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Maras controlan la capital salvadoreña

Un grupo de periodistas de El Diario de Hoy recorrió calle por calle durante varias semanas los cuadrantes que limitan las zonas de dominio de las pandillas para mapear las zonas que controlan.

Pandillas controlan capital salvadoreña

La pandilla MS mantiene el control de la extorsión en un corredor de la 29 calle poniente.  | Foto por EDH

Control de pandillas

En La Granjita los habitantes afirman que no hay pandilleros. La Policía afirma que la zona es pandilla Mao Mao. | Foto por EDH

Control pandillas

En algunas colonias, ambas pandillas borran los grafitis de la otra para demostrar que ganan territorio.  | Foto por EDH

Control de pandillas

En los barrios y colonias las pandilleros mantienen atemorizados a sus habitantes con mensajes de control. | Foto por EDH

Control pandillas

En la Iberia hay una división marcada entre las dos pandillas. Un pasaje suele ser escenario de múltiples balaceras.   | Foto por EDH

Control pandillas

La Avenida Alberto Masferrer en la colonia Escalón, sirve como el límite entre la Mara Salvatrucha y Mao Mao.  | Foto por EDH

Control pandillas

En la calle El Mirador la MS utiliza la zona como corredor para otras zonas.   | Foto por EDH

Control pandillas

En las colonias de la parte alta de la ciudad de San Salvador, los territorios también están divididos.  | Foto por EDH

Control pandillas

En las comunidades muchos de los territorios de las pandillas están divididos por los ríos y quebradas. | Foto por EDH

Control pandillas

 Los pandilleros se mantienen apostados vigilando su territorio, cerca de la Terminal de Occidente. | Foto por EDH

Control pandillas

En colonias de San Jacinto y sur de San Salvador, la clica Harrison Locos Salvatruchos mantiene el control. | Foto por elsalv

Control pandillas

Hay mensajes para vendedores de droga y crack. Las pandillas controlan su venta y narcomenudeo.   | Foto por EDH

Control pandillas

En la comunidad San Pablo de la colonia Escalón, la Mara Salvatrucha tiene el control del territorio. | Foto por EDH

Control pandillas

En la colonia El Paraíso la policía realiza con frecuencia detenciones por extorsión y homicidio.   | Foto por elsalv

Control pandillas

En la zona sur de San Salvador, ambas pandillas utilizan las montañas como corredores para huir de la Policía. | Foto por EDH

Aquel  jueves, cuando caminaba hacia el mercado Central buscando el lugar donde minutos antes habían asesinado a Angélica María Aguilar Rico,  poco podía hacer para evitar mirar de pies a cabeza a las decenas de vendedores, compradores o peatones que me encontraba. Realmente una paranoia fundada. 

Pero eso tal vez no le pasa a muchos. A muchos que no conocen que en el centro de San Salvador, una calle o un pasaje divide los territorios que controlan o se disputan las dos maras (Salvatrucha y Mao Mao) y las dos facciones de la pandilla Dieciocho (revolucionarios y sureños).

Ese día que  mataron a Aguilar Rico, tuve que caminar por los territorios que controlan las clicas Centrales Locos Salvatruchos (CLS) y los Peatonales Locos Salvatruchas (PLS) y una clica de la Dieciocho revolucionarios, la que se denomina  la 29.

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Mi temor: en el centro, el que han denominado Centro Histórico, basta caminar unos cuantos pasos y de repente ya se ha pasado a otro sector dominado por una mara o pandilla diferente. Ese cruce puede ser considerado una invasión y puede costar la vida. 

Eso le pasó el lunes anterior a un hombre, vendedor ambulante,  que asesinaron sobre la Calle Concepción, entre la Plazuela Ayala y la Alameda Juan Pablo II. La Policía dijo que era de la 18R y caminó unos cuantos metros sobre esa calle, territorio de la MS.

A partir de este día, El Diario de Hoy le presenta un amplio  reportaje sobre el control que ejercen cuatro grupos de maras o pandillas. La Mara Salvatrucha, las dos alas de la pandilla Dieciocho, la revolucionaria y la sureña, y la Mao Mao. Unos más, otros menos.

El reportaje incluye un mapa de cada sector de la capital según los límites existentes, fijados por esos grupos, en cada zona o territorio en el que hay presencia de esos grupos criminales.

En el mapa también se ha marcado los lugares  donde, aunque miembros de esas agrupaciones no sean visibles o no haya grafitis, sí hay control por parte de ellos. 

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Algunos policías llaman a esos lugares “corredores”. Corredores porque están inmediatos a los lugares donde ellos, los delincuentes, permanecen.

Los cuatro grupos ejercen control sobre  las personas o vehículos que viven o ingresan, de los negocio s o empresas que funcionan o se instalan, de quiénes trabajan en esos negocios, de dónde provienen...

Porque todo eso controlan los delincuentes. Y no lo hacen solo en la capital salvadoreña sino a nivel nacional: en comunidades marginales, colonias, residenciales... En cantones y caseríos. Un muchacho que viva en territorio de la pandilla 18 no puede ir a trabajar a un lugar controlado por la MS. Absurdo pero real.

Realmente,  son pocas, raras, las zonas rurales o urbanas en donde no existen los problemas que esas agrupaciones ocasionan de acuerdo a los informes. Y si están en recónditas zonas rurales, es obvio que no hay un pedazo de la capital bajo la lupa de las maras o pandillas.

Este reportaje es el resultado de días de recorridos por todo el municipio de San Salvador, donde ya no existen zonas rurales.

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Por varios días los reporteros incursionaron, recorrieron comunidades marginales o colonias con estricto control por parte de maras o pandillas; recorrieron calle por calle con el fin de mapear de la manera más fiel posible, los territorios bajo control pandilleril.

Por supuesto, los recorridos o incursiones se hicieron hasta donde las condiciones de seguridad lo permitieron.

En pocos casos los periodistas contaron  con la ayuda de policías que fueron casualmente encontrados patrullando algunas comunidades. Algunas veces, ellos confirmaron o aportaron datos para corregir la delimitación que el equipo de reporteros hacía en el campo.

Por la misma inseguridad derivada del control territorial que las pandillas ejercen, en algunos casos fue difícil ingresar a algunos lugares.

Para salvar esa dificultad, se recurrió a la ayuda de habitantes de esos vecindarios quienes, conocedores de sus domicilios, describieron los límites y las actividades más visibles de esas agrupaciones; es por ello que en algunos casos, el mapa podría contener pequeñas precisiones. Acá se presentarán por partes en cuatro entregas, pero puede ver el mapa completo e interactivo y con galerías de foto en elsalvador.com

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