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"Nosotros ya ni a misa podemos ir"

Pobladores temen ir a la Iglesia por el acoso de las pandillas en el municipio y por la poca presencia de la Policía.

La Iglesia Católica ha quedado en territorio dominado por pandilla 18; quienes viven en territorio MS tienen miedo asistir a misa.

La Iglesia Católica ha quedado en territorio dominado por pandilla 18; quienes viven en territorio MS tienen miedo asistir a misa.

La Iglesia Católica ha quedado en territorio dominado por pandilla 18; quienes viven en territorio MS tienen miedo asistir a misa.

En Santa Cruz Michapa, pocos ignoran que los policías asignados son 15, incluyendo al jefe, un subinspector.

De esa cantidad, descontando los que andan con licencia o descanso y el que tiene que cuidar la casa policial, apenas sobran entre cuatro o cinco agentes para brindar seguridad a los casi 13 mil habitantes del municipio.

El alcalde (que pidió no mencionar su nombre) dijo a este periódico que viendo la cantidad de homicidios y los registros de personas desaparecidas, a la vista salta que no son capaces de dar seguridad a todo el municipio.

De acuerdo con algunos líderes comunales y vecinos, desde hace bastante tiempo se ha pedido a las autoridades policiales que incrementen la cantidad de elementos. También han solicitado despliegue de la Fuerza Armada, pero hasta la semana pasada, todas esas solicitudes no habían tenido respuesta.

De acuerdo con vecinos que hablaron fuera de sus lugares de residencia, la segregación territorial en Santa Cruz Michapa ha llegado a tal grado que quienes viven en territorios dominados por la mara Salvatrucha, temen ir al templo católico, a escuchar las misas, por temor a ser víctimas de represalias.

Ese temor no solo lo perciben los jóvenes, sino personas muy adultas que, obviamente, aseguran no tener ninguna relación con los grupos de pandillas, más que el vivir en tal o cual colonia.

La Iglesia Católica queda en el propio centro de Santa Cruz Michapa, a unos cuantos metros del parque central, del edificio de la Alcaldía y del juzgado de Paz de esa localidad.

Pero sucede que en Santa Cruz Michapa, desde que se entra por el lado de la carretera Panamericana hasta la salida hacia el municipio de Tenancingo, los grafitis de la pandilla 18, están pintados en infinidad de paredes, muros y postes del alumbrado público.

"La 18 tiene presencia en toda la zona urbana y varios cantones. La MS tiene muy poca presencia en los alrededores y algunos cantones", explicó una fuente policial que pidió no mencionar su identidad para evitar ser sancionado por sus superiores.

En muchos pueblos o ciudades salvadoreñas, lo normal es que en el centro de la ciudad no sea evidente la presencia de pandilleros, sino de la Policía. Pero en Santa Cruz Michapa sucede todo lo contrario: es más fácil encontrarse a varios pandilleros en la calle que a un policía.

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