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Intolerancia de motorista trunca los sueños de hija de 6 años

Niña ya no pudo ir con su padre a visitar abuelos este fin de semana

La niña de 6 años sufre las consecuencias de la intolerancia de un conductor que mató a su padre. Foto EDH / Archivo

La niña de 6 años sufre las consecuencias de la intolerancia de un conductor que mató a su padre. Foto EDH / Archivo

La niña de 6 años sufre las consecuencias de la intolerancia de un conductor que mató a su padre. Foto EDH / Archivo

El deseo de la hija de 6 años de Ever Adonay González, quien fue asesinado a tiros por otro conductor porque no se pasó un alto el 23 de junio pasado, no pudo cumplirse. La pequeña, quería pasar este fin de semana con su papá en la casa de sus abuelos en la zona de Sacacoyo, La Libertad.

Según la madre de la infante, aunque hace años que ella y Ever Adonay se separaron, él siempre fue un padre responsable, que dedicaba un tiempo para estar con su hija y llevarla a pasear.

"Los fines de semana venía a verla. El día que pasó eso yo venía de traerla del kinder y me dijo: 'mami, ¿me das permiso de irme con mi papi el fin de semana para estar con mi abuela?' Yo le dije que sí, sin saber que ya no iba a poder", manifestó la mujer.

A cinco días del asesinato de González, la niña ya empezó a aceptar que su padre ya no volverá a visitarla y a llevarla de paseo.

"Al principio, ella lo veía (en el ataúd) y decía que ese no era su papi, que su papá se peinaba diferente, pero ahora con los días ya está aceptando. Ahora me pregunta si su papi está en el cielo", dijo la mamá de la pequeña.

Uno de los mejores recuerdos que la menor tendrá de su padre es que para Semana Santa la llevó al balneario Los Chorros. La niña disfrutó mucho del paseo, tanto que según contó Ever Adonay a su excompañera de vida, la pequeña no quería salir del agua, para regresar a su casa.

"Teníamos buena comunicación, él era una buena persona, no tenía mal carácter, nunca me maltrató, era muy tranquilo", recuerda la mujer.

La madre desde hace meses está sin trabajo, por lo que Ever Adonay cubría todos los gastos de su hija, pero ahora esa ayuda se acabó y aunque no tiene con quién dejar a la niña, y otro menor de 3 años que tiene, tendrá que ingeniárselas para llevar el sustento a sus hijos.

El asesinato de González ocurrió la tarde del lunes pasado, en la avenida 29 de Agosto, y calle Francisco Menéndez, en San Salvador.

La víctima y otra persona viajaban en un microbús de la empresa fumigadora donde tenía tres años de trabajar, cuando otro motorista que iba atrás les pitó varias veces para que se pasaran una señal de alto.

El compañero de Ever Adonay manejaba y no quiso pasarse el alto, por lo que sacó la mano por la ventana y le hizo una señal de que pasara por arriba.

El motorista adelantó su camioneta, sacó un arma y disparó tres veces hacia la cabina del microbús, pero dos de las balas impactaron en el rostro de González.

La víctima fue trasladada al hospital Rosales, donde murió minutos después. En la zona donde reside la familia González en Sacacoyo, todos han lamentado su muerte.

Hasta el momento, las autoridades no registran capturas por el asesinato las pistas de los hechores son mínimas.

Según el subinspector Omar Bonilla, jefe de la subdelegación San Jacinto, en San Salvador, "esos son casos aislados que se dan, que según la información que se tiene, el semáforo estaba en rojo, no se sabe si habían tenido alguna discusión antes de llegar al alto", afirmó.

Investigaciones de la Policía Nacional Civil, revelan que hay pista de la placa del carro desde el que dispararon contra de Adonay, sin dar mayores detalles.

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