Vicente y Apastepeque.

Los atacantes lo acechaban entre árboles y matorrales, desde donde le dispararon varias veces. Luego huyeron.

Según la Policía y los superiores del sargento, los asesinos  no se robaron la pistola que la víctima cargaba como arma personal.
Andrade Osorio, tenía 35 años de edad.

Dos enfrentamientos 

El martes 8 de febrero, en la madrugada, durante un operativo que la Policía desarrollaba, tres miembros de la MS-13 murieron al enfrentarse a las autoridades que pretendían la captura de varios mareros. En el hecho también murió el policía investigador Nery Esaú Paiz Fabián, y otro más resultó con una herida de bala en una pierna.

Un delincuente más fue encontrado muerto dos días después. Las autoridades presumen que resultó lesionado en el enfrentamiento en el cerro San Antonio.

Mientras tanto, el jueves 4 de febrero, en ese mismo cantón Cutumayo Abajo, la Policía dio muerte a cuatro miembros de la MS-13 que se encontraban descansando en una loma. Según la versión oficial, al notar la presencia policial, los mareros atacaron a las autoridades.

Ayer, en la escena de asesinato del sargento, policías y militares comentaban que el crimen era una venganza por los nueve mareros muertos.

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