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Masacre en Jucuarán

“Me saqué la lotería, encontré al Buitre”

Seis hombres fueron ultimados en Jucuarán. Cuatro eran miembros de la pandilla MS, entre ellos hay un cabecilla

Jucuarán

El séxtuple homicidio fue en una poza en Jucuarán, Usulután, el viernes. La escena terminó de ser procesada ayer, por ser un lugar de difícil acceso. | Foto por Mauricio Cáceres

San Salvador.- 02012016.- Seis hombres fueron masacrados en la Posa El Remolino ubicado en una quebrada a unos dos horas de Jucuaran en Usulután. Segun se informó el grupo de exterminio contaba con un listado.

Con un listado en mano que tenía nombres y fotos de varios pandilleros, cuatro sujetos encapuchados mataron, la tarde del viernes, a seis hombres que se estaban bañando en la poza El Remolino, del cantón El Zapote, en Jucuarán, Usulután.

El múltiple homicidio fue confirmado por las autoridades hasta las 9:30 de la noche y tardaron más de 12 horas en procesar la escena, pues el lugar es de difícil acceso.

El uno de enero las autoridades registraron al menos 42 asesinatos en todo el país.


Además de los muertos, el Ministerio Público informó que había dos personas desaparecidas.

La mañana del sábado, un delegado policial aseguró que cuatro de los hombres ultimados a balazos eran integrantes de la mara Salvatrucha y residían en el centro del municipio. Entre ellos estaba un cabecilla de la agrupación, apodado el Buitre.  

Sobre los hombres desaparecidos el oficial aseguró que, hasta ayer a las 11:00 a.m.,  no los habían encontrado.

Sin embargo, algunos residentes de caseríos cercanos aseguraron a El Diario de Hoy que ayer, como a las 7:00 a.m., encontraron perturbados a tres adolescentes que dijeron ser los sobrevivientes de la matanza, es decir a quienes las autoridades reportaban como perdidos.

Según los lugareños, ellos les contaron que estuvieron ocultos “en el monte” después de ver cómo cuatro hombres -vestidos con ropa negra con calaveras estampadas en las mangas de las camisas- mataron a sus vecinos.

La versión de los sobrevivientes es que varias familias (algunas con niños) se estaban bañando cuando llegaron los homicidas y obligaron a marcharse de la zona a la mayoría de personas.  A 16 hombres (incluidos los tres adolescentes) los obligaron a quedarse y los hicieron acostarse en la orilla del río.

Después, los pistoleros fueron comparando los rostros de los hombres con los que aparecían en las fotos del listado que portaban.  

“Ellos (los sobrevivientes) dijeron que les preguntaban quién era el Buitre... Uno de los hombres lo reconoció por la foto y le dijo a los demás: ‘Me saqué la lotería, encontré al Buitre’. Fue al primero que mataron”, es lo que según un poblador les relataron los adolescentes. Después ultimaron a los otros cinco sujetos.

A los 10 restantes no les hicieron daño porque, según ellos, no aparecían en el listado de los homicidas.

Antes de que los sobrevivientes se marcharan (les dieron 10 minutos para alejarse del lugar), los encapuchados les habrían enviado un mensaje a otros pandilleros cuyos nombres estaban escritos en el papel pero que no estaban en la poza: “Díganles que los próximos serán ellos”.

Los tres jóvenes, según los lugareños, se veían tan aturdidos que les costaba ordenar sus palabras y no encontraban cómo salir del cantón.  

Los habitantes del lugar contaron que uno de ellos tenía la camisa salpicada de sangre porque, según él, estaba a la par del Buitre cuando le dispararon.

Un cabecilla de la mara entre los muertos 
Las autoridades identificaron a los muertos como José Fidel V. A., de 17 años; Rubén Antonio Zelaya, de 21, y José Hernández Orellana Valencia, de 22.

Junto a ellos mataron a Samuel de Jesús Romero Sánchez, de 23 años, (a) Buitre;  Óscar Orfilio Salgado Sánchez, de 27, y José Narciso Romero Madrid, de 42.

Según el jefe policial, Romero y otro de los hombres (no dijo cuál) no estaban perfilados como delincuentes; los demás sí.

Las autoridades informaron que mientras los seis hombres estaban departiendo en la poza, llegaron los homicidas vestidos con ropa oscura y los rostros cubiertos.

En la escena no fueron encontradas armas de fuego, por lo que las fuentes descartaron que haya habido un enfrentamiento con policías o militares como trascendió preliminarmente la noche del viernes.

Los cadáveres estaban en fila, uno junto al otro, en la ribera del río, según la Policía.

Uno de los muertos tenía un paquete de marihuana en la bolsa del pantalón. Los investigadores determinaron que los atacantes utilizaron armas cortas y una escopeta calibre 12.

Sobre el móvil del múltiple homicidio, las autoridades dijeron que estaban haciendo las investigaciones, por lo que aún no tenían una hipótesis.

Sin embargo, la zona donde fue cometido el ataque es asediada por la mara Salvatrucha, por lo que la Policía no descartó que podría haber una pugna dentro de la misma estructura para disputarse el poder.

En la zona se supo que, el viernes, cuando miembros de la pandilla que residen en el centro de Jucuarán se enteraron del hecho llamaron a otros de la misma estructura que viven en el cantón El Zapote para que les corroboraran la información y para decirles que estuvieran alertas.

Fuentes policiales señalaron que los pandilleros muertos se les atribuían varios delitos, entre ellos la extorsiones.  

El cantón El Zapote está deshabitado desde el conflicto armado; sin embargo, residentes de Jucuarán llegan al lugar  a visitar a las pozas que hay en lugar.
 

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