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Mueven tres cabecillas de pandillas a Zacatraz

Las autoridades penitenciarias se han quedado calladas ante los supuestos traslados de los tres jefes pandilleros

Fachada del centro penal de máxima seguridad de Zacatecoluca, La Paz, donde habrían sido recluidos tres jefes de las pandillas. Fotos EDH / Jorge Reyes.

Fachada del centro penal de máxima seguridad de Zacatecoluca, La Paz, donde habrían sido recluidos tres jefes de las pandillas. Fotos EDH / Jorge Reyes.

Fachada del centro penal de máxima seguridad de Zacatecoluca, La Paz, donde habrían sido recluidos tres jefes de las pandillas. Fotos EDH / Jorge Reyes.

Las autoridades penitenciarias movieron ayer, sin el apoyo de la UMO, de la Policía, a tres cabecillas de pandillas hacia el centro penal de máxima seguridad en Zacatecoluca, La Paz, aparentemente, porque estaban ordenando crímenes desde otras penitenciarías de menor seguridad donde se encontraban recluidos, confirmaron fuentes policiales y distintos medios de comunicación en las redes sociales.

El cambio de los pandilleros se dio un día después de que el presidente Salvador Sánchez Cerén ordenó el traslado de los cabecillas de las pandillas que siguieran dirigiendo crímenes y extorsiones desde el sistema penitenciario.

Canal 21 de televisión y radio Nacional, citando fuentes penitenciarias, aseguraron que los cabecillas que habían retornado a Zacatraz son José Timoteo Mendoza Flores y Douglas Geovanny Velásquez Navas. Más tarde se conoció de fuentes policiales que habían trasladado a Ricardo Adalberto Díaz.

Sin embargo, las autoridades de Centros Penales no han informado oficialmente el traslado de los tres cabecillas ni de otros que se supone harían de los penales de Izalco, en Sonsonate; y Ciudad Barrios, en San Miguel.

El traslado de estos convictos se hizo bajo estrictas medidas de seguridad, cuyo dispositivo habría sido realizado por guardias penitenciarios, aparentemente sin el apoyo de las unidades élites de la Policía como la UMO.

Tanto Mendoza Flores como Navas se encontraban en el penal de Cojutepeque, Cuscatlán, reclusorio en el que los pandilleros se quisieron amotinar en protesta por el traslado de sus dos cabecillas. Adalberto Díaz estaba recluido en el penal de Ciudad Barrios, San Miguel.

Los tres fueron beneficiados con el traslado masivo que hicieran las autoridades de Seguridad Pública en marzo de 2012 como parte de los acuerdos pactados que llevaron a una supuesta tregua entre las pandillas.

Sin embargo, Navas fue llevado meses después a Zacatraz, y no fue hasta en mayo pasado que fue sacado de ese penal, al parecer, por mediación del padre Antonio Rodríguez conocido como el padre Toño; y llevado al penal de Cojutepeque, Cuscatlán.

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