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Casos saturan tribunales de menores

Solo tres de 14 juzgados han sido creados

Para algunos jueces y magistrados, El Salvador todavía está en deuda con los niños a quienes se les están violados sus derechos por falta de infraestructura. Foto EDH / Archivo.

Para algunos jueces y magistrados, El Salvador todavía está en deuda con los niños a quienes se les están violados sus derechos por falta de infraestructura. Foto EDH...

Para algunos jueces y magistrados, El Salvador todavía está en deuda con los niños a quienes se les están violados sus derechos por falta de infraestructura. Foto EDH / Archivo.

A dos años de vigencia de la Ley de Protección de la Niñez y la Adolescencia (Lepina) su aplicación enfrenta serios tropiezos por falta de recursos e infraestructura, afirmó el magistrado de la Cámara Especializada, Alex David Marroquín.

En el marco del segundo aniversario de la Lepina, el magistrado Marroquín aceptó que la Ley ha sido aplicada entre 50 y 60 por ciento.

El funcionario explicó que el flujo de casos en estos tribunales ha sido el principal inconveniente.

Según Marroquín, de 2011 a la fecha, solo tres tribunales han sido establecidos; en San Salvador, San Miguel y Santa Ana; y de acuerdo con las expectativas de la normativa, se requiere de al menos un juzgado por cada departamento.

De los tres juzgados, San Salvador es donde se visualiza el flujo mayor con alrededor de mil procesos y los dos jueces a cargo de los mismos, no dan abasto, afirmó Marroquín.

Para funcionar adecuadamente se requiere, en San Salvador, al menos dos tribunales más.

Debido al exceso de casos, estos juzgados incumplen los plazos que deben durar los procesos; la Ley establece cinco meses como máximo para resolver y están tardando más de un año, afirmó el funcionario. "Cada proceso tiene su propia complicación. No tenemos ni la infraestructura ni el personal para dar respuesta oportunamente", afirmó el magistrado.

Esta saturación se da en los tribunales, sin recibir los procesos que conforman "la cifra negra de niños y niñas a quienes se les vulnera sus derechos y de los cuales no hay estadísticas", explicó el juez.

Agregó que la Lepina aún no ha puesto a funcionar el Sistema Nacional de Protección de la Niñez y la Adolescencia que demanda la formación de los Consejos y juntas departamentales, así como comités municipales de la niñez y la adolescencia.

En dos años de la Lepina son nueve de 14 consejos departamentales creados, pero ni uno de los 262 comités municipales que la ley demanda. A pesar de que el espíritu de la Lepina es "desjudicializar" los procesos de la infancia salvadoreña, las instituciones que deben conformar el sistema de protección de la niñez y la adolescencia, encabezados por el Consejo Nacional para la protección de la Niñez y Adolescencia (Conna); aún no han sido creados.

Desjudicializar implica que los problemas de la niñez ya no se resolverán en los juzgados sino en las instituciones que el nuevo cuerpo legal demanda.

Ante estos baches legales, "el Estado Salvadoreño no le está incumpliendo el principio de prioridad absoluta que ordena la Convención Internacional de la Niñez", que el país suscribió en 1990 y está obligado a practicar.

Como consecuencia, el país no está dando los pasos que se requieren para detener la inestabilidad social agudizado por las pandillas.

La magistrada de la Sala de lo Penal, Rosa Fortín, habló de todo el proceso de conformación de la Ley. Dijo sentirse satisfecha de que los jueces de Paz del interior del país están siendo agentes multiplicadores de la explicación y comprensión de Ley en los diferentes sectores de la sociedad.

"Los niños y niñas no son el futuro, sino el presente de un país", dijo Fortín que leyó en una valla publicitaria en Honduras.

Una jueza destacó que al inicio de la Lepina encontró a niños institucionalizados y abandonados, con carencias de programas, pero dos años después ahora conocen sus derechos.

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