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Esposo de víctima confiesa haber ordenado su asesinato

Policía confirmó que hay tres sospechosos más, entre ellos un coronel, que será acusado de fraude procesal

El ataque donde una mujer murió y otra sobrevivió se registró el lunes en el cantón Las Delicias de Olocuilta, La Paz. foto eDH

El ataque donde una mujer murió y otra sobrevivió se registró el lunes en el cantón Las Delicias de Olocuilta, La Paz. foto eDH

El ataque donde una mujer murió y otra sobrevivió se registró el lunes en el cantón Las Delicias de Olocuilta, La Paz. foto eDH

El pago de $36 mil a los sicarios y la implicación de un coronel en los hechos son nuevos detalles de las investigaciones sobre el ataque en contra de las dos mujeres estadounidenses en las afueras de Olocuilta, La Paz, revelaron ayer Fiscalía General y Policía.

Sorpresivamente y al verse acorralado por las evidencias en su contra, el principal acusado, José Elías Canessa Deleón, confesó haber ordenado el asesinato de su cónyuge Suyapa del Carmen Villatoro porque supuestamente le había sido infiel, según el jefe de la Fiscalía en el oriente del país, German Arriaza.

Villatoro sobrevivió, pero se encuentra delicada en un hospital, según autoridades.

"Él ha aceptado la participación en estos hechos delictivos; el señor Canesa ha aceptado", dijo Arriaza.

Una de las pruebas que refuerzan la responsabilidad de Canessa como autor intelectual en el ataque es el dinero que le decomisaron el día de su captura.

"La capacidad económica del señor Canessa es tal que el día que se procedió a su arresto se le incautaron 10 mil dólares en efectivo en el vehículo", dijo Daniel Domínguez, quien es el jefe de la Fiscalía en Zacatecoluca, La Paz, y quien agregó que ese dinero era parte de lo que traía "para seguirles pagando las cuotas que le debía a los sicarios".

Domínguez explicó que Canessa Deleón había ofrecido pagar 36 mil dólares para asesinar a su esposa por la supuesta infidelidad que había cometido en Estados Unidos. Con el intermediario de los sicarios había pactado que les iba a pagar 26 mil dólares, pero al motorista que entregó a las mujeres le iban a dar 10 mil dólares.

Otros tres sospechosos han sido capturados por la Policía, pero todavía se encuentran en vías de investigación para establecer si tienen participación directa en el atentado o si sirvieron de enlace entre el esposo de la mujer sobreviviente y los sicarios.

Coronel detenido

Por el momento, Canessa Deleón y el motorista que transportaba a las dos mujeres se encuentran detenidos como supuestos responsables directos del ataque en el que murió Ana Cristina Ramos, una colombiana estadounidense.

Sin embargo, agentes de la División Central de Investigaciones de la Policía arrestaron el jueves pasado a un coronel del Ejército --cuyo nombre no se reveló-- por fraude procesal, ya que se supone que sustrajo una pistola de una casa en San Vicente que posteriormente fue allanada por la Policía.

Las autoridades policiales sospechan que esa arma pudo haber sido usada para acribillar a las mujeres. Los otros dos sospechosos están detenidos por otros delitos, pero hay indicios que los pueden vincular con el caso, aseguraron las fuentes.

El motorista que transportaba a las mujeres era parte del plan, según la Fiscalía, porque él dio tres distintas versiones sobre el hecho, pero cuando le dijeron que sería sometido a una prueba técnica, entonces decidió relatar todos los detalles de la conspiración.

"Ante tres versiones totalmente contradictorias se vuelve un sospechoso", dijo Domínguez, quien agregó que no pudo sostener ninguna de las versiones y "al final terminó aceptando que era un plan fraguado y que simplemente en un lugar determinado él iba a detener la marcha y un vehículo lo iba a interceptar, iban a privar de libertad a las mujeres, a él lo iban a dejar y se las iban a llevar y en efecto eso fue lo que sucedió", dijo Domínguez.

El director del Instituto de Medicina Legal, José Miguel Fortín Magaña, informó ayer que representantes de la embajada de Estados Unidos tramitan el traslado del cadáver de Ramos hacia ese país.

Canessa tiene un negocio de alimentos en Nueva York, Estados Unidos, y también se dedica a la venta y compra de vehículos en El Salvador.

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