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FMLN tras el poder de la CSJ

Exmagistrado Cardoza considera "peligroso" que cuadros del partido oficial dirijan la Corte. Desde la nueva administración persiste la tensión entre magistrados con sus colegas de la Sala de lo Constitucional.

La nueva administración tiene siete meses de trabajo entre conflictos y diferencias entre algunos magistrados, según fuentes judiciales. Foto EDH / Archivo.

La nueva administración tiene siete meses de trabajo entre conflictos y diferencias entre algunos magistrados, según fuentes judiciales. Foto EDH / Archivo.

La nueva administración tiene siete meses de trabajo entre conflictos y diferencias entre algunos magistrados, según fuentes judiciales. Foto EDH / Archivo.

er, oír y callar. Esa es la máxima que impera entre el personal de la Corte Suprema de Justicia, que prácticamente vive una tensa calma y en un conflicto subterráneo mientras cuadros del FMLN asumen posiciones claves, según revelaron ex magistrados y fuentes del máximo tribunal.

"Puedo percibir que el ambiente tenso se mantiene, pero el trabajo está fluyendo. Pero las relaciones interpersonales siguen siendo de difícil manejo", reveló el exmagistrado Miguel Ángel Cardoza, durante una entrevista hace unos días en la radio 102Nueve.

Un recorrido por el Palacio de Justicia, sobre todo por la cuarta planta, donde están los despachos de los magistrados, permite ver a secretarias y colaboradores haciendo su trabajo en silencio, hablando o revisando documentos, sin que se deje refleje las diferencias entre los magistrados.

Esa es la constante desde mediados del año anterior cuando se produjo un enfrentamiento entre la Sala de lo Constitucional y la Asamblea Legislativa cuando esta última desconoció una sentencia que invalidaba una elección de magistrados efectuada en abril y otra en 2006 y esto desembocó en una crisis institucional.

"Se abrieron muchas heridas antes y aún no han sanado. Eso mantiene una relación de zozobra entre los magistrados. A pesar de las dificultades sigue el trabajo de las Salas", expresó Cardoza.

Según fuentes del máximo tribunal, que pidieron reserva de identidad, aunque las Cortes Plenas se realizan con normalidad, principalmente se mantienen las diferencias entre cuatro magistrados de la Sala de lo Constitucional y sus colegas, incluido el presidente, Salomón Padilla.

Este último ha confesado que es militante del FMLN, pero cuando fue nombrado prometió apegarse a la ley para ejercer sus funciones.

Sin embargo, nombró como gerente general a Orestes David Ortez Quintanar, quien es hijo de uno de los máximos dirigentes del partido oficial, el diputado Orestes Ortez.

"Si alguien tiene capacidad de cambiar todo el tema administrativo en la Corte Suprema ese es el presidente, y él debe de llenarse de un equipo que lo apoye y por esa razón si hay personas con influencias políticas en la CSJ es peligroso, porque es dar un poder institucional con influencia partidaria", advierte Cardoza, quien dejó el cargo en julio pasado.

"CSJ va hacia atrás"

Su excolega de la Sala de lo Penal, Ulices del Dios Guzmán, va más allá y abiertamente señala que el partido oficial FMLN se está apoderando de la Corte Suprema.

"La Corte va hacia atrás en lo institucional. Antes estaba independiente de las otras instituciones. No había ningún vínculo con los políticos. Hoy existe una tendencia del FMLN en irse apoderando de las instituciones y entre aquellas está la Corte", advierte Guzmán.

De hecho, lo que más ha privado son las denuncias de remoción de personal, sobre todo los llamados puestos de "confianza", para supuestamente colocar a gente afín al FMLN.

"La persona que ha entrado al área administrativa puede tener orígenes políticos, pero sentado en el puesto el funcionarios deber hacer a un lado la influencia política", señaló Cardoza.

Guzmán, sin embargo, señala que el FMLN quiere apoderarse de las instituciones a través de los funcionarios y se está produciendo un teñido de rojo en toda la CSJ. "La CSJ se ha enrojecido y se sigue enrojeciendo", afirmó.

"El FMLN tiene el mismo régimen similar a la de Unión Soviética: quieren apoderarse siempre del Estado utilizando las reglas de la democracia para llegar el poder".

Guzmán coincide con su excolega en el sentido de que la influencia del oficialismo llega desde la administración. "El enrojecimiento se está dando a nivel administrativo", agregó.

El exmagistrado vaticina que las "diferencias" continuarán y no van a desaparecer hasta que cambien las generaciones de magistrados que están en funciones actualmente y que fueron marcadas por el conflicto del año anterior.

En agosto pasado, tras el nombramiento de Padilla, analistas expresaron a El Diario de Hoy que "la llegada del funcionario a la presidencia del Órgano Judicial y su vinculación "ideológica" al partido oficial abrió la pregunta de si por fin el FMLN ha cumplido con su propósito ya declarado de conseguir todo el poder".

Paolo Lüers advirtió que "de consumarse esa situación sería peligroso para el país, y que inclusive sería algo similar a lo ocurrido en Nicaragua, gobierno con el cual comulga el partido FMLN"

Obstaculizan trabajo

El control y el poder que ha tenido el FMLN en el máximo órgano de justicia ha repercutido contra la Sala de lo Constitucional, donde han ocurrido algunas diferencias contra los magistrados, según las fuentes de la Corte Suprema.

Detallaron que desde la Gerencia General se ha obstaculizado el trabajo de la Sala en el área administrativa en la nueva administración.

Los informantes revelaron que las nuevas autoridades ordenaron el traslado de un colaborador jurídico de la Sala de lo Constitucional hacia Sonsonate. El profesional estaba asignado a trabajar con el expresidente de la CSJ, Belarmino Jaime.

Semanas después y tras una serie de gestiones, la gerencia ordenó el regreso del profesional.

Al mismo tiempo el exdirector de comunicaciones de la CSJ, Mario Larín, fue destituido por Padilla después que Jaime lo asignó como asistente de prensa de la Sala de lo Constitucional.

Fuentes de la Corte Suprema afirmaron que también la gerencia general excluyó los nombres de los magistrados Jaime, Rodolfo González, Florentín Meléndez y Sidney Blanco en una presentación de la memoria de labores de la Corte Suprema.

Los informantes declararon que la nueva administración también desarticuló la Unidad de Informática que estaba asignada a la Sala de lo Constitucional. Algunos de los empleados fueron destituidos en enero pasado. Mientras otros fueron removidos a otras áreas de la Corte Suprema.

Otro de los bloqueos que tuvo la Sala de lo Constitucional fue el recorte de impresiones de los libros de la Constitución que fue ordenada por la Gerencia.

Según las fuentes los magistrados imprimían alrededor de 40 mil libros. La gerencia solo autorizó 20 mil. La decisión afectó el proyecto de divulgación que tenían los magistrados en los municipios y cantones los fines de semana.

Los empleados también denunciaron la pérdida de dos dispositivos electrónicos (USB) propiedad de los asistentes de los magistrados de la Sala de lo Constitucional.

El Diario de Hoy pidió a la unidad de comunicaciones la opinión del presidente de la CSJ, pero hasta el cierre de esta nota no hubo respuesta.V

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