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Matan a motorista y a cobrador de la Ruta-140 en Cuscatlán

Víctimas hermanos entre sí, realizaban su primer viaje de ayer cuando fueron acribillados

Agentes chocaron su patrulla contra la unidad para evitar que cayera al barranco, porque el ataque fue cometido cuando ruta iba en marcha. Foto EDH / Éricka Chávez

Agentes chocaron su patrulla contra la unidad para evitar que cayera al barranco, porque el ataque fue cometido cuando ruta iba en marcha. Foto EDH / Éricka Chávez

Agentes chocaron su patrulla contra la unidad para evitar que cayera al barranco, porque el ataque fue cometido cuando ruta iba en marcha. Foto EDH / Éricka Chávez

Dos hermanos que trabajaban como motorista y cobrador en un microbús de la Ruta-140 fueron asesinados ayer por la mañana, en momentos que realizaban su primer viaje a San Salvador desde el cantón El Paraíso, en San Pedro Perulapán (Cuscatlán).

El tiroteo que acabó con la vida de Manuel de Jesús y Darwin Franklin Carpio Ramírez sucedió en el cantón El Espino, varios kilómetros después del punto de salida, según las autoridades.

De acuerdo con la Policía, el hecho ocurrió a las 5:00 de la mañana, poco después de que varios sujetos se subieron a la unidad como pasajeros.

Manuel de Jesús, de 40 años manejaba el microbús y su hermano Darwin Franklin, de 24, se dedicaba a cobrar.

El primero llevaba ya 10 años de servicio y el segundo cerca de dos, dijeron algunos allegados de las víctimas.

El cuerpo del motorista quedó dentro de la unidad, mientras que el de su hermano, a pocos metros afuera de esta; ambos presentaban varias heridas de bala, propinadas con escopetas.

El pánico se apoderó de los pasajeros, quienes a pesar de haber quedado encendido el microbús optaron por bajarse, ya que la maquina comenzó a moverse en dirección del barranco y la Policía tuvo que improvisar para detenerla con sus patrullas.

El cobro de la "renta" sería el móvil principal de este doble homicidio, afirmó la Policía.

Investigaciones preliminares de las autoridades indican que la empresa pagaba semanalmente una cantidad no determinada de dinero a la pandilla 18, en calidad de extorsión; no así a los integrantes de la MS, quienes en los últimos días habían comenzado a exigirles dinero a los empresarios.

El presidente de la Ruta-140 negó que esté siendo extorsionado o que sus empleados hayan recibido amenazas de ataques a sus unidades.

La Policía no descartó, por otra parte, que el nuevo recorrido que estaba haciendo la ruta –desde el cantón El Paraíso hacia San Salvador (hace 20 días)– podría haber creado un descontento con la competencia y provocado este doble asesinato.

Se fueron a paro

Después de los hechos, los demás motoristas y cobradores de la ruta, decidieron paralizar sus labores ante el inminente peligro que corrían, al tiempo que exigieron a las autoridades más seguridad.

En protesta, todos los microbuses fueron llevados al kilómetro 23 de la Carretera Panamericana, donde los parquearon a la orilla de la calle por algunas horas. Los trabajadores de la Ruta-140 manifestaron su temor de correr la misma suerte que sus compañeros, por lo que anunciaron la suspensión de labores por tiempo indefinido.

En diciembre anterior, un microbús de la misma ruta, que hacía su recorrido de San José Guayabal a San Salvador, fue ametrallado por pandilleros, en represalia por negarse a pagar 18 mil dólares de "renta" y 7 mil de "aguinaldo", dijeron fuentes policiales.

El año pasado, más de 33 empleados del transporte colectivo fueron asesinados en diferentes puntos del país.

Además, tres unidades fueron incendiadas en respuesta por la negativa de algunos empresarios a ser chantajeados. Los hermanos Carpio Ramírez son las primeras víctimas del sector transporte a manos de maras en 2014.

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