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Niña guatemalteca fue traída y violada

Menor fue raptada y su raptor pasó las fronteras sin ser detectado

Niña guatemalteca fue traída y violada

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Niña guatemalteca fue traída y violada

Autoridades salvadoreñas rescataron a una niña guatemalteca la semana anterior, quien fue traída a El Salvador, presuntamente con engaños, por un sujeto acusado de haberla violado en reiteradas ocasiones, desde febrero pasado, informó la Fiscalía General de la República (FGR).

Por esa causa, Carlos Sigfrido Uceas Salgado fue procesado en un Juzgado de Paz de Santa Ana, que resolvió enviarlo a prisión provisional, mientras su caso pasa a una fase superior, donde continuará siendo procesado por el delito de violación agravada.

Smirna de Calles, jefe de la unidad de Tráfico y Trata de Personas de la Fiscalía, relató que el sujeto, de 49 años, viajó al vecino país a trabajar en obras de construcción, hace dos años.

Durante su estancia, el individuo conoció a la menor de 12 años, con quien entabló luego una relación amorosa.

Consta en la investigación fiscal que Uceas Salgado le compró un teléfono celular a la menor y diariamente le ponía saldo para poder estarse comunicando permanentemente con ella.

En febrero de este año, el sujeto decidió regresarse al país, pero le prometió a la niña que volvería pronto por ella.

"Una de las mentiras que le decía a la adolescente era que estaba casado, pero que ya no tenía nada que ver con su esposa, que no quería estar con ella (su esposa) y que la amaba, a la niña", relató la fiscal.

Cuando la niña cumplió sus 14 años, el hombre le llevó un corazón de chocolate, le escribió cartas de amor y le pidió que se viniera con él a El Salvador; le prometió que ya estando en el país le regalaría una casa para vivir.

Días después, se puso de acuerdo con la adolescente y el sujeto viajó a Guatemala; fue por ella en febrero.

En un descuido de sus padres, la menor preparó su ropa y huyó. Llegaron a la frontera entre el país y Guatemala; pero como era una menor de edad, el individuo le pidió que pasara por sus medios a pie y luego se encontrarían.

"La niña, en su paso por la frontera, se halló a una amiga, a quien le pidió que le guiñe el ojo (o entretenga a los policías) para poder pasar", relató De Calles.

Con esa ayuda, la niña logró pasar por la frontera sin ser detectada por los controles migratorios y pudo encontrarse con el individuo, quien más tarde tomó un bus que los llevó hasta cerca de la casa donde el imputado residía con su grupo familiar, esposa e hijos.

"Le dice que se la lleva a la casa donde reside su esposa, porque la casa que le ofreció la tiene alquilada y no se las puede pedir (a quienes la están alquilando)", afirmó la fiscal.

En un país extraño y sin personas conocidas, pregunta la niña al hombre a qué se va a dedicar. El hombre, al parecer, le contesta que no se preocupe, porque la enviará a la escuela a estudiar.

Al llegar a la casa, la esposa pregunta por qué va acompañado de la niña. "Es pobrecita, ayudémosle, pongámosla a estudiar y que te ayude a los trabajos de la casa. Se volvió una empleada del hogar, que se ocupa de los quehaceres de la casa", explicó la funcionaria que respondió el ahora imputado.

Luego de instalarse en la casa de su familia, el sujeto aprovechaba cuando su esposa salía a comprar o a realizar otras tareas para supuestamente cometer abusos sexuales en perjuicio de la menor.

Pese a que la había engañado diciéndole que no quería a su esposa, la adolescente se enteró de que la relación de su abusador era la de una pareja como la mayoría.

La niña se sintió traicionada por su novio, quien le había prometido un hogar en el país. Esa situación le creó tal disgusto que le reclamó, sin embargo, el hombre le respondía: "La verdad que yo a quien le debo cumplir es a mi esposa y si querés andate".

Según narra el expediente judicial, la menor le contestaba que no se podía regresar a su país porque no conocía y lloraba al ver que su familia se hallaba lejos.

Del hecho supo la Fiscalía por que los padres de la menor acudieron al consulado salvadoreño a denunciar el caso; y el consulado envió la información a la Fiscalía.

"La Fiscalía, conjuntamente con la Policía Nacional Civil, da con el lugar donde el sujeto tenía a la niña. Se verifica en un primer momento que la tiene estudiando", indicó la fiscal, y agregó que luego de localizarla se le brindó protección a la menor.

Una vez que la niña fue rescatada y recobró la confianza, relató todo lo vivido.

Con todos los elementos probatorios en su contra, la Fiscalía solicitó al juez la orden de detención del sujeto.

De Calles puntualizó que la adolescente ha sido sometida a un peritaje forense para determinar el tipo y el grado de daños sufridos por la víctima.

Los resultados de los exámenes arrojaron que la menor sufre de deficiencia mental que, sumado con su edad y con encontrarse en un país extraño, agrava el ilícito.

Según las investigaciones, los padres de la niña nunca supieron de esa relación, excepto los regalos que antes había hecho el sujeto. Todo eso llevó a los progenitores a pensar que el salvadoreño era el principal sospechoso del rapto de su hija e iniciaron el proceso de acusación.

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