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Iglesia Católica alarmada por los altos niveles de violencia

b Arzobispo dijo que se debe reprimir el crimen, pero también dar espacios de superación a los jóvenes

Monseñor José Luis Escobar Alas, Arzobispo Metropolitano de San Salvador.

Monseñor José Luis Escobar Alas pidió a los partidos políticos unirse, así como a otros sectores que tienen intereses particulares, para contrarrestar la ola delincuencial. | Foto por Archivo

Monseñor José Luis Escobar Alas pidió a los partidos políticos unirse, así como a otros sectores que tienen intereses particulares, para contrarrestar la ola delincuencial.

La escalada de asesinatos que vive el país, que en la última semana se cobró la vida de uan niña de seis años y varios policías, fue calificada como "alarmante" por el arzobispo de San Salvador, monseñor José Luis Escobar Alas.

"Como Iglesia expresamos un sentido pésame a las familias de las víctimas de la dura violencia que sufre la sociedad salvadoreña", expresó el prelado.

"No podemos acostumbrarnos ni resignarnos ante tantas muertes", declaró Escobar Alas al ver que la vorágine va en aumento, sin que haya medidas efectivas para frenarla.

El prelado católico mostró su angustia, ayer, a través de un comunicado, señalando que "es alarmante el nivel de violencia que ha alcanzado nuestro país en esta primera mitad del año".

Es por eso que expresó su pésame a las familias de las víctimas de la espiral de violencia, entre ellas la niña que fue abusada sexualmente y asesinada en San Vicente, así como a las de los agentes policiales ultimados.

Las estadísticas del Instituto de Medicina Legal indican que al 30 de junio se han cometido 2,865 homicidios; solo en junio fueron asesinadas 677 personas.

El Arzobispo agregó que el Gobierno hace esfuerzos acertados contra la violencia, con lo cual ha ido enmendando los desaciertos de la tregua; pero aclaró que no son suficientes y se requiere que la sociedad acompañe.

"Ciertamente no es suficiente y no será suficiente ni aunque el Estado, entendiendo por Estado los tres poderes, hagan el esfuerzo ellos solos. Es necesario que la sociedad acompañe, es necesario que nos unamos todos", dijo.

Insistió en la urgencia de que el problema de la violencia deje de analizarse desde el punto de vista político partidista, de forma demagógica y buscando ventaja electoral, ya que "así no se ha solucionado sino, al contrario, se ha agravado".

"Apelamos a la irrenunciable tarea de la familia como educadora de valores y principios de una sana convivencia. Llamamos a cada uno de los salvadoreños a dar su mejor contribución en el lugar donde vive, trabaja o se moviliza", señaló el sacerdote.

Él insistió en que no basta con reprimir el crimen, sino que es importante ofrecer espacios de superación a los jóvenes y personas adultas, más acceso a la educación y oportunidades.

Al respecto, consideró que sería beneficioso contar con más proyectos internacionales como Fomilenio, para que localidades marcadas por la pobreza como Apopa, Soyapango y Mejicanos, se logren desarrollar; pero cada ciudadano salvadoreño deber ayudar al desarrollo, dijo.

Consultado sobre el tributo que el gobierno está considerando cobrar para disponer de fondos para enfrentar el problema de violencia, el arzobispo dijo que desconocía el tema y no hay una respuesta de la iglesia en ese sentido.

Sin embargo, externó que, en términos generales, considera necesario que el país cuente con fondos para hacer frente a esa situación y, sobre todo, para impulsar el desarrollo en los municipios mencionados.

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