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Confirma director de PNC Policías acusados de extorsión a comerciante vuelven a sus puestos

Se abrió un proceso contra ellos, pero quedaron en libertad condicional

El Juez 8º de Paz ordenó que los tres policías sigan siendo procesados por extorsión pero en libertad. Foto EDH/Archivo.

El Juez 8º de Paz ordenó que los tres policías sigan siendo procesados por extorsión pero en libertad. Foto EDH/Archivo.

El Juez 8º de Paz ordenó que los tres policías sigan siendo procesados por extorsión pero en libertad. Foto EDH/Archivo.

Tres policías acusados de extorsionar a un comerciante del mercado La Tiendona fueron incorporados a sus labores, confirmó ayer el director de la Policía Nacional Civil, Mauricio Ramírez Landaverde.

Los agentes asumieron sus cargos en la Delegación Centro en San Salvador, luego que el Juzgado 8º de Paz de San Salvador ordenó el 16 de noviembre, que sigan siendo procesados pero en libertad.

El martes anterior el subdirector de la Policía, Howard Cotto afirmó que los presuntos agentes extorsionistas estaban suspendidos. Sin embargo, ese mismo día otros agentes desmintieron al subdirector Cotto, al afirmar que sus colegas habían vuelto a la institución.

Cómo se hizo la extorsión

De acuerdo con policías que participaron en el operativo de captura de los tres agentes antiextorsiones, a mediados de septiembre, un comerciante de verduras del mercado de Mayoreo La Tiendona, fue interceptado por tres agentes policiales, completamente uniformados en las proximidades del redondel conocido como La Isla.

Chabela, nombre clave de la víctima, según el proceso judicial, se retiraba de su negocio rumbo a su vivienda e iba acompañado de otra persona.

El comerciante llevaba 500 dólares producto de la venta del día pero los policías lo comenzaron a cuestionar por su vestimenta. Chabela les demostró que era comerciante y que el dinero que llevaba era para invertirlo en las ventas del siguiente día.

Uno de los policías tomó un cuaderno que Chabela les mostró donde llevaba sus registros comerciales. Al cabo de unos minutos de cuestionamientos policiales le devolvieron el cuaderno y parte del dinero. Solo 200 dólares.

Sin embargo, Chabela no quiso seguir más los líos temiendo que pudieran inventarle cualquier cosa si los denunciaba por el robo de los 300 dólares. Decidió callar.

Pero a finales de octubre, los policías volvieron a contactarlo. Esta vez le dijeron que les tenía que dar dinero. Como la víctima se negó, los policías lo amenazaron. Le dijeron que buscarían al palabrero de la pandilla que domina el sector de La Tiendona y le dirían que Chabela les estaba poniendo el con los policías.

Tras la negativa del comerciante de entregarles los 300 dólares, los policías lo fueron a buscar al puesto de verduras. Chabela no estaba en ese momento; los policías le dejaron un recado con otro comerciante a quien le dijeron que lo buscaban porque tenía un asunto pendiente con ellos. A ese comerciante le dieron un número de teléfono al que Chabela debía comunicarse.

Con billetes marcados

Ante eso, el comerciante decidió denunciar el caso en Asuntos Internos de la Policía Nacional Civil. Luego de varias llamadas y ya con Asuntos Internos trabajando en el caso, la víctima asintió con entregar el dinero. Los policías anotaron el número de serie de los billetes que entregarían y los pusieron en una bolsa.

Los policías dijeron a la víctima que sería el 6 de noviembre el día de la entrega. Como lugar, pusieron las instalaciones de un restaurante de pollo frito ubicado frente a un reconocido colegio, ambos a cada lado de la Avenida Peralta, a pocos metros de La Tiendona.

Pero esa vez, los extorsionistas no se presentaron. Posteriormente, los delincuentes le volvieron a llamar a la víctima. Acordaron que la entrega sería en el mismo lugar, el 12 de noviembre. Asuntos Internos montó un dispositivo con personal uniformado y de civil.

De repente, tres policías se le acercaron al comerciante. Esta les entregó el dinero, previamente seriado y empaquetado. Cuando Chabela se hubo retirado, los de Asuntos Internos intervinieron a los extorsionistas quienes andaban uniformados completamente pero sin placa policial y sin número de identificación.

"Ya sabemos por qué vienen. No hay que hacer el show delante de la gente", les dijo uno de los capturados, el mismo a quien le hallaron la bolsa con el dinero.

Cuando Asuntos Internos los registró, supieron que eran agentes antiextorsiones destacados en el Departamento de Investigaciones (DIN) de la Delegación Centro de San Salvador. Los tres fueron identificados como Francisco Antonio Guerrero, Wilian Noé Rivas Salguero y Jaime Alcides Martínez.

Pese a que los policías fueron arrestados en flagrancia, por petición de la Fiscalía, el Juzgado Octavo de Paz de San Salvador, decidió ponerlos en libertad aunque el proceso judicial contra ellos continuará. Los tres únicamente tendrán que presentarse cada cierto tiempo a firmar en el juzgado y no deberán acercarse a la víctima. Además la Fiscalía pidió reserva total del caso. El juez también accedió a la petición de la Fiscalía pese a que el artículo 331 del Código Procesal Penal prohibe sustituir la prisión preventiva en delitos graves, como la extorsión.

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