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Madre de joven asesinada por su expareja

“Me mataste a mi hija, no se merecía eso”

La víctima fue abusada física y sexualmente por su agresor, quien el domingo fue arrestado en flagrancia. Los hijos de ambos también eran maltratados

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Daysi Lorenzo será sepultadahoy. Sus hijos, de 6 y 4 años, no estarían presentes en el entierro porque los tiene la familia paterna. | Foto por Óscar Iraheta

Daisy Lorenzo iba a cumplir 15 años cuando conoció a Fabricio José García, con quien meses después engendró a su primer hijo. Entusiasmada por la familia que formaría, abandonó la casa de sus padres y sus seis hermanos.

En 2014, la joven regresó a su antiguo hogar con dos hijos (de 6 y 4 años) y marcada por los constantes abusos físicos, sexuales y psicológicos a los que García la sometió.

La tarde del lunes, mientras el ataúd con los restos de Daisy eran llevados a la iglesia  donde está siendo velada, su madre relató que muchas veces le pidió a su hija que dejara a su agresor, pero ella se negaba porque temía que él le hiciera daño a su familia.


La pareja tenía un año de estar separada, pero se mantenía en contacto y se veía porque, desde hace tres meses, García le pidió a la joven que le prestara a los niños y desde entonces no se los regresó.

“Cada vez que ella iba a verlos regresaba golpeada. Él le decía que regresaran porque no podía vivir sin ella; como Daisy se negaba, le pegaba y amenazaba con matarla”, dijo entre sollozos su madre.

La víctima nunca denunció al hombre ante ninguna institución, ni hizo gestiones para que le devolviera a los niños porque le tenía miedo.

"Mamá, la vida de nosotros (de la familia Lorenzo) corre peligro, mejor quedémonos así”, es lo que Daisy le respondía a su pariente.

Fabricio concretó sus amenazas el domingo. A mediodía llamó a Daisy y le pidió que llegara a casa, en la colonia La Rábida, porque los niños querían verla.

A las 2:30 p.m., la joven salió de Cuscatancingo acompañada de su hermana de 12 años. Al llevarla con ella, Daisy quería evitar que García la forzara a tener sexo, como solía hacerlo, según su familiar.  

Mientras la hermana y los hijos de Lorenzo jugaban, el hombre apuñaló a la joven cerca de una pila de agua y cuando la vio moribunda escapó por el techo de la casa.

Los niños se percataron del ataque y la hermana de Daisy salió de inmediato a pedir ayuda a los vecinos. Unos policías que estaban cerca fueron alertados del hecho y minutos después lo capturaron: tenía las manos y la ropa ensagrentadas.

Ayer por la mañana, mientras los padres de la joven esperaban en Medicina Legal que les entregaran el cadáver de Daisy, se vieron cara a cara con el homicida.

Fabricio fue llevado por la Policía para que le hicieran unos exámenes.

“Me mataste a mi hija, no se merecía eso”, le reprochó la señora. Él se quedó callado mientras la veía fijamente a los ojos.  

“Mami, te pondrán una a inyección para el dolor
La hermana de Daisy le contó a su madre que cuando sus sobrinos vieron a la joven agonizar, el más pequeño le puso la mano en una herida que tenía el pecho y le exclamó: “Mami, ya te pondrán una inyección para que se te quite el dolor”. Segundos después ella murió.

Los parientes y amigos de la víctima aseguraron que el hombre también maltrataba física y psicológicamente a su hijos.

Algunas amigas de la mujer vieron más de una vez cuando él llegaba a la escuela donde Daisy daba clases gratuitas de danza a los niños y agarraba con fuerza de los brazos a sus hijos y se los llevaba.

La familia de la joven aseguró que los niños, al haber sido testigos de las agresiones que sufrió su madre, también se comportan de forma violenta con personas de su edad.  

Daisy alcanzó a terminar el bachillerato; hace cinco meses consiguió un trabajo como secretaria en una institución pública. Días después renunció porque Fabricio llegaba a buscarla y la amenazaba de muerte creyendo que ahí podía tener otra pareja. 

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