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26 custodios particulares han muerto a causa de la violencia

Policía alerta a empresas de seguridad de ataques a sus agremiados

Las pugnas entre vigilantes independientes y las pandillas que operan en el centro de San Salvador, han causado seis custodios muertos.

Las pugnas entre vigilantes independientes y las pandillas que operan en el centro de San Salvador, han causado seis custodios muertos.

Las pugnas entre vigilantes independientes y las pandillas que operan en el centro de San Salvador, han causado seis custodios muertos.

Ya sea para robar sus armas, equipo, o para asumir la seguridad privada a través de empresas fantasmas, es que los vigilantes particulares se han vuelto objetivo prioritario de las pandillas.

En lo que va de este año, han sido asesinados 26 guardias privados, un incremento en el orden del 100 %, con respecto al año pasado, en el que murieron 12 custodios a raíz de la violencia criminal.

La PNC lleva un registro de 30 mil vigilantes afiliados a unas 200 empresas de seguridad.

La mayoría de esos asesinatos están concentrados en San Salvador y Sonsonate, según los registros de la Policía.

La información de la PNC detalla que no todas las víctimas son vigilantes de empresas de seguridad privada, también pertenecen a asociaciones de vigilantes independientes y hasta custodios, conocidos popularmente, como "serenos".

El presidente de la Unión de Agencias de Empresas de Seguridad Privada (Unaps), Miguel Gil, explicó que la Policía les ha alertado de las intenciones criminales que tienen las pandillas en contra de los vigilantes particulares.

Esa advertencia fue confirmada por el exministro de Justicia y Seguridad Pública, Ricardo Perdomo, quien sostuvo que efectivamente los grupos pandilleriles tienen planificado arreciar los ataques contra los guardias privados, ya sea para quitarles sus armas de fuego, que les permitan armarse como grupo o asumir la función de agentes de seguridad privada.

Tal es el caso de lo que sucedió hace algunas semanas en la zona del mercado Central , en San Salvador, donde al menos seis custodios que les dan seguridad a los vendedores de esa zona comercial, han sido asesinados este año.

Aparentemente, una de las pandillas quiere monopolizar la seguridad privada en el sitio, con el pretexto de que ellos los protegerán de los integrantes de la otra pandilla, o de delincuentes comunes, a cambio de una cantidad de dinero.

Sin embargo, las investigaciones policiales apuntan también a que los pandilleros han asesinado a los vigilantes en represalia, porque acusan a los custodios de ser los responsables de haber matado a uno de los cabecillas de pandilla que opera en el sector, durante un enfrentamiento armado.

Entre los vigilantes asesinados se encuentra una mujer que le daba seguridad a los clientes de un restaurante situado en la zona conocida como Zona Real, irónicamente, dos de esos clientes la asesinaron.

Aparentemente, el móvil del crimen estaría ligado a una discusión que habría tenido la víctima con dos individuos que llegaron al negocio a tomar cerveza, y antes de retirarse la atacaron. Sin embargo, la mujer vigilante tenía entre sus piernas la escopeta que le servía de arma para su defensa.

Preocupación por ataques a vigilantes

El presidente de la Unaps, que aglutina a más de 16,000 guardias privados, explicó que aunque los vigilantes que han sido atacados en los mercados capitalinos no pertenecen a ninguna de las agencias agremiadas, les genera preocupación entre el gremio de la vigilancia privada, porque pone en riesgo la vida de sus afiliados.

Los custodios asesinados en el sector de los mercados forman parte de una asociación de vigilantes independientes.

Gil, sostuvo que las autoridades de la policía les han advertido de que "existen planes de atacar este tipo de entidades, como nosotros, para la recuperación de armamento, uno de los objetivos es poder armarse", señaló.

Advertencia que fue conformada por el exministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Perdomo, quien aseguró que en algunos casos, no solo es para robarles el armamento, sobre todo en algunas residenciales o en el área de mercados, sino que también quieren reemplazar a las compañías de vigilantes por una compañía fantasma, que estaría controlada por las pandillas, y ser ellos los que den el servicio.

El exfuncionario agregó que "entonces estas luchas por negocios, por territorio, son ataques al sistema y nosotros como Policía, estamos permanentemente en defensa de esto".

Gil por su parte, dijo que además de que lamentan las pérdidas de las vidas de los custodios, también les preocupa la pérdida de las armas, por ser el insumo de trabajo de las agencias, lo que les genera pérdidas económicas.

En ese sentido , las empresas de seguridad han comenzado a tomar medidas extremas para su personal de vigilancia, con el propósito de que no sean sorprendidos en el desempeño de sus funciones de vigilancia.

"A nosotros nos afecta en la moral de nuestros empleados porque cuando un vigilante ve que ha fallecido algún compañero, aunque no sea de la misma empresa, afecta la moral. Se preguntan si es correcto el trabajo, siempre hay un efecto sicológico. Por hoy, es una amenaza que ya ha cobrado vidas", dijo Gil.

Sostuvo que lo lamentable de esta situación de atentados contra los guardias privados, es que se pierden vidas productivas y también, "nosotros tenemos que resguardar las vidas de las personas a quienes les trabajamos y la protección de sus bienes".

Otro de los retos de las agencias de seguridad, según Gil, es evitar que pandilleros se puedan infiltrar como agentes privados de seguridad.

Sostuvo que tienen una estrecha coordinación con la División de Control y Supervisión de la Seguridad Privada de la Policía, que hace sus propios procedimientos y están atentos a informar si han detectado algún intento de infiltración.

Explicó que cada empresa deberá de mejorar sus filtros, para evitar el ingreso de pandilleros, aunque reconoció que ese rubro no está exento de cualquier infiltración.

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