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Éxodo de vecinos en colonia Guatemala por amenazas de maras

Según vecinos, varios mareros los amenazaron con matarlos si no dejaban sus casas. La colonia Guatemala y la comunidad Amaya se ha vuelto territorio en disputa entre la mara Salvatrucha y la pandilla 18

Éxodo en la colonia Guatemala por temor a pandillas

Familias residentes en la colonia Guatemala, en San Salvador, abandonan sus viviendas debido a la supuesta amenaza de las pandillas. En el lugar se conoció que son unas...

Decenas de familias abandonaron anoche sus viviendas en la comunidad Amaya y la colonia Guatemala, en San Salvador, luego que pandilleros de la mara Salvatrucha, MS-13, les dieron un ultimátum de 90 minutos para desalojar sus viviendas, según comentaron varios vecinos afectados.

La amenaza de los mareros trascendió luego de que horas antes se registró el asesinato de un marero, en el final de la 20 Avenida Norte, en la referida colonia Guatemala.

La comunidad Amaya y el final de la colonia Guatemala están unidas a la colonia San Judas sólo por un puente. Últimamente se ha convertido en un campo de batalla entre la MS y la pandilleros de la 18 que controlan la comunidad Tutunichapa I.

De acuerdo con vecinos, desde el domingo, unos seis miembros de maras fuertemente armados y residentes en la colonia San Judas, estuvieron acosando y amenazando a los vecinos de la comunidad Amaya y parte de la colonia Guatemala.

Estos hechos se registraron a poca distancia de la División de Seguridad Vial de la Policía Nacional Civil (PNC), ubicada en la colonia San Judas, indicaron los afectados.

Ayer, mientras a pocas cuadras  de donde familias angustiadas y temerosas cargaban sus enseres y pertenecíais, cinco carro patrullas de la PNC estaban estacionadas frente a un restaurante de la colonia Guatemala, donde suelen ir a descansar, según afirmaron vecinos indignados por esa actitud.

Llanto y temor

Nora N. (nombre ficticio) una mujer de 79 años, lamentó entre lágrimas tener que dejar la casa en la que vivió por 64 años.

Se iba a vivir de posada donde una de sus parientes. La mujer lamentó también que las autoridades policiales se limiten a darles seguridad hasta el momento en que están cargando sus pertenencias.

Otra mujer de la tercera edad lamentó tener que dejar su casa en la que vivió por 29 años. Lucía (nombre ficticio) dijo que llegó a vivir a la colonia Guatemala luego que su casa fue destruida por el terremoto del 10 de octubre de 1986.

Ayer se limitó a echar candado a su casa; luego se marchó a pasar la noche donde una de sus hijas. La anciana no tenía dinero para poder pagar un camión para mudarse. Dijo que la mudanza la haría hoy.

Como Nora y Lucía, muchas familias dejaron atrás decenas de años de esfuerzo para construir o ampliar sus viviendas.

“Busquen donde pasar la noche porque los mareros han dicho que nos vayamos”, dijo un hombre a unas vecinas que ayer iban llegando de trabajar a sus casas. “Ay, Dios. Y para dónde, si no tenemos para donde irnos”, contestó angustiada una de ellas.

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