Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Más estafados por las agencias de envíos

A ello se suman denuncias contra empresa Neliz, a quien los clientes pagaron para traer paquetes desde EE.UU. Las autoridades siguen callando sobre el tema

Algunos salvadoreños han tenido que pagar más dinero del que les costó el envío para poder dar con el paraderos de esas mercancías.

Algunos salvadoreños han tenido que pagar más dinero del que les costó el envío para poder dar con el paraderos de esas mercancías.

Algunos salvadoreños han tenido que pagar más dinero del que les costó el envío para poder dar con el paraderos de esas mercancías.

Siete meses han pasado desde que Margarita (nombre ficticio) contrató a la empresa de encomiendas Medrano Express para que le transportara desde Estados Unidos hacia El Salvador una caja que contenía, entre otras cosas, ropa, electrodomésticos y medicamentos. Le prometieron que en cuatro semanas la agencia haría la entrega.

Hasta la fecha, según ella, la casa de envíos no le ha explicado formalmente a qué se debe el retraso ni mucho menos le ha siquiera mencionado que le responderá económicamente por la pérdida de la encomienda.

La señora no es la única afectada, según se puede constatar en el muro de Facebook de la empresa, donde decenas de personas reclaman por los paquetes que enviaron desde hace varios meses y que sus familiares en el país aún no han recibido.

Las veces que Margarita ha llegado a la oficina de Medrano Express, situada en la colonia Escalón, en busca de respuestas, lo único que le han dicho es que tenga paciencia y han culpado, según ella, al personal de Aduanas de retenerles algunos contenedores donde estaría su encomienda, por la que pagó más de $300.

En su afán por saber qué ocurrió con sus pertenencias, la mujer asegura haberse ganado la confianza de algunos empleados, quienes le habrían dicho que tienen retenidos los contenedores porque, supuestamente, en uno de los envíos encontraron droga.

Un periodista de este diario se hizo pasar por un cliente de la empresa a quien no le habían entregado un paquete que una pariente le envió en octubre pasado.

La empleada del establecimiento, escuetamente, explicó que habían tenido un inconveniente para entregar las encomiendas que salieron ese mes desde Estados Unidos porque algunas personas mandaron objetos no permitidos y por eso esas encomiendas estaban retenidas por las autoridades aduanales.

"Le voy a dar esta tarjeta con los números (de la oficina) para que esté llamando y pregunte si ya liberaron su caja", dijo esa vez la recepcionista.

Días después, este medio llamó a diferentes horas a los números de Medrano Express, pero nadie respondió.

Los afectados han lamentado, a través de las redes sociales, que los dueños de la empresa de encomiendas los hayan estafado a costa del sacrificio que hicieron para poder hacer envíos a sus familiares.

También criticaron a la Policía, a la Fiscalía General y al Ministerio de Hacienda por no investigar a la empresa, pese a que algunos medios de comunicación han difundido el problema y, en algunos casos, existen denuncias contra la agencia en el Ministerio Público y contra la Defensoría del Consumidor.

Estafas similares

El pasado 3 de mayo, El Diario de Hoy publicó un caso similar, en el que unos 500 compatriotas están enfrentando el mismo problema tras haber enviado encomiendas (algunas desde 2008) a través de la empresa de transportes Neliz.

Según las víctimas, la empresa garantizaba que entregaría las cajas a sus destinatarios en el plazo máximo de un mes, pero no lo hicieron.

Algunos afectados en Estados Unidos se organizaron y descubrieron que la empresa había abandonado unas 200 encomiendas en bodegas de ese país. Un grupo de compatriotas se dedicó a buscar a los remitentes para que recuperaran sus pertenencias. Las cajas de las personas a las que no pudieron contactar fueron subastadas y el dinero pasó a manos del dueño de las bodegas contratadas en calidad de alquiler por Neliz.

En El Salvador, otros afectados acudieron a las aduanas de Ilopango y Acajutla (Sonsonate), donde les dijeron que habían retenido un contenedor de Neliz porque en uno de los paquetes habían encontrado un arma de fuego y una revista con contenido pornográfico.

Algunos de ellos, tras haber hecho varias diligencias en las oficinas de aduanales, han logrado recuperar sus pertenencias. Sin embargo, varios artículos comestibles o medicinales estaban vencidos.

Una de las víctimas relató que su familia pagó 200 dólares a la empresa para que le trajeran una encomienda, pero por los gastos en los que incurrió en El Salvador para dar con el paradero de su caja el monto se le duplicó.

El cónsul salvadoreño en Los Ángeles, Julio César Martínez, aseguró a la agencia de noticias EFE que Transportes Neliz está registrada como una empresa comercial en Estados Unidos y que figura en El Salvador como una organización sin fines de lucro que se encarga de tramitar ayuda internacional, por lo que no pagaba impuestos por la mercancía que introducía al país.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación