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Matan a un atleta de boxeo en la capital

Familiares aseguraron que los homicidas fueron unos soldados

El boxeador había participado en algunas competencias a nivel Centroamericano, según compañeros. Fotos EDH / Jaime Anaya.

El boxeador había participado en algunas competencias a nivel Centroamericano, según compañeros. Fotos EDH / Jaime Anaya.

El boxeador había participado en algunas competencias a nivel Centroamericano, según compañeros. Fotos EDH / Jaime Anaya.

En un hecho confuso, un atleta de la preselección de Boxeo de El Salvador pereció, la noche del miércoles, en la comunidad Peralta, cerca de la Terminal de Oriente.

La madre de Érick Francisco Moya Leiva, de 21 años, asegura que él regresaba de trabajar, en una empresa de alquiler de tarimas, cuando supuestamente seis soldados que patrullaban la zona dispararon sin motivo aparente.

Érick se echó a correr para esquivar el ataque y en el intento cayó en un barranco, atrás de una casa, donde estuvo varias horas antes de ser rescatado.

Según la Policía, Érick murió cuando socorristas se disponían a llevarlo al hospital.

La versión de la familia del joven y de algunos empleados de la Federación de Boxeo contrasta con la de la Policía, quien sostiene que Érick Francisco era miembro de una pandilla y en 2009 estuvo en prisión por el delito de agrupaciones ilícitas.

La jefa de la Delegación Centro de la Policía, Nery Sayes, aseguró que Moya era apodado "Chiquitín" y en la mano izquierda tenía tatuada una cruz con las iniciales R.I.P.

Según la comisionada, la información de inteligencia policial señala que estos símbolos son utilizados por los delincuentes cuando aparentemente ya han estado involucrados en homicidios.

Sayes no confirmó la supuesta participación de militares en la muerte del boxeador. Tampoco se logró conocer la posición de la Fuerza Armada sobre este incidente.

La jefa de la Delegación Centro de la Policía informó que, la tarde del miércoles, fueron alertados de que en la comunidad Peralta se habían escuchado unos disparos.

Unos agentes hicieron la inspección pero no hallaron nada sospechoso. El oficial de servicio que llegó a la escena secundó a Sayes y agregó que, más tarde, fueron alertados de que un joven había caído en un hoyo de la zona.

Cuando los policías llegaron encontraron a unos socorristas quienes les dijeron que cuando pusieron al atleta en la camilla para llevarlo al hospital presentó una fuerte hemorragia en la zona de los genitales y murió.

"Por el lugar donde él se encontró creemos que le cayó un disparo pero, por ser delincuente, no salió a buscar quién lo auxiliara, por eso murió. La herida la tenía en el glúteo", informó Sayes.

Atleta se había quejado de abuso de autoridad

Víctor Pérez, un empleado de la Federación Salvadoreña de Boxeo, empezó ayer el día con la noticia de que habían matado al joven que, cuatro años atrás, llegó a la institución para recibir un entrenamiento profesional y que con el paso del tiempo se hizo su amigo.

Pérez confirmó que Moya era atleta de la preselección; tenía cuatro años de estar entrenando y ya había participado en algunas competencias a nivel centroamericano.

Érick Francisco, a decir de sus amigos, pasaba la mayor parte del día en la Federación para no estar en la zona donde habitaba pues alegaba que era muy conflictiva.

En más de una ocasión, él contó a sus compañeros que cuando policías o militares llegaban a la comunidad abusaban de su autoridad y golpeaban a los lugareños, sin razón aparente, aduciendo que eran delincuentes.

"En la comunidad (cuando llegan las autoridades) una actitud que se ha tenido que adoptar es que o se corre o te pegan", les habría dicho Moya a sus compañeros boxeadores, según Pérez.

Quienes lo conocieron manifestaron que nunca le vieron algún indicio que les hiciera presumir que era parte de algún grupo delictivo.

Ayer a media mañana, la madre de Érick Francisco (quien está embarazada de su cuarto hijo) lloraba desconsolada porque sus familiares le acababan de confesar que el atleta estaba muerto.

Según ella, los médicos le han dicho que su embarazo es de alto riesgo. Para evitar que tuviera una fuerte impresión, sus familiares le habían dicho que Moya estaba hospitalizado, aunque fuera de peligro, porque había tenido un accidente y se había fracturado.

Mientras los allegados de la víctima mostraban algunas fotografías del joven y las medallas que había ganado, su madre relató que Érick Francisco mostró interés por el boxeo desde niño.

Este mes, dijo la mujer, Moya tenía previsto viajar al extranjero a una competencia.

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