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Medicina Legal: 26 municipios con el 55% de homicidios

Entre enero y agosto se cometieron 4,253 asesinatos de los cuales 2,347 se registraron en esos  26 municipios. En ocho municipios se superan el centenar de asesinatos como San Salvador, Apopa, Soyapango y Ciudad Delgado. En ese último,

Escena de homicidio cuatro hombres en calle que conduce a finca La Paz

Sitio donde la mañana del 21 de octubre pasado encontraron los cadáveres de cuatro hombres en el kilómetro 32 de la carretera Panamericana, en jurisdicción de Cojutepeque, Cuscatlán.  | Foto por Archivo

Sitio donde la mañana del 21 de octubre pasado encontraron los cadáveres de cuatro hombres en el kilómetro 32 de la carretera Panamericana, en jurisdicción de Cojutepeque, Cuscatlán. 

De los 4,253 homicidios registrados entre el uno de enero y el 31 de agosto de 2015, 2,347 se cometieron en 26 municipios del país, lo que representa el 55% del total de asesinatos de ese período, revela un informe del Instituto de Medicina Legal (IML).

El listado de municipios con más homicidios en el referido período es encabezado por la ciudad capital,  en donde se registraron 339 asesinatos; seguido de Apopa con 155 crímenes; Soyapango con 135 asesinatos, Ciudad Delgado en el que se cometieron 125, San Miguel con 124, Santa Ana que vivió la pérdida de 116 vidas humanas; Mejicanos que registra 108 muertes violentas  y 102 asesinatos en San Pedro Perulapán.

De los 26 municipios con más homicidios, 10 corresponden al departamento de San Salvador, tres a Sonsonate, tres a La Libertad, dos a Santa Ana, dos a La Paz; dos a Cuscatlán y dos a Usulután.

En todas esas ciudades hay bastante incidencia de las pandillas, las cuales han llevado el terror a colonias y comunidades, sin que las autoridades de Seguridad puedan impedirlo.

Los responsables de la Seguridad Pública han señalado en reiteradas ocasiones que la violencia criminal se ha concentrado en 50 municipios, que son los que tienen las cifras más elevadas de homicidios.

De hecho, Ciudad Delgado, municipio donde el actual Gobierno inició el plan El Salvador  Seguro, es la cuarta ciudad  con el mayor número de crímenes. 55 de los 125 asesinatos registrados hasta agosto en Ciudad Delgado se cometieron después de que se impulsara el referido plan, cuya prioridad es la prevención del crimen.

Otros de los municipios donde se supone que será impulsado el plan El Salvador Seguro son Colón, Zacatecoluca, Santa Ana, Sonsonate, San Salvador, Soyapango, Jiquilisco, Cojutepeque y Mejicanos; que también forman parte del grupo con mayor número de homicidios.

Hasta la fecha, se desconoce  si el referido plan se ha implementado en esos municipios; así como si ha tenido alguna incidencia a la baja de los delitos en Ciudad Delgado.

Las cifras de Medicina Legal detallan que 5,380 personas fueron asesinadas entre el uno de enero y el 20 de octubre pasado, para un promedio de 18 homicidios por día. 

En 20 días de octubre murieron de forma violenta 438 personas, cifra que alcanza un promedio de 23 asesinatos diarios.

El comportamiento de los homicidios se ha venido incrementando desde marzo pasado, pero la situación más crítica comenzó desde mayo cuando los números superaron los 600 homicidios mensuales, cifra de la que no se tenía registros en la historia salvadoreña, al menos después de concluido el conflicto armado.

Para mayo, el número de asesinatos alcanzó  los 643, al mes siguiente, junio;  aumentó a 677 asesinatos, pero en julio hubo una reducción y se contabilizaron 470 muertes violentas.

Sin embargo, en agosto la violencia se mostró en su máxima expresión: 918 homicidios en los 31 días del referido mes, es decir que 30 personas fueron asesinadas por día durante agosto, una cifra de la  que no se tiene registro en la historia reciente del país.

Fuentes policiales aseguraron que el incremento desmedido de los asesinatos refleja que los planes anunciados por las autoridades de Seguridad con tanta pompa no han sido efectivos contra el crimen y por el contrario, han fracasado.

Recordaron que se ofreció sacar tres batallones antipandillas compuestos por policías y militares, que combatirían a esos grupos terroristas. 

A eso se le suma que la Policía Comunitaria no ha logrado que la criminalidad ceda terreno, por el contrario, el crimen se ha incrementado en los sitios donde se implementa esa estrategia de carácter preventivo. 

