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FGR: más de 37 homicidios desde la tarde del sábado

En el municipio de Santa María, Usulután, se registró un cuádruple asesinato

foto edh / MARVIN RECINOS

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En el primer fin de semana más violento de este año, las autoridades policiales y fiscales reportaron las muertes violentas de 37 personas solo entre la tarde del sábado y la noche de ayer, es decir, en poco más de 24 horas.

La treintena de asesinatos fue registrada en no menos de 16 municipios de los departamentos de Ahuachapán, Sonsonate, San Salvador, La Libertad, Chalatenango, La Paz, San Vicente, Cuscatlán y Usulután, según fuentes fiscales y policiales.

En medio de esa jornada violenta del fin de semana recién pasado, fue perpetrado un cuádruple homicidio en el cantón Mejicapa, municipio de Santa María, Usulután.

Aparentemente, las víctimas eran pandilleros de la Mara Salvatrucha (MS) y una de las hipótesis de las autoridades policiales y fiscales es que se haya tratado de rencillas entre mareros rivales.

Las autoridades reportaron dos casos de dobles homicidios en Mejicanos y en San Pedro Perulapán.

También fue reportado el asesinato de un agente de la Policía Rural en Usulután.

Además, en las afueras de Quezaltepeque, La Libertad, un grupo de pandilleros atacó a balazos un camión que transportaba verduras hacia Apopa, donde murió una persona y dos más resultaron heridas.

Ayer por la mañana, el Fiscal General, Luis Martínez, informó en su cuenta de Twitter que sus fiscales habían reportado siete homicidios en la zona Oriental, cuatro en el área Paracentral, cinco en la región Central y dos en Occidente.

Por la tarde, el funcionario volvió a escribir en su cuenta de Twitter: "Repunte de la violencia en este fin de semana: hasta este momento se reportan 30 homicidios en todo el país", y agregó que dicho repunte de violencia demuestra que se trata de una "tregua hipócrita".

Entre la tarde y noche se registraron otros asesinatos: en Ahuachapán; en La Unión; dos en Mejicanos, uno de ellos en el cantón San Roque; tres en Apopa: uno de ellos en la colonia Jacarandas, situada detrás del Pericentro de Apopa, donde fue muerto un joven que había sido raptado una hora antes, y otro en Valle del Sol, donde dos resultaron heridos; otra persona fue muerta en Sonzacate (Sonsonate). El fiscal Martínez tuiteó de nuevo, poco después de las 9:00 de la noche, y aseguró que la cifra de crímenes ya se había elevado a 36.

Minutos después fue asesinada una persona en el cantón Talquezalar de Chalatenango. Por lo que, el Fiscal General aseguró, a las 10:00 de la noche, al cierre de esta nota, que la cifra había subido a 37. De ellos, 28 fueron cometidos ayer domingo.

Masacre en Usulután

La noche del sábado pasado, un grupo de hombres vestidos con uniformes oscuros, simulando ser policías, acribilló a balazos a cuatro supuestos pandilleros que se encontraban departiendo en medio de una plantación de plátanos, en el caserío La Granja, cantón Mejicapa de Santa María, Usulután.

Tres de las víctimas han sido identificadas como: Iván Geovani Ramos Hernández, de 33 años; Carlos Humberto Coreas García, de 23; y Josué Eduardo Batres Paredes, de 21.

La otra víctima no pudo ser identificada porque no tenía documentos personales. Sin embargo, pobladores del lugar aseguraron que este último podría ser parte de los atacantes; situación que no fue confirmada por las autoridades fiscales, porque la investigación apenas comienza. A Ramos Hernández, quien tenía tatuajes de la pandilla MS, le atribuían ser el cabecilla de esa pandilla en esa zona de la masacre.

Los residentes del lugar escucharon un nutrido tiroteo la noche del sábado cerca de las 9:00 de la noche. De hecho, los técnicos del laboratorio policial recogieron 45 casquillos de arma largas y cortas.

Los pobladores relatan que se trató de un enfrentamiento entre integrantes de la MS y de la 18. Aseguraron que las cuatro víctimas estaban departiendo en medio de una plantación de plátanos y, de repente, salieron al menos siete individuos haciéndose pasar como policías.

Éstos les ordenaron a las víctimas que se hincaran pero, al darse cuenta de que no se trataban de policías, intentaron escapar y se enfrentaron a balazos con los agresores. Los pobladores creen que la víctima que no pudo ser identificada por no tener documentos era parte de los atacantes y que murió en el enfrentamiento. Sin embargo, los técnicos del laboratorio de la Policía no encontraron arma de fuego alguna en la zona. También se habla de que hubo un sobreviviente del arremetimiento, quien pudo haber escapado aprovechando la oscuridad de la noche.

La región donde se registró el ataque es un sector considerado límite entre las dos pandillas rivales, según los pobladores.

Familiares de tres de las víctimas se rehusaron a realizar comentarios y se mostraron herméticos con respecto a lo sucedido a sus parientes.

En los alrededores del sitio del cuádruple homicidio era posible observar presencia de sujetos con apariencia de mareros.

Residentes confirmaron que eran integrantes de la MS, pero no ofrecieron mayores detalles por temor a represalias.

Los pobladores se limitaron a decir que el tiroteo se prolongó por no menos de cinco minutos. Patrullas de la Policía acudieron al sitio ante la denuncia de los residentes, pero no fue hasta dos horas después que encontraron los cuatro cadáveres.

"No se puede descartar cualquier posibilidad (sobre el móvil de la masacre)", dijo German Arriaza, quien es el jefe de la Fiscalía en la región Oriental.

La espiral de violencia alcanzó al agente de la Policía Omar Enrique Sandoval Cruz, quien fue asesinado cuando se dirigía a su casa a descansar, luego de haber cumplido con su servicio en el puesto de la Policía Rural de Jiquilisco, Usulután.

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