Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Cuatro asesinatos en 38 horas causan zozobra en un cantón

Entre la noche del lunes y ayer por la mañana, hubo cuatro homicidios en Agua Escondida, San Juan Opico.

Una de las cuatro víctimas es Hugo Martínez. Fue ultimado ayer. Hacía viajes en un pick up. Foto EDH / Douglas Urquilla.

Una de las cuatro víctimas es Hugo Martínez. Fue ultimado ayer. Hacía viajes en un pick up. Foto EDH / Douglas Urquilla.

Una de las cuatro víctimas es Hugo Martínez. Fue ultimado ayer. Hacía viajes en un pick up. Foto EDH / Douglas Urquilla.

Hugo Alberto Martínez Aguilar, de 46 años, trabajaba haciendo viajes en su pick up, en el desvío a San Juan Opico, La Libertad.

Ayer iba en búsqueda de clientes cuando a dos kilómetros de su vivienda —en el cantón Agua Escondida, del mismo municipio— unos sujetos le pidieron que les diera un "aventón".

Poco metros después, desde la cama del vehículo, los hombres le dispararon al menos nueve veces en la cabeza, según la Policía.

Martínez iba acompañado de dos mujeres, quienes resultaron ilesas.

Las autoridades no determinaron el móvil del asesinato, pero se conoció que meses atrás él había tenido una discusión con un pandillero.

Algunos lugareños manifestaron que el señor no se metía en problemas, que era muy trabajador y que se congregaba en una iglesia.

Algunos lugareños dijeron que la presencia policial y militar era casi nula, mientras que fuentes policiales aseguraron que tiene poco personal para cubrir ocho cantones.

En la zona delinque la mara Salvatrucha.

La noche del martes, en la misma colonia donde habitaba la víctima, fue acribillado un hombre, de 22 años, que supuestamente tenía vínculos con grupos delictivos.

El sujeto, quien caminaba con ayuda de muletas, tenía 27 lesiones de bala.

Se sabe que él había quedado lisiado, meses atrás, en una balacera en la que murió un delincuente que iba con él.

Las autoridades presumen que el homicidio tendría relación con ese incidente.

El lunes por la noche, una pareja de esposos fue ultimada a balazos dentro de su vivienda, a pocos metros de donde ayer fue asesinado el conductor del pick up.

Fuentes policiales señalaron que la señora aparentemente tenía problemas mentales.

Una hipótesis sobre este ataque es que los pandilleros que tienen la zona asediada sospechaban que ella era informante de la Policía.

Horas después, un hombre fue ultimado en su vivienda, en la colonia Las Victorias, siempre en San Juan Opico. En el ataque también salió herido de gravedad su hijo.

Las autoridades señalaron que el señor presuntamente estaba ligado a una banda dedicada a robar ganado.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación