Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

El jueves se superó por quinta vez la cifra de homicidios

Fuentes policiales reportaron que hubo 52 muertes violentas. El Área Metropolitana fue la más afectada

Asesinato en Tonacatepeque

La embajada de Estadous Unidos se mostró preocupada por la violencia que azota a los salvadoreños. | Foto por EDH/ Archivo

Asesinato en Tonacatepeque

En un hecho sin precedentes desde 1992 -cuando fueron firmados los Acuerdos de Paz-, el jueves anterior El Salvador fue escenario de 52 muertes violentas.

Irónicamente, el día más violento en 23 años  la Asamblea Legislativa aprobó un informe de labores presentado por el Ministerio de Seguridad, en el que señala que hay una reducción de asesinatos y extorsiones en el país.

Fuentes policiales aseguraron a El Diario de Hoy que el jueves pasado fueron registrados 15 homicidios en el Área Metropolitana; en la zona Paracentral y Oriental hubo 10 en cada una; mientras que Occidente cerró con ocho y la zona Central con cinco.


 No obstante, la  Oficina de Comunicaciones de la Policía negó esta versión y aseguró que solo se habían documentado 51 muertes violentas.


Los registros reflejan que entre el 9 y el 11 de agosto, las autoridades reportaron un alza de homicidios: hubo 40, 42 y 43 muertes violentas respectivamente.


Los siguientes dos días los casos descendieron pero el 15 de agosto la cifra de homicidios llegó a 45. La Policía informó que, en esa semana, fueron ultimadas 293 personas, lo que se tradujo en un promedio de 37 por día.


La mayoría era gente productiva
Entre las personas a las que grupos delincuenciales les arrebataron la vida, el jueves pasado, había varios obreros y trabajadores independientes y, según las autoridades, no tenían ningún vínculo con pandillas.


En Quezaltepeque fue asesinado Santos Morales, de 25 años. El joven se dirigía a trabajar como albañil, cuando cuatro delincuentes lo atacaron desde un vehículo en la colonia La Esperanza.


Simultáneamente, las autoridades procesaban la escena donde fue ultimado a balazos José Alfredo Díaz. Él era empleado de una fábrica de productos plásticos y lo mataron en la calle a Tonacatepeque.

Más tarde, un hombre que se ganaba la vida vendiendo minutas fue asesinado en la colonia San Juan Bosco, de Usulután.
La víctima fue identificada como Ricardo de Jesús Martínez, de 29 años.


Las autoridades indagan si un grupo de terroristas lo mató porque, por su oficio, debía circular por zonas donde delinque la pandilla rival.


Otro hecho que también ha causado indignación ese departamento oriental es el asesinato de dos estudiantes del centro escolar Hacienda La Carrera, en Jiquilisco.


Los adolescentes, de 14 y 16 años, recién habían salido de clases y regresaban a casa cuando fueron atacados a balazos por delincuentes.


La Policía dijo desconocer el móvil del ataque, pero señaló que preliminarmente se descartaba que los alumnos fueran pandilleros.


Sin entrar en detalles, el Ministerio Público informó en su cuenta de Twitter que, la noche del jueves, murió en el hospital Benjamín Bloom, un menor de edad.


La víctima fue ingresada tras ser herida de bala en Ilobasco, Cabañas.


Delincuentes murieron en ataque a policías
El jueves, las autoridades también reportaron que tres miembros de la pandilla 18 perdieron la vida al enfrentarse a balazos con agentes que hacían un patrullaje.

Los hombres, de 14, 17 y 23 años, estaban reunidos con otros cinco pandilleros en un potrero del cantón El Pedregal, de El Rosario, en La Paz.
Cuando ellos vieron que los policías se les acercaban, les dispararon y los oficiales se defendieron.

En la balacera murieron tres delincuentes y el resto escapó. En la escena, según la Policía, fueron encontradas dos pistolas y una carabina.

En otro hecho, ese día, las autoridades localizaron en Ahuachapán el cadáver de un hombre que estaba desaparecido desde el 24 de agosto.
El cuerpo de Robin Geovanni Ascencio Aguirre, de 34 años, estaba putrefacto y tenía las manos atadas.


El hallazgo fue en  el cantón Izcaquilillo, de Atiquizaya.

Horas después, otro hombre fue encontrado asesinado en la carretera que de Jujutla conduce hacia Ahuachapán.
Las autoridades dijeron que el cadáver de la víctima habría sido lanzado desde un vehículo. Sus verdugos la asfixiaron.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación