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Hermanos fueron asesinados cuando buscaban trabajo

Fueron atacadas en San José Villanueva

Manuel de Jesús y su hermano Luis Ángel Zepeda Castillo, de 35 y 27 años, fueron sepultados en Santa Tecla. Los mataron y torturaron en San José Villanueva. Foto EDH / Douglas Urquilla.

Manuel de Jesús y su hermano Luis Ángel Zepeda Castillo, de 35 y 27 años, fueron sepultados en Santa Tecla. Los mataron y torturaron en San José Villanueva....

Manuel de Jesús y su hermano Luis Ángel Zepeda Castillo, de 35 y 27 años, fueron sepultados en Santa Tecla. Los mataron y torturaron en San José Villanueva. Foto EDH / Douglas Urquilla.

"Mis hijos se fueron a buscar trabajo solo para ir a caer en la boca de los leones", se lamentaba ayer Brígida Castillo, mientras contemplaba los ataúdes de sus dos hijos Manuel de Jesús y Luis Ángel, ambos apellido Zepeda Castillo.

Los hombres, de 35 y 27 años respectivamente, fueron asesinados el sábado en una casa abandonada del cantón El Tule, en San José Villanueva, La Libertad.

Un día después, los cadáveres fueron hallados por unos lugareños, a pesar de que el inmueble está en una zona muy retirada del resto de casas.

Los familiares de los hermanos relataron ayer al mediodía —antes de salir rumbo al cementerio— que los dos eran albañiles y además hacían estructuras metálicas.

Eran oriundos del cantón Álvarez, en El Boquerón. El mayor era padre de dos niños y su hermano se había independizado y estaba soltero.

La madre de las víctimas contó que "un ingeniero" le llamó el sábado a Manuel para pedirle que lo acompañara a un lugar donde quería que le hiciera un trabajo.

El sujeto, según los dolientes, le indicó a Zepeda que lo esperara en una zona de Zaragoza porque ahí lo pasaría recogiendo. Manuel le dijo a su hermano que lo acompañara porque él era su ayudante.

Brígida vio salir a sus hijos de casa a las 3:00 p.m. Antes le encargó a Luis que cuando regresara le llevara una libra de maíz y una de maicillo.

Él le contestó que antes de las 6:00 p.m., estarían de regreso. No fue así.

Los familiares se alarmaron cuando se hizo de noche y ninguno de los hermanos llegaba ni respondía el teléfono.

Al amanecer, los parientes salieron a buscarlos. Cuando mostraron sus fotos en la Policía los remitieron a Medicina Legal, porque eran las víctimas que habían reconocido en San José Villanueva.

Las autoridades descartaron el domingo que los hombres fueran de pandillas. Lo mismo aseguraron ayer los familiares y vecinos de los Zepeda.

Los dolientes no se explican quiénes ni por qué les arrebataron la vida. Brígida dijo que de los asesinos de sus hijos se encargará Dios, pues por la violencia e impunidad que hay en el país duda de que el caso vaya a ser esclarecido.

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