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Pandilleros del penal de Ciudad Barrios se comunican con cárcel de EE.UU

El Scarface (Cara Cortada) es uno de los mafiosos que desde Los Ángeles da órdenes a una clica de la MS-13 de La Unión. Una conferencia telefónica revela que clicas salvadoreñas reciben órdenes desde el país del norte y que desde aquí envían dinero

Pandilleros del penal de Ciudad Barrios se comunican con cárcel de EE.UU

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"Yo tengo la palabra acá. Me he ganado la palabra, me he ganado el respeto. Lo que estamos haciendo es poner orden. Y después de eso se va a hacer lo que se tenga que hacer allí". Con esa frase, espetada supuestamente desde una prisión de Santana, California, Estados Unidos, El Scarface dejó claro al Fayer (interlocutor en El Salvador) que al Cobra (cabecilla de la mara Salvatrucha en el departamento de La Unión) no podían expulsarlo de la mara ni quitarle el cargo o siquiera faltarle el respeto.

La frase es parte de una teleconferencia de dos horas que fue interceptada por autoridades salvadoreñas. El Diario de Hoy, que obtuvo una copia del audio, reveló ayer que en la teleconferencia fueron giradas órdenes de muerte.

El Cobra está preso en Ciudad Barrios por el delito de extorsión; dos días antes de que él propiciara dicha teleconferencia con El Fayer, El Inocente y con otros pandilleros, así como con El Scarface, un grupo de pandilleros de diversas clicas (grupos) sostuvo, alrededor de las 4:00 de la madrugada, un mitin (reunión) en San Miguel en el que, según la grabación, se conspiró para arrebatarle el poder al Cobra.

La llamada múltiple, convocada desde la cárcel de Ciudad Barrios, demuestra el verticalismo, la disciplina, la obediencia y los alcances que tiene la mara Salvatrucha (MS-13) como organización criminal a escalas local, nacional e internacional.

La convocatoria del Cobra se originó a raíz de su necesidad de reclamar su posición como cabecilla, luego de saber que hacía pocas horas varios mareros de San Miguel y de La Unión se habían reunido para quitarle el mando, al parecer por defender a un sujeto que, aparentemente, no era un "homeboy", es decir, no era miembro de la MS-13.

Durante la interlocución, El Cobra reclamó al Fayer y a otros miembros de su clica, afincada en la zona costera del municipio de Conchagua, La Unión, de haber participado en esa conspiración.

Tras varios insultos, El Cobra les advirtió que quería que les quedara claro que ningún cabecilla de ninguna clica en El Salvador podía quitarle el mando porque, al igual que El Scarface, se había ganado ese poder a lo largo de 20 años de pertenencia a la MS-13, muchos de esos años "caminando en el norte".

"Tengo a todos los Estados Unidos a mis espaldas"

"La clica (Coronados Littles Saycos Salvatruchos, CLSS) no nació en San Miguel, nació en Los Ángeles en la (calle) Coronados", explicó El Cobra.

"Ayer tiran un mitin y andan diciendo estos señores que me van a sacar de la clica... ni siquiera merecen andarlo mencionando; ustedes no me conocen a mí, son 20 años los que tengo de andar aquí. Mi clica, mi barrio, no lo he marqueado, no he cometido un error. Tengo a todos los Estados Unidos a mis espaldas", les remachó el cabecilla con tono sereno y firme.

El Cobra también le advirtió al Fayer que no permitirá que otros destruyan lo que no les ha costado. Les reitera y les deja en claro que la clica CLSS no nació aquí (El Salvador), sino en California.

Para rematar, El Cobra les detalló los nombres de los "corredores" (especie de jefes) en los Estados Unidos: El Muerto; El Scarface, en Los Ángeles; El Yoyo, en San Francisco; El Eco, en Carolina del Norte; El Garfield, en Nueva Jersey; El Lobo, en Nueva York, y El Veneno, que está en Baltimore.

Todos esos, y otros más que no mencionó, son "corredores de palabra" (cabecillas) en Estados Unidos; son los que tienen relación directa con la mafia mexicana, según señalan autoridades en El Salvador, y son quienes se comunican directamente con la "ranfla" salvadoreña, es decir, con los máximos cabecillas.

En El Salvador, además de la CLSS, existe otra clica con nombre un tanto parecido: es la Coronados Locos Salvatruchos (CLS), que tiene presencia en San Miguel. Por lo conversado en la teleconferencia se deduce que esta clica CLS la rigen cabecillas locales en San Miguel.

