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Gobierno sin planes de emergencia para enfrentar violencia

Dos analistas en Seguridad coinciden en que autoridades no saben cómo enfrentar el recrudecimiento de violencia

Una pancarta colocada en San Luis Talpa, La Paz, en la que exigen "acciones de defensa" al presidente Salvador Sánchez Cerén, ayer por la tarde. Foto EDH / Douglas urquilla

Una pancarta colocada en San Luis Talpa, La Paz, en la que exigen "acciones de defensa" al presidente Salvador Sánchez Cerén, ayer por la tarde. Foto EDH /...

Una pancarta colocada en San Luis Talpa, La Paz, en la que exigen \"acciones de defensa\" al presidente Salvador Sánchez Cerén, ayer por la tarde. Foto EDH / Douglas urquilla

El incremento de los homicidios a cifras sin precedentes, los asesinatos de trabajadores del transporte público por el no pago de las extorsiones, los ataques a policías y el éxodo de familias, son algunos signos de que los planes de seguridad que aseguran tener las autoridades de Seguridad Pública no han sido efectivos contra la criminalidad y en especial contra las pandillas, según coincidieron dos analistas en Seguridad Ciudadana.

Los analistas coincidieron en que el gabinete de Seguridad ha priorizado el tema de la prevención y reinserción más que la represión del crimen, lo que ha generado mayor fortalecimiento delincuencial de las pandillas.

Además de que consideran que ha quedado demostrado de que las autoridades de Seguridad Pública no tienen planes de emergencia para poder enfrentar la crítica situación de inseguridad que alcanza hasta un promedio de 15 personas asesinadas por día en estos primeros días de abril.

El criminólogo y articulista de El Diario de Hoy, Carlos Ponce, y el general retirado y firmante de los Acuerdos de Paz, Mauricio Ernesto Vargas, coincidieron en que los responsables de la Seguridad Pública y de la Policía no han encarado la realidad delictiva tal como debe de ser y no se están aplicando las medidas inmediatas para desmontar las "estructuras del crimen organizado" que están asentadas en todo el territorio del país.

Ponce considera que el Estado, desde el fin del conflicto armado, no había enfrentado una ofensiva delictiva en contra de la Policía.

En ese sentido, el criminólogo cree que "el aparato de seguridad no tiene la capacidad de entrar en una guerra abierta contra las pandillas. Si lo hace, perderá".

Agregó que "su abordaje de esta crisis (de seguridad) tiene que fundamentarse en el análisis y la inteligencia más que en la fuerza bruta, para dar golpes certeros y debilitantes a las estructuras criminales".

Lo anterior lo tiene que hacer en el menor tiempo posible, según Ponce, pues "ya son varios meses de ataques en contra de policías y casi un centenar de elementos policiales asesinados, pero el gobierno no asume la crisis y, mucho menos, ha despuntado un líder en el aparato de seguridad que genere confianza, espíritu de cuerpo y calma entre las filas de la Policía".

Vargas, por su parte, tiene una visión similar a Ponce en el sentido de que los responsables de la seguridad pública tienen que actuar de inmediato, y tienen que "hacerlo con firmeza, debemos de hacerlo tanto con la lucha directa y sin vacilar contra la criminalidad".

Sostuvo que ante la emergencia de inseguridad que vive el país no existen alternativas disponibles más que ser contundente contra las pandillas y abandonar esa "visión ideológica de tener enfrentada prevención versus represión", porque no es realmente lo que la sociedad salvadoreña espera de las autoridades de Seguridad Pública.

Agregó que las autoridades tienen que tener clara la situación delincuencial que prevalece en estos momentos para impulsar las estrategias adecuadas porque "no estamos enfrentando a una delincuencia desorganizada, no estamos ante una delincuencia dispersa, es toda una estructura (pandillas) que actúa en la territorialidad del país, y no es posible que sigamos con estrategias a las que les falta integralidad, les falta visión estratégica".

Lo preocupante a juicio del general Vargas, quien ganó una curul en la próxima Asamblea Legislativa, es que luego del conflicto armado, la violencia mutó de política a social y después a una violencia criminal.

Sin embargo, en los últimos 90 días se está en una transición de la violencia criminal a una violencia terrorista generada en su mayoría por los grupos de pandillas.

"Ya están atacando el Centro Judicial, sedes policiales, matan policías, masacres al por mayor, entonces como podemos ver un mensaje alentador con este tipo de mensajes que no nos cuadra lo que oímos con lo que vemos".

Desmontar a las pandillas

Tanto Ponce como Vargas creen que lo más inmediato para recuperar la tranquilidad ciudadana es el desmontaje de todas las estructuras de las pandillas que tienen asediados a los residentes de las comunidades donde operan en todo el país .

El criminólogo Ponce sostuvo que "el trabajo reactivo policial y la falta de un esquema analítico no han permitido dar contundentes golpes quirúrgicos a las pandillas".

Señala, en su artículo de opinión publicado ayer en El Diario de Hoy, que las pandillas atraen a los jóvenes porque son ellos "referentes de poder, dinero, e influencia en sus comunidades, derivados precisamente de sus actividades criminales".

En ese sentido, la Policía deberá de actuar con mayor contundencia, con base en la información de inteligencia policial para quitarle "el atractivo a las pandillas, interrumpiendo sus lucrativas empresas criminales".

Agregó que la corporación policial "necesita ser más analítica para enfocar mejor su abordaje contra la criminalidad y tener como resultado ser más efectiva".

Vargas cree que a la operatividad de la Policía le hace falta tener mayor contundencia porque hasta el momento "no se habla de hacer vigencia de la ley, no se habla de poner orden en el terreno, no se habla de una lucha para desactivar estructuras del crimen organizado que prácticamente nos están rebasando".

Considera importante el tema de la reinserción de los pandilleros, pero mientras tanto eso ocurre, estos grupos ilegales siguen delinquiendo sin que hasta el momento sientan el peso de la ley y la justicia.

Señala el virtual diputado de que otra de las estrategias que deben de impulsar las autoridades de Seguridad Pública es "desincentivar los estímulos que sirven para el reclutamiento de nuevas personas que cada vez nos van agrandando el problema (de las pandillas)", y agregó que "se va haciendo más difícil en las áreas geográficas, deteriorando la calidad de vida de los salvadoreños y no le hacemos más difícil la vida a aquellos que están operando fuera de la ley".

Cree importante impulsar medidas inmediatas como el Estado de Sitio focalizado en aquellas zonas de persistencia de pandillas y aunque "no nos guste, es la medicina que por el momento se requiere".

Ponce considera que el hecho de que la Policía capture a miles de personas cada mes, no significa que es más eficiente, sino que "la eficiencia de los golpes asestados se mide con el debilitamiento de la estructura criminal. La crisis actual indica que este no es el caso".

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