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Muere niña de 12 años al jugar la ruleta rusa

En la tragedia se involucraron dos muchachos y dos hermanas, quienes jugaron con un arma de fuego

Tres jóvenes retenidos mientras se procesaba la escena de muerte de Fernanda en El Paisnal.

Tres jóvenes retenidos mientras se procesaba la escena de muerte de Fernanda en El Paisnal.

Tres jóvenes retenidos mientras se procesaba la escena de muerte de Fernanda en El Paisnal.

Fernanda salió con su hermana Milani a bañarse a un río del cantón San Francisco Dos Cerros, en el municipio de El Paisnal, al norte de San Salvador, pero antes entró a una casa, a ver a unos amigos con quienes jugó a la "ruleta rusa" con un arma de fuego, sin imaginarse que le sucedería lo peor.

Una bala en el tambor del arma le cegó la vida en minutos, mientras su hermana y dos amigos más fueron retenidos por la Policía en vías de investigación.

El percance sucedió cerca de las 12:00 del día y, desde esa hora, la conmoción rondó en todo el caserío, donde todos se conocen.

A un inicio del proceso surgieron diferentes conjeturas en familiares, amigos y vecinos de las dos menores.

Pero conforme avanzaban las investigaciones de la Policía, aquel rompecabezas se comenzaba a resolver y todo parecía que había sido un error y la muerte de Fernanda, de 12 años, fue algo accidental, según lo expresó un subinspector de la zona.

Una de las primeras versiones de los vecinos era que la muerte había sido fruto de los celos entre ambas hermanas.

Se decía que las dos adolescentes estaban enamoradas del mismo joven y que la mayor la había emprendido contra Fernanda.

Pero, poco después, esa versión comenzó a debilitarse y la de la ruleta rusa cobró más fuerza.

En un inicio, la Policía se mostró hermética y más tomando en cuenta que se trataba de un hecho en el que estaban involucradas dos menores de edad.

Fernanda y Milani son dos de cuatro miembros en esa familia, encabezada por una madre soltera.

Una tía, muy molesta por lo ocurrido, lamentaba la poca autoridad con la que su hermana había criado a las niñas.

Cuestionaba el hecho de que no les impedía que anduvieran en las calles y que ahora, por esa falta de orientación a sus hijos, la vida se encarga de pasarle la factura.

La madre soltera, quien tenía dos años haber llegado a vivir a San Francisco Dos Cerros, procedente de Nueva Concepción, Chalatenango, no lograba comprender lo sucedido.

De acuerdo con la Policía, el arma mortal era propiedad de un ganadero, quien a la hora de la tragedia se encontraba en una competencia de caballos, a varios kilómetros de su casa.

En su vivienda se encontraban el hijastro y otro amigo, ambos de unos 15 años, a quienes llegaron a visitar las adolescentes.

No se sabe de quién fue la idea de tomar el arma, ni quién la disparó, lo cierto es que el arma de fuego no debía estar al alcance de los menores.

"Desde que se vinieron a vivir acá, esas niñas no pasan en la casa, solo en la calle andan. Yo a mi hermana le decía 'por qué no detenés a esas niñas'; yo tengo cuatro varones y mis hijos no andan en la calle", relató la tía.

"Castígalas, no las dejes salir, pero ella me decía 'es que ellas la calle quieren'. Vos sos la mamá y responsable si algo les pasa", explicó la tía.

La familiar resignada manifestó que ella puso su parte, aconsejar a su hermana para que educara bien a sus sobrinas, lamentablemente, no le hizo caso, aseguró.

El cadáver de la niña quedó en el interior de la casa, informó la Policía.

Luego del incidente, toda la vecindad se había volcado a la calle, todos interesados en saber qué había sucedido. Sin embargo, nadie se atrevía a comentar nada sobre el tema, todos se mostraban herméticos, esperando una respuesta.

La misma Policía estaba cerrada a referirse al suceso, al final, un subinspector dijo que serían las investigaciones las que aclararían el caso.

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