Pugnas al interior de la MS por el poder

El Cobra está recluido en el penal de Ciudad Barrios, donde también están purgando condenas Borromeo Henríquez Solórzano, (a) El Diablito; Saúl Antonio Turcios Ángel, (a) El Siete), y Dionisio Arístides Umanzor, (a) El Sirra, entre otros cabecillas que conforman la "ranfla" nacional de la MS-13.

En la conversación con sus subordinados, El Cobra les revela que dentro de la cárcel de Ciudad Barrios hay pugnas de poder. "La onda está así: aquí en Barrios (el penal) siempre el puto pleito por el puto poder", les explica al Fayer y a otros que se han conectado a la teleconferencia.

Afuera de las cárceles, "en la libre", como los mareros dicen, las pugnas también están presentes. Es por esas pugnas que mataron a El Pequeño, el marero por el cual El Cobra ordenó el asesinato de "Geovany", tal y como publicó este periódico ayer; es por esas pugnas que expulsaron a siete miembros de una clica llamada Pasadena Locos Salvatruchas (PLS), y es por esas pugnas que varios mareros se reunieron para sacar de la clica CLSS a El Cobra.

La Pasadena también fue fundada en Los Ángeles y, por consiguiente, cabecillas en Estados Unidos son los que deciden lo que la clica de aquí debe hacer. No hace poco decidieron expulsar a siete mareros de esa agrupación, según la conversación.

Nada se hace sin el aval de "la Pinta", esto es los cabecillas que viven, en libertad o en prisión, en los Estados Unidos. Allá dirimen malos entendidos, de allá emanan las órdenes de matar a tal o cual miembro de alguna clica.

Todo lo anterior lo evidencia la conferencia entre El Cobra, El Fayer, El Inocente y otros mareros salvadoreños que no le creían al Cobra que Geovany (a quien El Cobra ordenó matar, a lo largo de esa conversación) no era de su clica (Coronados Littles Saycos Salvatruchos), sino de la Coronados Locos Salvatruchos.

El Fayer era el más incrédulo y por ello El Cobra tuvo que enlazarse, a través de la teleconferencia, con El Scarface hasta Estados Unidos.

En el primer intento no pudo. El teléfono sonó, pero El Scarface no respondió.

El Cobra entonces les explicó que en "las quintas (prisiones) de allá arriba (Estados Unidos)" solo podían hablar por teléfono los domingos o cuando van al gimnasio a hacer pesas; que no era como en las prisiones de aquí que pueden andar con el teléfono en la mano. Eso le dijo al Fayer.

El Cobra, en su afán de dejar en claro que Geovany no pertenecía a la CLSS, les dijo a sus subordinados que les daría el número de todos los de "allá arriba" (Estados Unidos), para que ellos pudieran preguntar directamente a los "homeboys"; les dijo que no miraba problema alguno en que ellos también tuvieran los números de teléfonos de los mareros que mandaban la clica.

El Cobra le marcó al Scarface. La llamada no fue respondida. Fue en ese momento que El Cobra les suelta el teléfono del Scarface: 0017146754960.

Ese teléfono es del área del condado de Santana, California, según registros de la aplicación para teléfonos inteligentes PrivacyStar.

Golpiza por conspirar contra El Cobra

Al final de la conferencia telefónica, dos cosas quedan claras: que las conspiraciones dentro de la MS-13 no quedan sin paga y que desde El Salvador envían dinero a los cabecillas en Los Ángeles y en otras ciudades de Estados Unidos.

El Scarface y El Cobra le dijeron al Fayer que todos los mareros que participaron en el mitin donde se ventiló la posibilidad de expulsar al Cobra iban a recibir una golpiza.

"Una talegueada les vamos a dar a todos los que estuvieron en esos mitin. Van a aguantar verg... todos", le dijeron al Fayer. Este último no dijo nada.

Minutos antes de colgar surgió otra orden, esta vez para El Santos: que se reunieran todos los "capitanes", y que vieran cómo reunían 1,500 dólares, los cuales le serían enviados al Magic, otro cabecilla en Los Ángeles, para que le marcara (llamara) al Scarface.

"Al Magic le vamos a poner una feria allí para que te marque", fueron de las últimas palabras que El Cobra le dijo al Scarface, un hombre de hablar pausado, sereno y contundente en sus órdenes, y quien, según el Cobra, tiene "un vergazal de años" de estar preso y dirigiendo a la clica CLSS tanto en Los Ángeles como en El Salvador.

"Santos, encargate vos. Que se reúnan todos los capitanes para que reúnan esa feria (los 1,500 dólares)", fue la orden del Cobra para el pandillero, que también vive en la zona costera de La Unión.

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