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Registran la cuarta masacre en enero

Cinco hombres, presuntos mareros, asesinados en Nahuizalco

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Cinco hombres fueron asesinados, la madrugada de ayer, en el cantón Tajcuilujlan, de Nahuizalco, Sonsonate. Con este hecho de sangre suman ya cuatro masacres en lo que va del año y es la tercera que registran las autoridades en un periodo de cinco días.

José Gilberto Melche, de 37 años, junto con sus hijos Sergio Wilfredo y José Leonel, de 17 y 15, respectivamente, fueron sacados de su vivienda por cinco sujetos que vestían ropa oscura y que fingieron ser policías que realizaban un operativo.

A las 11:30 p.m. del lunes, los hombres se llevaron a los Melche junto con Marvin Hernández, de 20 años, y Jaime Ulises Lique, de 24. El primero era hijastro de José Gilberto y el otro era su vecino.

Una hora después, los habitantes del cantón escucharon varios disparos cerca del río Ceniza, que limita los territorios disputados por las maras.

Fue hasta las 3:30 a.m. que unas personas que se dirigían a trabajar descubrieron los cadáveres alineados en la ribera del afluente, a unas tres cuadras de donde ellos residían.

Aunque algunos parientes de los hombres lo negaron, varios delegados de la Policía aseguraron que los cinco estaban perfilados como pandilleros. Las fuentes agregaron que tres de ellos presuntamente eran cabecillas de la estructura que delinque en la zona y que se sospechaba su participación en robos y extorsiones en el cantón.

Cuando se les preguntaba a los parientes de los Melche de qué trabajaban, se limitaban a decir que el señor era empleado de una empresa comercial y que su hijastro estudiaba bachillerato. De los otros no dieron razón.

La Policía informó que los supuestos pandilleros tenían lesiones de arma blanca y el tiro de gracia con un arma de fuego. Aunque algunos familiares de los Melche estaban convencidos de que los homicidas eran policías, un testigo le habría dicho a las autoridades que los atacantes usaban uniformes similares a los de la Policía, pero andaban con zapatos deportivos.

A esta masacre le preceden una cometida el 6 de enero, en el cantón Primavera, Quezaltepeque, La Libertad. Las víctimas fueron tres empleados del Fondo de Conservación Vial (Fovial) que realizaban un proyecto en la zona.

Además, el jueves pasado, en el cantón Plan del Pino, en Ciudad Delgado, fueron encontrados los cadáveres de cuatro miembros de una familia y un amigo de ellos.

Todos eran oriundos de San Vicente y según las autoridades no tenían vínculos con las maras. Mientras que el sábado fueron asesinados cuatro supuestos pandilleros en el cantón Loma Larga, de La Unión.

En la mayoría de las masacres registradas en lo que va de enero, las víctimas tenían un disparo en la cabeza, como un tiro de gracia.

Soldados se defienden

La Fiscalía informó que, el lunes, un hombre de entre 15 y 20 años murió en un enfrentamiento con militares, en el caserío Las Casitas, cantón Cerro Bonito, de San Miguel. Según las autoridades, el sujeto portaba un revólver y un bate metálico.

En la carretera a Santa Ana, cerca del Regimiento de Caballería, fue hallado el cadáver de José Amaya, de 47 años. Estaba semienterrado y en estado de putrefacción.

En La Hachadura, en San Francisco Morazán, Ahuachapán, fue ultimado Salomón Mazariego, de 21 años.

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