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Incendio deja pérdidas de más de 10 mil dólares

Ese es el monto preliminar que manejan los comerciantes afectados Bomberos trabajaron más de diez horas en la extinción del siniestro

Tres motobombas y unos 30 bomberos trabajaron en la extinción del incendio. Foto EDH /Miguel Villalta

Tres motobombas y unos 30 bomberos trabajaron en la extinción del incendio. Foto EDH /Miguel Villalta

Tres motobombas y unos 30 bomberos trabajaron en la extinción del incendio. Foto EDH /Miguel Villalta

Daños en la infraestructura de varios locales y miles de dólares en pérdidas dejó como resultado un incendio de grandes proporciones que se registró ayer en el edificio Quape, ubicado en la esquina de la 3a. Avenida Sur y 4a. Calle Poniente, costado poniente del mercado Sagrado Corazón, en el centro de San Salvador, informó el Cuerpo de Bomberos.

Según el reporte, el fuego se habría originado en uno de los locales del segundo nivel del referido inmueble a eso de las 12:45 de la madrugada.

"Se hubiera hecho algo más rápido, pero el problema es que los bomberos no andaban mascarillas para cubrirse del humo. El humo es el que no dejó meterse (al edificio) para apagar las llamas", afirmó un vendedor de ropa afectado que tiene más de 30 años de comercializar en ese sector.

Agregó que, en su caso, las pérdidas económicas ocasionadas por el incendio superan los diez mil dólares.

Fueron los vigilantes que cuidan la zona los que alertaron a los Bomberos de que el edificio estaba en llamas. Tras recibir la alerta, de inmediato fue despachado un equipo para atender la emergencia.

Sin embargo, al llegar al lugar, el primer equipo de Bomberos pidió más apoyo al cuartel general de la institución , debido a que las llamas ya se habían propagado por varios locales.

Según el encargado de coordinar el equipo de emergencia de Bomberos, capitán Luis Ramos, fue necesario solicitar apoyo de las estaciones ubicadas en la Alameda Juan Pablo II, Ilopango, Antiguo Cuscatlán y hasta de Santa Ana.

Explicó que una de las razones por las que fue necesario pedir ayuda, fue que en la zona no había hidrantes y el más cercano estaba a tres cuadras de donde ocurrió el siniestro.

"Había poco abastecimiento de agua en la zona, tuvimos que movilizar una cisterna de la seccional de Santa Ana para cubrir la demanda", explicó Ramos.

Además, el laberinto de negocios en los alrededores del edifico siniestrado complicaba aún más que se pudieran desplegar en su totalidad las mangueras.

Aunado a ello, el representante bomberil dijo que hubo otros factores que tampoco permitieron controlar las llamas en los primeros minutos de haberse originado.

"Por ser domingo, y en horas de la madrugada, todos los locales estaban cerrados. Tuvimos que romper en algunos sectores para tener acceso a las zonas donde habían llamas", añadió.

Casi diez horas transcurrieron para que el incendio fuera controlado, o por lo menos para que el fuego no pasara a otras edificaciones del sector.

Haciendo de uso de almádanas y otro equipo, comerciantes y personal bomberil iban ingresando en cada uno de los locales, que su mayoría almacenaban productos de tela (ropa) y material plástico (juguetes, adornos, etc.).

Jaime Barahona era uno de los comerciantes que andaba preocupado por ver qué podía rescatar de su mercadería, la cual almacenaba desde hace varios años en uno de los locales que fue destruido.

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