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FGR investiga nueva forma de reclutar de las pandillas

A un niño de 10 años le marcaron una M con una hoja de afeitar en el brazo izquierdo

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A sus 10 años, Carlitos, nombre ficticio, ya vivió una de las peores experiencias que lo dejó marcado para toda su vida.

Por fortuna, corrió mejor suerte que otros niños que han sido secuestrados y nunca regresan al seno familiar.

Carlitos fue raptado en agosto pasado por pandilleros de la Mara Salvatrucha (MS), que supuestamente estudian en un centro escolar situado sobre la carretera hacia el Boquerón, en Santa Tecla, La Libertad.

La intención de los mareros era reclutar a Carlitos como integrante de esa pandilla, pero lo hicieron de una forma cruel.

Le marcaron la letra "M" con una hoja de afeitar en el brazo izquierdo y antes de que le marcaran la "S", Carlitos fue dejado en libertad por los pandilleros, quizás por las súplicas del niño que sufría por cada herida que le hacían.

Tres meses después de haber torturado al infante, los pandilleros fueron capturados y hoy guardan prisión.

Las autoridades fiscales creen que el hecho de marcarle las iniciales de la pandilla a los niños es una nueva forma de reclutar que están usando esos grupos ilegales, y lo hacen de una manera muy dolorosa para cualquier ser humano, y mucho más para un niño de la edad de Carlitos.

Niño fue torturado

La jefa de la Unidad de Vida de la Fiscalía de Santa Tecla, Guadalupe de Echeverría, relató que el hecho se registró el 25 de agosto pasado, en el centro escolar donde estudiaba la víctima, situado en el cantón Los Álvarez de Santa Tecla.

Refiere la jefa fiscal que Carlitos se divertía en el recreo cuando se le acercaron dos supuestos estudiantes de segundo año de bachillerato del mismo centro educativo y le dijeron que los acompañara porque le "querían hacer algunos comentarios".

Sin embargo, el niño se rehusó a ir con ellos y salió corriendo, pero uno de ellos lo alcanzó, lo tomó del cuello y entre los dos sujetos se lo llevaron a la fuerza a un lugar conocido como el túnel, cerca del centro educativo.

En este sitio, los estudiantes le vendaron los ojos y le taparon la boca para evitar que gritar ante las torturas a las que estaban a punto de someterlo.

La fiscal De Echeverría explicó que Carlitos les relató que le subieron la manga de la camisa del brazo izquierdo y enseguida comenzó a sentir que le estaban causando algún tipo de herida en el brazo izquierdo, porque el dolor era intenso.

Luego de varios minutos de soportar el dolor, los pandilleros le quitaron la venda de los ojos y lo soltaron, pero antes de retirarse, lo amenazaron que no contara nada a sus padres ni mucho menos a la Policía, porque se desquitarían con él o matarían a un familiar.

"El niño atemorizado ocultó esa información, pero sus papás advirtieron que sangraba por debajo de la manga de la camisa, al momento de llegar a su casa. Sin embargo, él daba otras versiones por el temor que sentía, hasta que los padres lograron obtener la información y fue así como relató lo que le pasó", explicó De Echeverría.

Al confesar Carlitos la amarga experiencia que había vivido, sus padres decidieron denunciar el caso en la oficina fiscal de Santa Tecla.

El niño les aseguró a sus padres que él nunca se había relacionado con los individuos que lo dejaron marcado.

A principios del año y en el mismo lugar donde lesionaron a Carlitos, encontraron el cadáver de un estudiante de 13 años, del mismo centro escolar.

El 17 de noviembre pasado, la oficina fiscal de Santa Tecla ordenó los arrestos de Juan Carlos Méndez Méndez, de 19 años y Melvin Alexis León, de 21, quienes en la audiencia inicial fueron enviados a prisión preventiva hasta la audiencia preliminar.

Méndez y León ahora son procesados en los tribunales de justicia por los delitos de privación de libertad y lesiones agravadas en perjuicio de Carlitos.

León recién acababa de salir de prisión, por robo y agrupaciones, supuestamente por pertenecer a la Mara Salvatrucha (MS).

La jefa fiscal señaló que las lesiones causadas a Carlitos "le dejaron secuelas permanentes, le hicieron una lesión con una letra "M" en la parte lateral externa del brazo izquierdo y de acuerdo con el dictamen médico forense, se estableció que las mismas van a dejar una secuela de carácter permanente".

Aseguró que la oficina a su cargo investiga esta nueva forma de reclutamiento de menores por parte de las pandillas, ya que, "desde luego, al niño le estaban haciendo una herida de esa naturaleza, porque se supone que son de la MS".

Explicó que pandilleros de la MS de otros lugares del país llegan al cantón El Progreso, en el mismo sector, a reclutar menores para formar grupos de esa mara.

"Bajo esa figura, creo que sí, porque eso se está viendo, que los pandilleros están ahorita tratando de reclutar niños", añadió la jefa fiscal.

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