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Matan a un cobrador de la Ruta 12 por negarse a pagar la extorsión

La víctima deja a dos niños en la orfandad. Se dirigía a trabajar cuando pandilleros lo atacaron

Élida y su madre Yenny Marroquín fueron asesinadas en un río, en Tejutla, Chalatenango. Foto EDH / Claudia Castillo.

Élida y su madre Yenny Marroquín fueron asesinadas en un río, en Tejutla, Chalatenango. Foto EDH / Claudia Castillo.

Élida y su madre Yenny Marroquín fueron asesinadas en un río, en Tejutla, Chalatenango. Foto EDH / Claudia Castillo.

Nelson Enrique Vásquez, de 24 años, esperaba entusiasmado la llegada de su segundo hijo, cuyo nacimiento estaba programado para dentro de dos semanas. El niño y un hermano de este crecerán sin su padre porque supuestos pandilleros de la 18 lo asesinaron, ayer, cuando iba a trabajar.

El joven se ganaba la vida como cobrador de la Ruta 12, que brinda el servicio de transporte entre Panchimalco y el centro de San Salvador.

La hipótesis más fuerte de las autoridades es que Vásquez estaba siendo extorsionado por sus verdugos pero él no les estaba entregando el dinero que le exigían.

Según testigos, la víctima salió de su casa alrededor de las 5:00 de la mañana y los delincuentes, quienes no fueron capturados, lo estaban esperando para quitarle la vida.

El joven tenía más de cuatro años trabajando para esa Ruta.

En Panchimalco para nadie es un secreto que las pandillas tienen en vilo a los empleados y los empresarios de las Rutas 12 y 17.

El grado de impunidad con el que actúan los pandilleros es tal que tienen la osadía de decidir cuándo los empleados del transporte público pueden o no salir a trabajar.

El sábado anterior, la Ruta 17 de microbuses amaneció en paro de labores debido a que, una noche antes, un cobrador fue herido con arma de fuego en el centro de Panchimalco.

La suspensión de labores inició a las 7:00 de la mañana, pero quedó sin efecto cuatro horas después, luego que los pandilleros les ordenaran que salieran a trabajar.

Algunos trabajadores que omitieron sus nombres aseguraron que los mareros, a través de una llamada telefónica, les exigieron a los encargados de la Ruta que levantaran el paro, porque la protesta no tenía razón de ser puesto que los empresarios "están al día con sus pagos de la renta".

En otro hecho, las autoridades reconocieron el cadáver de un hombre de entre 20 y 25 años, quien fue encontrado en una canaleta de la carretera de Oro, en el límite entre Ciudad Delgado y Soyapango.

Los forenses estimaron que la víctima fue asesinada a balazos el martes por la noche, pero el cuerpo fue hallado hasta ayer por la mañana.

Asesinan a madre e hija tras salir de velorio

Yenny Guadalupe Molina Marroquín, 36 años, y su hija Élida Yamileth Cantor Marroquín, de 16, fueron asesinadas la madrugada de ayer en un río del cantón El Tránsito, en Tejutla, Chalatenango.

Horas antes del atentado, ambas asistieron al velorio de un conocido y aparentemente, cuando salieron de ahí, fueron interceptadas por un grupo de pandilleros que las obligó a caminar casi tres kilómetros por una calle fangosa, empedrada y desolada.

Al llegar al río les provocaron la muerte con arma blanca. La adolescente fue lanzada al agua y su madre estaba a pocos metros de ella, en la ribera del afluente.

El fiscal del caso manifestó que Élida Yamileth estaba semidesnuda y que su madre tenía un tatuaje pero que no era alusivo a pandillas.

La mujer tenía cuatro hijos, pero los únicos que estaban a su cargo eran la adolescente que fue asesinada con ella y un niño de seis años.

Molina Marroquín, según sus parientes, era costurera, mientras que su hija no estudiaba ni trabajaba.

Por la información recabada, las autoridades presumen que ambas mujeres se relacionaban con pandilleros y eso habría sido motivo por el que las mataron.

Otra familia de La Unión también fue víctima de la delincuencia. Dos hermanos de 19 y 20 años fueron asesinados a balazos en el caserío Punta Jocote, cantón Hüisquil, en Conchagua.

José y su hermano mayor Héctor Salomón, ambos de apellido Reyes Bonilla, estaban cerca de un puente reunidos con otros cuatro familiares cuando un grupo armado les pasó disparando desde un pick up.

El cadáver de uno de los hombres quedó en una quebrada y el de otro a pocos metros de él. Otros tres hombres salieron lesionados y fueron llevados al hospital, mientras que los dolientes dijeron que uno más estaba desaparecido.

Las víctimas residían en la colonia Santa María, una zona disputada por las dos pandillas. La Policía desconoce si pertenecían a estos grupos.

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