Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Policías reciben aval para llevar armas a casa en sus días libres

Decisión fue notificada el viernes a jefaturas. Muchos agentes aún no han sido informados de la medida

Juana Argueta recibió el Pabellón Nacional de parte del Fritz Martínez, jefe regional de la Policía. Fotos EDH / Carlos Segovia.

Juana Argueta recibió el Pabellón Nacional de parte del Fritz Martínez, jefe regional de la Policía. Fotos EDH / Carlos Segovia.

Juana Argueta recibió el Pabellón Nacional de parte del Fritz Martínez, jefe regional de la Policía. Fotos EDH / Carlos Segovia.

La petición que por mucho tiempo hicieron agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) para que la Dirección General les autorizara sacar sus armas de equipo, en los días de descanso, tuvo eco cuando ya van 33 elementos policiales asesinados por las pandillas.

El aval de la corporación fue notificado a todas las jefaturas el pasado 24 de octubre, a través de un memorándum que hasta ayer se hizo público.

La medida —que según el documento es de carácter temporal— coincide con los asesinatos de nueve policías cometidos en lo que va del mes y que eleva a 33 la cifra de víctimas en el año.

Sin embargo, algunos agentes destacados en diferentes sedes del país fueron consultados al respecto y dijeron que, hasta ayer por la tarde, sus jefes aún no les habían informado sobre la disposición.

En Sensuntepeque, Cabañas, los agentes denunciaron que la jefatura había indicado que si no tenían licencia de portación de armas no podían llevárselas.

La razón por la que los agentes pedían que los dejaran sacar sus armas de equipo era porque de lo contrario no podrían defenderse si eran interceptados por delincuentes si detectaban que trabajaban en la PNC.

El director de la corporación, Mauricio Ramírez Landaverde, admitió ayer, en una entrevista televisiva, que la mayoría de homicidios de sus colegas fue cometido cuando estaban de en sus días de descanso.

La víctima más reciente fue el cabo Héctor Ramos Argueta, quien fue murió el sábado tras ser atacado por mareros .

El asesinato fue cometido cerca de su casa y del puesto policial El Zamorano, en Jiquilisco, Usulután, donde él estaba destacado.

Unidad para investigar delitos contra policías

Según los registros de la institución, además de los homicidios de policías, también se han registrado casi 200 enfrentamientos armados entre agentes y delincuentes.

Ayer al mediodía, un grupo de pandilleros se enfrentó a balazos con unos agentes en el cantón Jabalinón, en San Juan Opico, La Libertad.

La Fiscalía informó que Andrés Cortez, uno de los delincuentes, fue capturado tras ser lesionado por los agentes. Al sujeto le decomisaron un revólver.

Ante la racha de ataques contra empleados de la corporación, Ramírez Landaverde informó que se ha creado una unidad especializada que investigará los asesinatos de agentes, así como las amenazas u otros delitos que se cometan contra ellos.

"Nadie que haya participado (en los atentados) quedará impune. Han sido ataques cobardes porque (a los policías) los mataron por la espalda, sin darles oportunidad de defenderse", dijo el director de la Policía.

Agregó que la mayoría de ataques contra los agentes ha sido en venganza porque la entidad ha incrementado la operatividad policial y ha frenado los hechos delictivos.

El funcionario también sostuvo que algunos de estos crímenes fueron ordenados por cabecillas de pandillas que están recluidos en las cárceles.

Sepultan cabo asesinado

Una de las víctimas de ataques de pandilleros fue el cabo Héctor Samuel Ramos Argueta, cuyos restos fueron sepultados la tarde de ayer en el municipio de Jocoaitique, en Morazán.

Ramos Argueta fue asesinado el sábado por la tarde en Jiquilisco, Usulután, y sus victimarios son presuntos miembros de pandillas.

Ayer, el oficial recibió los honores de parte de la Policía, mientras que a su familia le entregaron el Pabellón Nacional. No asistieron las altas autoridades de Seguridad y PNC.

Juana Argueta, esposa de Ramos, aseguró que el oficial murió como héroe y que siempre fue entregado a su trabajo.

Además, dijo que sus asesinos no lograron cumplir su objetivo, pues "ellos no pudieron hacer lo que deseaban, que no lo encontráramos, desaparecerlo y mutilarlo y no pudieron".

El cabo tenía 21 años de servicio y era un veterano del FMLN en el conflicto armado que vivió El Salvador en la década de los 80.

Estaba destacado en puesto policial de El Zamorano, jurisdicción de Jiquilisco, Usulután.

Domingo Tobar, amigo del fallecido, dijo que el oficial siempre fue un guerrero.

El sábado, Ramos Argueta se encontraba de licencia y pretendía realizar labores agrícolas cuando fue atacado a balazos en la calle al Establo, cantón La Canoa.

Las autoridades han reportado la captura de 10 sospechosos de perpetrar el homicidio del policía.

De acuerdo con la Fiscalía, dos de los detenidos habrían participado directamente en el crimen. Los demás supuestamente acompañaban a los hechores.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación