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Las M-60 podrían haber estado en manos de narcos

Las armas de guerra estuvieron escondidas debajo del piso de una casa en Sonsonate

Dos de las tres ametralladoras M-60 recuperadas por la Fiscalía y Policía. Fueron robadas del Regimiento de Caballería. Foto EDH / FGR

Dos de las tres ametralladoras M-60 recuperadas por la Fiscalía y Policía. Fueron robadas del Regimiento de Caballería. Foto EDH / FGR

Dos de las tres ametralladoras M-60 recuperadas por la Fiscalía y Policía. Fueron robadas del Regimiento de Caballería. Foto EDH / FGR

Las investigaciones que siguen las autoridades tras la recuperación de tres de las cuatro ametralladoras M-60 robadas al Ejército, en junio del año pasado, llevaron a la Fiscalía y a la Policía a registrar ayer por la mañana una casa en la colonia Jardines de Sonsonate, en el municipio del mismo nombre.

Las autoridades llegaron hasta esa vivienda porque recabaron información de que en la misma estaban escondido las ametralladoras desde hace varios meses.

Durante el allanamiento, policías y fiscales descubrieron al menos tres agujeros (caletas) que habían sido abiertos en el piso de una de las habitaciones de la vivienda, la cual estaba deshabitada y además recién había sido remodelada, según la Fiscalía.

El hallazgo de los agujeros se produjo cuando fiscales y policías inspeccionaban la habitación y descubrieron que debajo de dos de los ladrillos del piso sonaba hueco.

Entonces, fiscales y policías decidieron que un perro antinarcótico olfateara la habitación y en el sitio donde se escuchaba hueco fue que se sentó el animal.

El hecho de que el perro se haya sentado en el referido lugar, dio la alerta a las autoridades de que en ese sitio había droga escondida, pero no fue así. Sin embargo, las autoridades fiscales no descartan que también esos agujeros sirvieron para esconder droga, lo que hace suponer que las ametralladoras podrían haber estado en manos de narcotraficantes.

Al levantar dos ladrillos se encontró el primer agujero y enseguida se fueron descubriendo los otros en la misma habitación.

El Ministerio Público informó en su cuenta de Twitter que en los agujeros había residuos de aceite y pólvora, lo que viene a reforzar las sospechas de las autoridades de que en la referida casa las tuvieron escondidas.

Hasta el momento, la Policía aún no ha capturado a ningún sospechoso relacionado al hallazgo de las ametralladoras ni tampoco tiene pistas de los responsables del cuido de este armamento de guerra.

Sin embargo, la Fiscalía ha comenzado a investigar si el propietario de la vivienda residía en la misma o la alquilaba a otra persona.

El ministro de Justicia y Seguridad Pública, Benito Lara, sostuvo que los indicios hallados en la referida casa hacen sospechar de que efectivamente las ametralladoras fueron sacadas de esa casa, pero sostuvo que no tenían con certeza las intenciones de los delincuentes de llevar las armas de guerra hasta Ahuachapán.

Las tres ametralladoras fueron recuperadas la mañana del miércoles pasado por fiscales y policías de la Unidad contra el Crimen Organizado (Deco). Éstas estaban en el baúl de un vehículo que había sido robado el 8 de mayo pasado en la colonia Costa Rica, en San Salvador.

Lara dijo que las investigaciones establecerán si este armamento estuvo en manos de las pandillas y las razones del por qué las abandonaron.

Por su parte, el director de la Policía, Mauricio Ramírez Landaverde, explicó que la recuperación de las ametralladoras es parte de una investigación que se seguía desde hace algún tiempo como otros casos que están en proceso de investigación, en los cuales se demuestra que grupos delincuenciales están obteniendo armas de grueso calibre.

"Se está siguiendo la investigación para determinar la razón por la cuál fueron conducidas a ese lugar, lógicamente la intención era llevarlas a otro lugar", dijo Ramírez, aunque no descarta la posibilidad de que querían sacarlas a otro país.

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