Desde que se implementó la Policía Comunitaria, más de ocho mil delitos, en su mayoría homicidios y extorsiones, se cometieron en las zonas donde supuestamente todavía funciona ese modelo policial. 

Pero lo más preocupante para muchos sectores productivos es el aumento de los asesinatos de policías y militares, la mayoría a manos de las pandillas, lo que refleja según fuentes policiales, que esos grupos terroristas se están fortaleciendo aún más y eso representa una amenaza mayor para la seguridad ciudadana y  nacional.

Cifras de la Fiscalía y de la Policía detallan que 54 policías han sido asesinados entre enero y en lo que va de octubre. A los últimos dos agentes los mataron con saña y crueldad.

La cabeza del sargento de la Policía Baltazar Olaizola Díaz, quien estaba  destacado en la Policía de Soyapango fue hallada en el sector de Majucla, Apopa.

La noche del viernes 23 de octubre, el cadáver del agente Wilfredo Ramos Vides, de 32 años, fue encontrado en llamas en el bulevar Sur de Santa Tecla, La Libertad.

La crueldad y la barbarie con la que han asesinado a esos dos policías refleja el odio descomunal que tienen las pandillas hacia la fuerza pública y además el desafío que tratan de hacerle a las autoridades, señalaron policías consultados.

 Las autoridades de Seguridad han reiterado en numerosas ocasiones que al menos el 80% de las víctimas eran pandilleros o tenían algún vínculo con esos grupos, pero en la práctica, la realidad es otra.

En los registros de la Policía y de la Fiscalía no se refleja esa aseveración de las autoridades y por el contrario, solo un 20% de las víctimas de la violencia se les ha comprobado que pertenecían a pandillas.

Más de 250 víctimas por homicidios múltiples
Los registros de la Policía dan cuenta que hasta septiembre pasado, unas 250 personas han muerto o han resultado heridas en no menos de 30 masacres (más de tres víctimas) cometidas en su mayoría por las pandillas. 

También hay masacres en las que los delincuentes han ejecutado a sus víctimas  y sus cadáveres han sido expuestos en la vía pública como si se tratara de enviar algún mensaje.

La mayoría de las masacres aún no han sido esclarecidas por las autoridades.

Fuentes de la Policía explicaron que la mayor parte de homicidios múltiples estarían vinculados a esos grupos ilegales, ya sea porque las víctimas pertenecían a las maras o porque quienes cometieron esas matanzas son pandilleros, aunque en un buen número de casos, las víctimas aparentemente no tenían ningún vínculo con esos grupos. La Policía explicó que en 17 de las masacres, el número de víctimas oscila entre cuatro y nueve.

Una de las mayores matanzas registradas en el país se produjo la tarde del 30 de marzo pasado.

En un estacionamiento de furgones situado en la carretera Quezaltepeque-San Juan Opico, un grupo de hombres armados con fusiles acribillaron a un grupo de personas que se encontraban en ese lugar. Nueve murieron y otras dos resultaron heridas. 

Las investigaciones apuntaban a ajustes de cuentas por narcotráfico, pero hasta el momento este caso se encuentra impune, no ha sido resuelto y no hay capturas.

Otras de las mayores masacres se produjo el 10 de mayo en el departamento de Usulután. Ese día, diez personas fueron acribilladas a balazos por su supuesta vinculación con las pandillas. Siete de las víctimas fueron asesinadas en las afueras de Jucuarán y las otras tres en Jiquilisco. Tampoco se tienen capturas.

Además, hay hechos violentos en los que han muerto más de cuatro pandilleros al enfrentarse a policías y soldados, pero que según la Policía no se pueden considerarse masacres.

Las autoridades policiales registran más de 200 enfrentamientos con grupos terroristas, que han dejado más de 300 pandilleros muertos.

Por ejemplo, la noche del 26 de marzo pasado, ocho pandilleros murieron al enfrentarse al Grupo de Reacción Policial (GRP) en una hacienda del cantón Ayagualo, Zaragoza, La Libertad. El 18 de abril se registró otro tiroteo entre pandilleros, policías y soldados, en el que nueve mareros perdieron la vida en las afueras de Zacatecoluca, La Paz.  

Otro enfrentamiento se produjo el 11 de junio, seis pandilleros murieron al atacar a una patrulla de policías y soldados en San Pedro Perulapán, Cuscatlán, algunas de esos procedimientos han sido cuestionados por fotos que han  circulado en redes.

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