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Un muerto y 3 heridos en ataque a bus de Ruta 38C

Supuestos pandilleros subieron a unidad cuando circulaba en colonia Popotlán I, en Apopa

Bryan Campos murió cuando recibía asistencia en Cruz Roja. Se cree que él era el blanco de los delincuentes. Foto EDH / j. anaya

Bryan Campos murió cuando recibía asistencia en Cruz Roja. Se cree que él era el blanco de los delincuentes. Foto EDH / j. anaya

Bryan Campos murió cuando recibía asistencia en Cruz Roja. Se cree que él era el blanco de los delincuentes. Foto EDH / j. anaya

Tres días después de que pandilleros atacaran a balazos a los pasajeros de un bus de la Ruta 135-A, en La Paz, otros delincuentes ametrallaron ayer un bus de la Ruta 38-C cuando transportaba a varios pasajeros, en Apopa.

En el atentado, cometido en la colonia Popotlán I, alrededor de las 5:00 de la tarde, pereció Bryan Alberto Campos Hernández, de 20 años, y otras tres personas resultaron lesionadas.

El conductor del autobús, luego del tiroteo, interrumpió su recorrido y trasladó a los heridos al centro asistencial más cercano en el centro de Apopa.

De inmediato patrullas policiales se movilizaron y se encargaron de llevar a los heridos a la Cruz Roja.

Entre las víctimas hay una bebé de 15 meses, quien fue alcanzada por una bala en el abdomen, según socorristas de Cruz Roja. Hasta ayer por la noche su pronóstico de salud era delicado.

Las otras dos víctimas fueron dos hombres, de 32 y 44 años respectivamente. El primero recibió un balazo en el brazo, mientras que el otro fue rozado en la cabeza por un proyectil, manifestó Julio Rivas, jefe de socorrismo de la Cruz Roja.

Las autoridades informaron que varios delincuentes dispararon contra el bus cuando este circulaba por la calle Fernández Ibáñez.

Sobre los hechos que se registraron en la colonia Popotlán I, las autoridades policiales manejan dos hipótesis, una es que un grupo de sujetos armados se subió a la unidad de transporte a asaltar a los pasajeros.

En el atraco, el padre de la bebé se opuso y los sujetos la emprendieron contra él dentro del bus.

La otra versión es que los malhechores se subieron a la unidad y se dirigieron directamente hacia Campos Hernández y le dispararon.

La Fiscalía informó a través de su cuenta de Twitter que el hombre presuntamente era miembro de la mara Salvatrucha. Se sospecha que fue asesinado por pugnas entre estos grupos delictivos.

En la balacera, varios pasajeros que viajaban cerca de Campos Hernández resultaron lesionados.

Campos Hernández fue llevado a la sede de Cruz Roja de Apopa por una patrulla del 911; el hombre pereció mientras recibía asistencia médica.

Minutos después llegó otra patrulla con dos heridos más, una niña de 15 meses y su abuelo.

"La niña parecía más grave, tenía lesión de bala en el abdomen con órganos internos comprometidos (o dañados) y su abuelo tenía lesiones en uno de sus brazos", manifestó Rivas.

Ambos fueron estabilizados y trasladados al hospital Médico Quirúrgico y Hospital Benjamín Bloom.

Por su parte, el motoristas del autobús condujo la unidad hacia el estacionamiento de la empresa, mientras los investigadores de la Policía se movilizaban de una escena a otra en Popotlán.

También se informó que, en el pasaje Masahuat de dicha colonia, la Policía encontró huellas de sangre y se presume que podría ser de uno de los atacantes.

Por esta razón, las autoridades no descartan que el hombre que murió también iba armado e hirió a uno de sus verdugos.

El Centro de Emergencias de la Cruz Roja es el termómetro de la violencia en Apopa y los municipios aledaños.

Un día puede haber transcurrido tranquilo, asegura su directora, pero de pronto, balaceras en la Troncal del Norte o las diversas colonias cambia de un momento el panorama.

El nivel de violencia que rodea Apopa puede implicar para el centro de emergencia de tres a cinco pacientes, víctimas de un solo caso que provoca la violencia social en las colonias.

Algunos por su gravedad mueren al solo llegar al consultorio o al ser trasladado.

Las colonias más conflictivas del municipio de Apopa son Popotlán, Chintuc, Valle del Sol, entre otras colonias, afirman los médicos del Centro de emergencia de Apopa.

Segundo atentado contra usuarios de buses

El jueves pasado, decenas de pasajeros de la Ruta 135-A que se dirigían a trabajar salieron ilesos de un ataque cometido en la zona conocida como La Asequia, cantón Amulunco, en San Pedro Nonualco.

Las autoridades atribuyeron el atentado a pandilleros de la 18, quienes dispararon contra la unidad. Se presume que fue en venganza porque los empresarios de la ruta presuntamente se habían retrasado con el pago de la extorsión.

Testigos del hecho relataron que el bus (que hace su recorrido entre Santa María Ostuma, La Paz, y San Salvador) transportaba a unos 55 pasajeros, a las 4:30 de la mañana, en el primer viaje del día.

Cuando la unidad pasaba por el kilómetro 9 de la carretera entre San Pedro y Santiago Nonualco, varios sujetos que estaban ocultos entre unos matorrales hicieron varios disparos.

Algunos empresarios dijeron que este era el segundo atentado que se comete contra los empleados y bienes de la referida ruta de transporte en lo que va del año.

En junio pasado, otra unidad de transporte, pero de la Ruta 177, fue incendiada en el caserío La Palmas, en Tecoluca, San Vicente.

Decenas de pasajeros que madrugaron para trasladarse a sus trabajos, en el primer viaje que hacía el bus, fueron víctimas de asalto.

Unos delincuentes abordaron la unidad, despojaron a la gente de sus pertenencias y luego obligaron al conductor a que se desviara de trayecto.

Cuando llegaron a una zona desolada, los mareros obligaron a los ocupantes a descender de la unidad y luego la incendiaron.

Este atentado revivió entre la población un acto de barbarie ocurrido el 20 de junio de 2010, en Mejicanos: la quema de un microbús de la Ruta 47 con varios pasajeros dentro.

El saldo fue 14 personas , entre ellas algunas menores de edad.

Casi simultáneamente, otro ataque a una unidad de pasajeros podría haber sido usado como distractor en la misma zona y causó dos muertos.

Las investigaciones arrojaron que la masacre fue cometida por pandilleros en venganza porque un marero había sido asesinado por delincuentes que residían en una colonia por donde la Ruta 47 hacía su recorrido.

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