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Exseleccionados acusados de encubrir a lavadores

A los futbolistas se les señala haber participado en el "arreglo" de partidos de la Selección para favorecer a los apostadores.

El Fiscal General, Luis Martínez ha señalado que usará Interpol para ubicar a los exseleccionados implicados. Foto EDH / Archivo

El Fiscal General, Luis Martínez ha señalado que usará Interpol para ubicar a los exseleccionados implicados. Foto EDH / Archivo

El Fiscal General, Luis Martínez ha señalado que usará Interpol para ubicar a los exseleccionados implicados. Foto EDH / Archivo

Los 11 exseleccionados de fútbol, a quienes vinculan con arreglar partidos amistosos para hacer perder a la Selección Nacional de Fútbol, serán procesados hoy por el delito de encubrimiento de lavado de dinero y activos, así como de agrupaciones ilícitas.

La audiencia inicial ha sido programada por el Juzgado Quinto de Paz de San Salvador.

Ahí acudieron los abogados defensores de los exseleccionados a notificarse de las acusaciones que pesan sobre los exfutbolistas Miguel Montes, Dagoberto Portillo, Marvin González, Romeo Monteagudo, Miguel Granadino, Darwin Bonilla, Dennis Alas, Ramón Sánchez, Cristian Sánchez, Osael Romero y Mardoqueo Henríquez.

Además serán procesados los extranjeros Gaye Alasanne, Mauricio (Armando) Collado y Yaser Arauz, quienes según la Fiscalía, eran los que se encargaban de ofrecerles dinero para que se dejaran perder en los partidos amistosos.

En el requerimiento, la Fiscalía basa las acusaciones en contra de los exseleccionados y los extranjeros en tres partidos amistosos.

Uno de los partidos en los que se investigó a los acusados se registró el 19 de junio de 2010 contra el DC United en Washington, Estados Unidos. Este juego tenía que haberlo perdido por un marcador de 3 a 0 y los goles tenían que haber caído después de los primeros 15 minutos del primer tiempo.

A los jugadores les ofrecieron 10,000 dólares, pero minutos antes del partido, Víctor Turcios les dijo que "él no le entraba a eso", lo que motivó a que el resto de jugadores involucrados desistieran de vender el partido porque "tenían temor de que los quemara".

También está en investigación el partido que sostuvo la Selección Nacional contra su similar de Paraguay, el 7 de febrero de 2013.

"El negocio era perder el juego por el marcador de tres a cero o tres a uno y que los goles tenían que caer después de los primeros 15 minutos de comenzado el partido", según el requerimiento fiscal.

Por este partido les ofrecieron 10,000 dólares, pero Miguel Montes solo les entregó 8,000 dólares y les dijo que el resto se los daría en euros, lo cual no aceptaron los acusados.

También investigan el juego contra la selección de Costa Rica, el 12 de octubre de 2010 y el cual se suspendió por razones ignoradas.

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