Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Policía con las mismas carencias de hace dos años

En el municipio Torola hay lugares tan inaccesibles en carro que a la Policía le tomaría un día llegar a pie hasta ellos. Por eso no los patrulla

Homicidios Morazán

 Perquín es uno de los municipios de la Ruta de la Paz, conocido por su Museo de la Revolución. | Foto por Óscar Iraheta

 Perquín es uno de los municipios de la Ruta de la Paz, conocido por su Museo de la Revolución.

En el pueblo de Torola, Morazán, donde hay unos 50 miembros de la Mara Salvatrucha (MS-13), sólo había un policía cuidando la casa cuartel en los días que un equipo de este Diario realizó el reporteo sobre la inseguridad al norte del río Torola.

La fuerza policial asignada en esa población fronteriza es de siete elementos, pero la fuerza efectiva, es decir los que están de servicio, es de tres o, cuando mucho, cuatro.

En Jocoaitique también solo había uno, mientras que en El Rosario, la casa donde permanece una patrulla de la Policía Rural estaba cerrada.

A excepción de Perquín, donde hay militares y policías de la división de Turismo, la presencia policial es de 12, la misma que encontró El Diario de Hoy a finales de agosto de 2013, cuando se hizo notar en un reportaje, la naciente amenaza de pandilleros en esa zona y las carencias con las que trabajaba la mayoría de puestos policiales de ese sector.

En aquella ocasión, al visitar el puesto policial de Joateca, solo estaba el ordenanza, quien con una escoba en la mano nos explicó que los  policías de servicio andaban trayendo combustible hasta San Miguel. 

A finales de septiembre, en Joateca había dos policías. En ese lugar también hay un grupo de soldados que supuestamente patrullan la frontera con Honduras. No obstante, la presencia de miembros de maras es significativa, según los pobladores.

De acuerdo con la nueva investigación de El Diario de Hoy, la situación de los puestos o subdelegaciones policiales del norte de Morazán continúa siendo la misma en cuanto a asignación de personal. Lo único que ha cambiado, afirman las fuentes, es que para repostar combustible ya no se va hasta San Miguel sino hasta San Francisco Gotera, capital del departamento.

Perquín, el único con más policías

De todos los puestos policiales, Perquín es el que más elementos tiene: 12 elementos asignados, pero descontando los que andan con licencia, como fuerza efectiva tiene ocho, con los cuales deben cubrir también los municipios de Arambala y San Fernando, ambos con alta presencia de mareros.

Esa asignación de más policías tiene su propia razón: de entre los ocho municipios al norte del Torola, Perquín es el más visitado por turistas, especialmente los fines de semana y en temporada de vacaciones. En esos días, la Policía se empeña en dar seguridad a grupos de turistas o excursionistas, cuando se lo solicitan.

En  Meanguera, el municipio más afectado por el accionar de las maras, la situación policial no ha cambiado. Tres o cuatro policías de turno.

Es todo lo que hay para cubrir el municipio, que este año ha registrado 15 asesinatos entre ejecuciones de la MS-13 contra sus propios miembros o de personas a quienes ven como enemigos por aconsejar o hacer actividades para sustraer a los jóvenes de involucrarse con esa agrupación.

En síntesis, al norte de Morazán no hay más de 30 policías para cuidar un territorio montañoso y eminentemente rural.
Para citar un ejemplo, Torola tiene lugares tan recónditos que, según fuentes policiales, para ir a patrullarlos a pie, implicaría una tarea de todo el día. 

Obviamente, las fuentes aseguraron que a esos lugares no se va a patrullar y vecinos de lugares menos lejanos, como el caserío El Jiote, sostienen que es muy raro que los policías lleguen hasta allí.

En septiembre de 2013, el entonces director de la Policía Nacional Civil, Rigoberto Pleités, dijo que no había suficiente personal para cubrir bien esa zona. La carencia de personal en la PNC persiste, pues los puestos de esa zona siguen en las mismas condiciones.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación