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Relato

La historia de un campeón que estaba lista para publicarse este domingo

Jhonny Stanley Rivas Martínez durante sus entrenamientos en el gimnasio de la Unidad de Mantenimiento del Orden, (UMO) de la Policía.

Jhonny Stanley Rivas Martínez durante sus entrenamientos en el gimnasio de la Unidad de Mantenimiento del Orden, (UMO) de la Policía.

Jhonny Stanley Rivas Martínez durante sus entrenamientos en el gimnasio de la Unidad de Mantenimiento del Orden, (UMO) de la Policía.

Johnny me dijo el miércoles pasado durante una entrevista que no le tenía miedo a la muerte. Que "ya estaba escrito el día que cada quien moriría y morirse en estos tiempos era una ganancia". Nuestro encuentro se realizó para hacerle una historia humana. Queríamos destacarlo como un hombre de bien que representó a El Salvador deportivamente y que al mismo tiempo, era un policía de una unidad especializada, pero no queríamos comprometerlo en publicar su rostro para evitar cualquier ataque. Sin embargo, Johnny le restó importancia a eso y nos dijo que no había problema. "No podemos vivir con miedo, mucho miedo es malo y mucho valor también. Si vivo con temor, me evitaré de muchas cosas buenas que tiene la vida", me expresó.

Johnny era ajeno a las pandillas, al preguntarle sobre el inminente peligro que tienen los policías a ser asesinados por los mareros me dijo que "era algo que no le preocupaba, él no se metía con nadie y era amigo de toda la gente".

Johnny murió empuñando su arma de equipo, no dudo que trató de defenderse de sus atacantes, de seguro no lo enfrentaron a los puños porque era difícil domar a la fuerza al Campeón Centroamericano de Fisicoculturismo. Duncan, como lo llamaban sus compañeros de la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO), estaba orgulloso de ser policía, de ser un buen esposo y un buen hijo. Me dijo que admiraba a su padre por su enseñanza en el deporte de las pesas y vivía agradecido con su papá por todo el apoyo que le había dado en su carrera.

Nunca creí que el día de la muerte de Johnny ocurriera tan rápido. No lo podía creer. Su reflexión sobre la muerte fue entre risas y de eso me valí para pensar que estaba bromeando.

Ahora me conmueve su muerte, su reflexión sobre el morir me hace pensar y afirmar que estamos en una situación difícil de criminalidad del país, una situación de la que Johnny ya no sufre. Descansa en paz campeón.

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