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Cinquera, un lugar pintado de letras MS y números 13

En Cinquera no hay muchos delitos. La policía no puede decir que por carga laboral no previene problema de maras, dicen líderes comunales.

Denis Portillo, joven trabajador originario de Cinquera y asesinado en Tejutepeque, el 27 de agosto anterior. Foto Cortesía

Denis Portillo, joven trabajador originario de Cinquera y asesinado en Tejutepeque, el 27 de agosto anterior. Foto Cortesía

Denis Portillo, joven trabajador originario de Cinquera y asesinado en Tejutepeque, el 27 de agosto anterior. Foto Cortesía

Hasta hace poco menos de un año, en el casco urbano de Cinquera, municipio de Cabañas, lo que más llamaba la atención eran los cascarones de bombas de 300 o 500 libras sin explotar que fueron lanzadas por aviones de la Fuerza Aérea durante la guerra de los 80. Esos cascarones están sembrados en la fachada del templo católico.

Pero hoy es diferente. Cinquera es territorio controlado por la Mara Salvatrucha. Las letras MS y los números 13 están pintados por doquier: en muros, paredes, árboles y señales viales. El número 18 ha sido tachado de un mojón que señala el kilómetro 18 de la carretera que de Ilobasco conecta con Suchitoto.

Jóvenes de Cinquera estigmatizados

La marca de la MS asentada en Cinquera también abarca a todos sus habitantes aunque la mayoría de estos no estén vinculados con esa agrupación criminal. En el municipio vecino de Tejutepeque, la Pandilla 18 es la que tiene mayor dominio y, como en todo lugar, consideran a los habitantes de Cinquera como rivales o, al menos, como sospechosos. Los Dieciocho asentados en lugares vecinos, estigmatizan a todos los residentes de Cinquera.

Esa estigmatización fue precisamente la que derivó en el asesinato de Denis Portillo Orellana, un joven de 23 años, originario de Cinquera, el miércoles 27 de agosto en el cantón Santa Rita, de Tejutepeque.

Denis recién había comenzado a trabajar en una panadería de Tejutepeque. Antes lo había hecho en la alcaldía de Cinquera, como motorista. Fue viajando hacia Tejutepeque que comenzó una relación sentimental con una joven. Una relación que lo llevó a la muerte.

Denis no tenía tatuajes. Lo que tenía eran cayos en sus manos o cicatrices en pies o manos hechas por la cuma, el machete o el azadón mientras ayudaba a sus padres a cultivar de hortalizas o árboles frutales en una parcela en las afueras del pueblo.

De acuerdo con fuentes policiales, a Denis lo mataron por vivir en un territorio MS y tener una novia que vive en territorio de 18 y que antes había tenido una relación con un miembro de esa pandilla.

Eso, al parecer, fue suficiente para que al joven le dieran una terrible muerte. Primero lo invitaron a ir a chupar caña a un cañaveral cercano. Allí lo acribillaron a cuchilladas y a balazos. Luego le dieron un tiro de gracia en la nuca.

Hoy los habitantes de Cinquera tienen temor de pasar, a pie, en auto o en transporte público por territorios dominados por la pandilla 18.

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