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Pandillas exigen $60 mil a ruta 41A

Las afectadas son tres empresas, dos de microbuses y una de buses de la misma ruta. Por temor 40 por ciento de los pasajeros ya no viaja en buses

41 A

Casi el 70 por ciento de la ruta 41A está en huelga por amenazas y exigencias de las pandillas  de 60 mil dólares.Foto EDH/ archivo. | Foto por Archivo

Casi el 70 por ciento de la ruta 41A está en huelga por amenazas y exigencias de las pandillas  de 60 mil dólares.Foto EDH/ archivo.

Casi el 70 por ciento de las unidades de la 41A que hace su recorrido de San Salvador a la colonia San José,  al norte de Soyapango,  está en huelga de transportistas, tras la amenaza de grupos de pandillas  de entregarles 60 mil dólares.

Las exigencias de esa suma la hicieron el 12 de enero y dieron hasta el jueves 14  para recibirla. 

Como demostración de que la amenaza era en serio,  el jueves anterior, estos grupos realizaron un atentado armado en uno de los microbuses de la ruta, el cual dejó a un pasajero lesionado.

El apoderado legal de la ruta, Juan Álvarez manifestó que la pandilla 18 Revolucionarios  es la que está detrás de  estas exigencias, quienes operan en la zona aledaña al  punto de microbuses de la ruta 41A.

Los pandilleros han pedido 25 mil dólares por cada una de las dos cooperativas de microbuses y diez mil dólares a la empresa de autobuses.

“En total  están pidiendo 60 mil dólares a las tres empresas y  para demostrar que no están bromeando ayer (jueves) atacaron a un microbús”, subrayó el abogado.

Las exigencias de la pandilla en este año se ha salido de todo control para los transportistas, dijo.

Regularmente, los empresarios de la ruta pagaban 250 dólares semanales, todos los viernes, mil dólares por mes, dinero que aunque con costos,  se saldaba, pero los 60 mil, sobrepasa la capacidad de los bolsillos de los empresario, dijo el representante legal. 

La ruta 41A tanto de autobuses como de microbuses tiene una flota de 80 unidades.

Álvarez manifestó que del 1 al 15 de enero, se han registrado cinco asesinatos en el transporte colectivo en  San Salvador y al menos tres personas lesionadas en siete atentados armados.

Las víctimas han sido tres motorista de la ruta 30, 6 y 11B, así como un despachador de la ruta 46  y  una pasajera de la ruta 49.

En esos ataques han resultado lesionados dos empleados de la ruta 46 y 41A, así como dos pasajeros más.

También se han registrado otros atentados en la ruta 2 en Mejicanos y en la ruta 43 en ciudad Delgado, en ambos casos sin víctimas humanas.

Las balaceras a microbuses y buses en el área metropolitana, está influyendo para cerca del 40 por ciento de la población deje de viajar en el transporte colectivo y recurra a servicio privado o propio.

Tanto la suspensión del servicio como la pérdida de pasajeros provoca pérdidas económicas de entre tres y cinco mil dólares por día en cada ruta, afirmó el representante legal  de la Asociación de Transporte Unidos.

 A esta pérdidas se suman los daños materiales en las unidades que se estrellan cuando el conductor atacado pierde el control de las unidades que maneja.

Anualmente las extorsiones en el transporte público son estimadas en 37 millones de dólares, a razón de diez dólares diarios por unidad.

A juicio del abogado, el incremento de las extorsiones se debe a las numerosas capturas de pandilleros, lo que les demanda los servicios de abogado, compra de armas, municiones  y todo lo que implica estar en “guerra contra el gobierno”, costos que de alguna forma alquien  debe pagar y de ahí el incremento desmedido en las extorsiones, afirmó.

“A este ritmo, cada ruta aporta en promedio de diez  dólares diarios por unidad,  que multiplicado por más de 16 mil unidades por todo el año, va a dar sumas millonarias”, subrayó el abogado.

Esta situación va a crear cierres de más empresas.

Frente a esta realidad, los agremiados consideran que el gobierno no está en la capacidad de poner un policía o un soldado para frenar  esta escalada de extorsiones y ataques.

En todo caso, los empresarios han pedido a las autoridades ofrecer presencia policial en sitios donde son frecuentes las arremetidas de las pandillas contra las unidades del transporte.

Pero a esta medida se deben sumar  otras como la reducción del hacinamiento carcelario, porque no se puede rehabilitar a los delincuentes en condiciones inadecuadas.

Se debe aislar más al pandillero y  se le debe enseñar a trabajar y a ser  útil a la sociedad.

Además bajar el reclutamiento forzoso de niños y jóvenes en las colonias y escuelas del país. Se debe generar una política  de prevención que no solo incluya la capacitación porque al dar la vuelta los formadores, las pandillas revierten todo lo bueno que enseñaron. 

También promover una reforma educativa donde se enseñe a los niños y jóvenes,a no involucrarse en pandillas.

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