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Pandillas son una amenaza a la seguridadSenador dice que EE. UU. apuesta por la prevención

Menéndez también se reunió con magistrados de Sala de lo Constitucional para conocer institucionalidad y extradiciones

La embajadora estadounidense, Mari Carmen Aponte, acompaña al senador en conferencia de prensa. Foto EDH / Lissette Monterrosa

La embajadora estadounidense, Mari Carmen Aponte, acompaña al senador en conferencia de prensa. Foto EDH / Lissette Monterrosa

La embajadora estadounidense, Mari Carmen Aponte, acompaña al senador en conferencia de prensa. Foto EDH / Lissette Monterrosa

El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de los Estados Unidos, Robert Menéndez, sostuvo ayer, luego de una reunión con el ministro de Justicia y Seguridad, David Munguía Payés, que las pandillas son una de las principales amenazas para la seguridad ciudadana y la soberanía del país, así como también para la región centroamericana.

El influyente senador estadounidense fundamentó su preocupación en que las maras en El Salvador han llegado a sumar más de 65 mil miembros, son violentas, están armadas, en que sus familias se benefician de sus acciones ilícitas (extorsiones) y además se fortalecen con ayuda del crimen transnacional.

"El lema de un país es la seguridad de sus ciudadanos, para nosotros este tema es muy importante y sé que también lo es para El Salvador", afirmó.

Menéndez también se reunió ayer con los magistrados de la Sala de lo Constitucional para tratar los temas del respeto a la institucionalidad del país y las extradiciones hacia Estados Unidos. (Ver nota aparte).

Agregó que una de las formas de garantizar la tranquilidad a los salvadoreños es combatiendo a las maras, algunas de corte transnacional.

El senador estadounidense se negó a opinar de forma directa sobre la tregua entre pandillas como estrategia de reducción de homicidios, la cual por su impacto social podría ser replicada en otros países con el mismo problema.

Menéndez dijo que respeta los esfuerzos propios del Gobierno salvadoreño para contener la violencia, pero que el enfoque de los Estados Unidos es hacia los programas de prevención con el fin de que menos niños y jóvenes se involucren en maras.

A lo anterior sumó la profesionalización y la capacitación de la Policía, Fiscalía y las instituciones del sector justicia en temas relativos a la violencia y delincuencia.

La idea es que las autoridades estén en la capacidad de respetar los derechos de los ciudadanos, pero, a su vez, estén en la condición de perseguir a las personas que cometen delitos, combatir el narcotráfico y las maras.

"Combinando estos dos esfuerzos creemos que habrá un mejor futuro para El Salvador", subrayó.

"Por eso nos interesan los esfuerzos que se estén realizando en esa materia en El Salvador", dijo.

Menéndez aclaró que El Salvador es uno de los cuatro países, "no del hemisferio, sino del mundo", que ha sido nominado para el programa Asocio para el Crecimiento.

"Esta es una designación muy importante que habla del interés y el compromiso que Estados Unidos tiene con el pueblo salvadoreño", acotó.

De ahí que para hacer efectivo el "acuerdo asocio para el progreso" se necesitan: leyes, participación del sector público y privado; transparencia de las inversiones, pero también la seguridad de los ciudadanos salvadoreños.

Como contribución en esta lucha, Estados Unidos se ha comprometido en invertir 100 millones de dólares en diferentes proyectos que reduzcan la violencia y la criminalidad en los próximos cinco años.

El legislador afirmó que su visita tiene como fin la supervisión sobre que se estén invirtiendo efectiva y adecuadamente los fondos en el país.

Aunque fue al aporte estadounidense a lo que se refirió el senador, el interés de los periodistas en Robert Menéndez era además que ofreciera sus comentarios respecto a la viabilidad y beneficios de la tregua entre pandillas.

Pero, muy hábilmente, el senador se negó a referirse al tema: "Nosotros respetamos la decisión soberana de El Salvador de proceder en los esfuerzos de la tregua".

Sobre la posibilidad de que los efectos de la tregua se reviertan y provoquen cierto grado de chantaje hacia el Estado, Menéndez afirmó que está seguro de que el Gobierno de El Salvador ha decidido, dentro de su cálculo, qué podría hacer si la tregua no se puede sostener en el tiempo.

De ahí que los esfuerzos de Estados Unidos buscan la sostenibilidad.

"Esos 100 millones de dólares son para ayudar a la juventud más vulnerable y que corre el riesgo de entrar a una mara. Nuestro esfuerzo busca crear beneficio para la seguridad ciudadana del pueblo salvadoreño y oportunidades de vida par un mejor futuro de los jóvenes", afirmó.

El demócrata manifestó que el apoyo de Estados Unidos también consiste en compartir inteligencia y experiencia en la lucha contra la criminalidad de las pandillas y el narcotráfico.

El funcionario añadió que la profesionalización de las instituciones de justicia es sostenible una vez que estén debidamente bien formadas con miras a combatir el delito.

Sobre lo dicho por el presidente Mauricio Funes sobre que Estados Unidos se juega su prestigio en El Salvador, al ser uno de los cuatro países de Asocio para el Crecimiento, el senador Menéndez dijo: "Estamos poniendo nuestra fe en el pueblo salvadoreño, estamos poniendo nuestra fe en el Gobierno, tanto Ejecutivo como Legislativo, para progresar y crear las leyes necesarias para atraer más inversión en el país".

Agregó que esas inversiones extranjeras crean nuevas oportunidades económicas, crean nuevas compañías, nuevas tiendas, nuevas fábricas, nuevos trabajos y los ciudadanos tienen oportunidad de desarrollar progresos económicos.

Cuando eso sucede los ciudadanos tienen la oportunidad de realizar su progreso socioeconómico y ello contribuye al sostenimiento social de todo país para que invierta en la educación, salud y en otras áreas, destacó.

Por su parte, el ministro Munguía Payés se mostró incómodo con las preguntas de una periodista de televisión, quien en su contexto, mencionó que las pandillas habían dejado de matarse entre sus mismos grupos, pero que los hechos delictivos en contra de particulares seguía igual, al tiempo que las extorsiones seguían golpeando a los salvadoreños.

Frente a esta temática, el ministro de Justicia y Seguridad Pública negó que las pandillas solo hayan dejado de matarse entre ellos. "Esa información es incorrecta", insistió, y agregó: "Hemos tenido casi tres mil homicidios menos en 2012 y tú afirmas (le dijo a la periodista) que son tres mil pandilleros y esa es una equivocación", afirmó Munguía Payés.

El ministro dijo que al principio se tenían homicidios de motoristas, cobradores, policías, custodios y estudiantes, situación que ya no se ha tenido. "Es un error pensar que este proceso de pacificación del país solamente nos ha dado como resultado la disminución de asesinatos entre pandilleros, es mucho más que eso", sostuvo.

Munguía Payés puntualizó que hay 4.7 asesinatos al día y que, de estos, tres son de maras; y que, si no hubieran pandillas en el país habría uno o dos muertos al día.

Afirmó, por otra parte, que a la fecha ha disminuido la violencia en el sector transporte, que en los últimos 14 meses solo se ha presentado un caso y que aún se investiga su verdadero móvil.

Munguía Payés dijo que en la reunión con el senador Menéndez expuso las estrategias de seguridad ciudadana y los resultados obtenidos. "Él presentó algunas dudas y las evacuamos", declaró.

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