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Policía prófugo tras matar a compañero

En hecho confuso, un supuesto agente asesinó a su colega en Cabañas

Élmer Rodrigo Benítez, de 28 años, fue ultimado la noche del domingo en Villa Dolores. Decenas de parientes y amigos lo velaron ayer en su vivienda, en el casco urbano de Sensuntepeque. Él se convirtió en el noveno policía ultimado en lo que va del a

Élmer Rodrigo Benítez, de 28 años, fue ultimado la noche del domingo en Villa Dolores. Decenas de parientes y amigos lo velaron ayer en su vivienda, en el...

Élmer Rodrigo Benítez, de 28 años, fue ultimado la noche del domingo en Villa Dolores. Decenas de parientes y amigos lo velaron ayer en su vivienda, en el casco urbano de Sensuntepeque. Él se convirtió en el noveno policía ultimado en lo que va del año. Foto EDH / René Estrada.

El asesinato del policía Élmer Rodrigo Benítez, cometido la noche del domingo — en Villa Dolores, Cabañas— hizo que en unos 10 kilómetros a la redonda fueran desplegados decenas de agentes para dar con el homicida. La Policía cree que es uno de sus colegas.

Hasta ayer por la tarde, las autoridades no reportaban la captura del atacante, quien no ha sido identificado pese a que la búsqueda duró unas 12 horas, según el jefe del puesto policial de Villa Dolores.

La zona es despoblada y lo que abundan son potreros; por eso se sospecha que el atacante se mantuvo oculto entre matorrales hasta el amanecer para esperar que pasara un vehículo y huir de la zona.

Las circunstancias en las que la víctima (residente en Sensuntepeque) fue ultimada son confusas. La versión oficial contrasta con la de la familia de Benítez, quien tenía 28 años y estaba destacado en la División de Control Migratorio Fiscal en El Amatillo, La Unión.

Según el reporte policial, a las 7:00 p.m. del domingo, unos agentes oyeron disparos y salieron a patrullar. Segundos después, los alertaron de que había un choque en el kilómetro 145 de la carretera Longitudinal del Norte.

Al llegar al lugar hallaron un carro abandonado con la puerta del conductor abierta. Dentro había un arma de fuego propiedad de la Policía y un teléfono que no dejaba de sonar.

Mientras los agentes hacían la inspección fueron informados de que a unos tres kilómetros de la zona habían matado a uno de sus compañeros.

Los oficiales llegaron a la escena y encontraron el cadáver de Benítez en el pavimento; en la escena estaba su arma de equipo.

El jefe policial de Villa Dolores dijo que la versión que se maneja es que el homicida dejó en la zona a la víctima, porque un pariente lo llegaría a traer para llevarlo a casa.

Cuando el familiar del agente llegó en moto, el supuesto colega que manejaba el carro se marchó. Unos metros después, el homicida retrocedió y le disparó a Benítez en la cabeza. Su pariente salió ileso.

Por su parte, Hugo Bonilla, jefe policial de la Región Paracentral, llegó a la escena del asesinato y manifestó que Benítez y un amigo de él presuntamente estaban tomando bebidas alcohólicas y haciendo disparos al aire.

"(Ellos) comienzan, según nos han dicho, a juguetear, luego a bromear y luego a discutir. El victimario le puso el arma en la cabeza y luego le disparó", sostuvo Bonilla.

Los parientes del policía asesinado se mostraron molestos por la versión de las autoridades, pues aseguraron que Benítez no andaba ingiriendo bebidas alcohólicas.

Según ellos, él regresaba de trabajar y le llamó a un familiar, como lo hacía casi siempre, para que llegara a esperarlo a donde lo mataron.

Las fuentes dijeron que cuando ambos iban en la moto rumbo a casa, el ocupante de un carro se les atravesó y sin decir nada disparó contra Benítez y luego huyó.

Un familiar de la víctima que llegó a la escena del asesinato aseguró a los periodistas que el homicida era policía.

Padre y futbolista

Algunos allegados de Élmer Rodrigo dijeron ayer que él era hijo único. Su madre lo había criado sola en el cantón Tronalagua, en Sensuntepeque, pero cuando él se casó se mudaron al casco urbano.

El policía era aficionado al fútbol y dirigía el equipo del cantón. Sus antiguos vecinos, según se supo, se enteraron del homicidio minutos después de jugar un partido. La víctima tenía tres hijos.

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