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Maras reciben ultimátum de Pdte. electo de Honduras

Pandillas y crimen organizado tienen tres caminos: enmendarse, la cárcel o irse de Honduras

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"Se les acabó la fiesta", les advirtió con contundencia el presidente electo de Honduras, Juan Orlando Hernández, a las pandillas y demás grupos criminales que asuelan a su país.

Y este ultimátum lo declaró por su nombre: "Yo, Juan Orlando Hernández, voy a hacer lo que tenga que hacer para que este país vuelva a vivir en paz y tranquilidad".

"A los mareros, a los extorsionadores se les acabó la fiesta oscura que tanto daño le ha hecho a este país", enfatizó.

Tras decirles que "se han quedado sin amigos", el mandatario electo les dio tres opciones: "O enmiendan su conducta, buscan paz en su alma y se dedican a sus familias y trabajan decentemente o tienen la alternativa de irse del país, o si no irán a parar a la cárcel, porque ese es el mandato del pueblo hondureño".

Hernández, abogado de profesión, lanzó el mensaje contra la criminalidad durante un acto oficial en el Congreso hondureño, en el que habló sobre su futura gestión al frente del Ejecutivo.

El anuncio del mandatario electo ocurre en momentos en los que instancias de derechos humanos sostienen que el 80 por ciento de las víctimas no denuncian los ilícitos ante las autoridades, por considerar que es perder el tiempo, por trámites engorrosos, desconfianza en la autoridad, o por temor a ser víctimas de la delincuencia en represalia.

A esa mayoría de hondureños, Hernández ofreció un mensaje de consuelo y esperanza, al señalar que este será un compromiso con su pueblo y que lo realizará con convicción durante su mandato.

Agregó que para concretar esa misión ya cuenta con un equipo de colaboradores, compuesto "por un excelente cuerpo de hombres y mujeres" que, aunque no los conoce a todos, aseguró estar informado de sus resultados.

En ese sentido, advirtió a las pandillas y al crimen organizado que con sus acciones no tendrán alternativa.

En promedio, a diario, en Honduras, son asesinadas una veintena de personas, lo que las autoridades atribuyen a las pandillas armadas, al narcotráfico y al crimen organizado.

"Los buenos hondureños, los que queremos vivir en paz y tranquilidad somos más, y sé que vamos a recuperar la paz y la tranquilidad del país", añadió Hernández.

No hay una cifra exacta de pandilleros en Honduras, pero estudios de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) han estimado que esa población supera los 35 mil miembros.

Otras fuentes del vecino país sostienen que solo en San Pedro Sula hay 1,350 pandillas juveniles que suman más de 150 mil miembros, de entre 11 y 18 años.

Además han establecido que el 60 por ciento de estos sujetos habitan en el departamento de San Pedro Sula.

Los principales grupos son la MS-13 y el barrio 18.

Lo más complicado para las autoridades es que cada día estos grupos criminales reclutan a niños y adolescentes, entre los 13 y 17 años para encomendarles delitos como homicidios, extorsiones, robos, amenazas, trasiego y comercio de drogas.

Hernández denunció la supuesta vinculación entre las pandillas y el crimen organizado y los seguidores del expresidente Manuel Zelaya.

"Les quedan muy pocos amigos a los extorsionadores, a los mareros, a la gente del crimen organizado; y dentro de esos pocos amigos hay algunos dirigentes del Partido Libre, que los apoya. No lo sigan haciendo porque, de lo contrario, caen en colusión. Los buenos hondureños, los que queremos vivir en paz como Dios manda somos más y sé que vamos a recuperar la paz de este país", advirtió.

Zelaya, en un comunicado en redes sociales, negó las acusaciones y exigió al presidente electo que dé nombres (ver nota aparte).

Veinte asesinatos diarios

Por el daño y la zozobra que ha creado en la población civil hondureña, el fenómeno de las maras ha sido catalogado como la "epidemia más letal que el dengue hemorrágico o el ébola".

En promedio, en Honduras hay 20 asesinatos al día, la mayoría atribuido a las pandillas, al narcotráfico y al crimen organizado, según las autoridades de Seguridad Pública.

Según el Instituto de Economía y Paz (asentado en Estados Unidos y Australia), en el informe Índice Mundial de Paz 2013, Honduras es el país más violento de Centroamérica, seguido por El Salvador y Guatemala.

Su tasa de homicidios ha alcanzado niveles de hasta 92 asesinatos por cada 100 mil habitantes.

De acuerdo con la evaluación del mencionado organismo internacional, "el país más peligroso del Istmo sigue siendo Honduras, que continúa liderando la tasa mundial de homicidios per cápita".

Las declaraciones del presidente electo, al parecer, tomaron de sorpresa a las autoridades salvadoreñas que prefirieron no comentar.

Sin embargo, los políticos salvadoreños saludaron la decisión de Hernández y al menos dos de los partidos, ARENA y Unidad, dijeron que si sus candidatos llegaran a ganar aplicarían similares medidas, pero también darían opciones para los mareros que quieran abandonar las pandillas y reinsertarse en la vida productiva (ver página 4).

Tras formular su anuncio, Hernández recibió el apoyo de la bancada de su partido Nacional.

"Nosotros estamos comprometidos con el pueblo hondureño y también con él, para que cuando él llegue al poder no tenga ningún obstáculo, que todas las leyes que necesita para su gestión ya estén elaboradas", declaró el diputado Luis Berríos.

"Hubo un fuerte aplauso de reconocimiento por el éxito del señor Juan Orlando Hernández como nuevo presidente de Honduras; también hubo aplausos para el señor Porfirio Lobo, presidente saliente, por la colaboración estricta al partido, por haber hecho un buen papel en su gobierno y por estar unido siempre como el Partido Nacional", expresó.

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