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Enjuician a tres con plazos de detención vencidos

Fueron detenidos en junio de 2011, acusados de secuestro

Los sujetos son procesados en el Tribunal Primero de Sentencia. Foto EDH / Cortesía Juzgados

Los sujetos son procesados en el Tribunal Primero de Sentencia. Foto EDH / Cortesía Juzgados

Los sujetos son procesados en el Tribunal Primero de Sentencia. Foto EDH / Cortesía Juzgados

Tres supuestos secuestradores, a quienes en junio recién pasado se les venció el plazo máximo de detención provisional que ordena la ley (dos años), están siendo enjuiciados desde ayer por el Tribunal Primero de Sentencia de San Salvador.

La ley establece, en el artículo 8 del Código Procesal Penal, que toda persona que es detenida bajo sospechas de haber cometido un delito debe ser procesada en un término máximo de dos años para ilícitos graves y en un máximo de un año para los delitos menos graves. El secuestro es un delito grave y su pena oscila entre 30 y 45 años de cárcel.

El Diario de Hoy publicó semanas atrás varios casos de imputados que gozaban de beneficios penales, como arresto domiciliar, debido a que no tienen una sentencia firme tras dos años de haber permanecido en la cárcel.

Fiscales de la Unidad Especializada contra el Crimen Organizado dijeron ayer que los tres imputados fueron detenidos el 4 de junio de 2011.

Hasta ayer, los abogados de la defensa no habían presentado ningún recurso de inconformidad por el juicio, pese a la caducidad del tiempo de detención.

Las fiscales del caso declararon que Henry Joel Valdés Padilla, Sara Carolina Torres y Edwin Ramos Larín, supuestamente, secuestraron a dos niños en el municipio de Ilobasco el 30 de mayo de 2011.

En el plagio también participaron otros sujetos, procesados en otros juzgados.

El día del secuestro los dos menores salieron de su casa a comprar a una tienda y fueron interceptados por los sujetos, quienes los obligaron a subir a un vehículo.

Horas más tarde se comunicaron con los familiares de las víctimas y acordaron que les debían entregar varios miles de dólares a cambio de la vida y devolución de los pequeños. La negociación duró varios días, según la investigación.

Los imputados, presuntos integrantes de la pandilla 18 de San Martín, llevaron a las víctimas a la colonia Anémona, en ese municipio.

La familia entregó el dinero en la entrada principal de la colonia, donde de forma simultánea fueron liberadas las víctimas. Minutos después fue detenida Sara Carolina Torres, quien, al parecer, era la persona que recogió el dinero y cuidaba a las víctimas, según las investigaciones.

Cuatro días después, la División Élite del Crimen Organizado de la Policía detuvo a los otros sujetos en varios lugares de San Martín.

Ayer durante la vista pública, una de las víctimas declaró la forma cómo los sujetos los secuestraron y dónde permaneció plagiada.

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