Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Cada vez hay menos poblados sin homicidios

Datos del Instituto de Medicina Legal detallan que 38 municipios están libres de violencia, no reportan asesinatos.   Cuando las actuales autoridades de Seguridad asumieron sus cargos había 80 ciudades

Homicidios Morazán

 Perquín es uno de los municipios del departamento de Morazán. Este último departamento y Chalatenango son los que tienen el mayor número de poblados donde no se han registrado... | Foto por Óscar Iraheta

 Perquín es uno de los municipios de la Ruta de la Paz, conocido por su Museo de la Revolución.

De los 262 municipios en los que está dividido el territorio salvadoreño, apenas hay 38 en los que la gente vive con tranquilidad y sin ningún signo de violencia.

En esos 38 municipios no se ha registrado ni un solo homicidio en 2015, aunque el número se ha ido reduciendo, porque años atrás la cantidad de poblaciones sin homicidios era de 80.

Trece de los 38 poblados libres de violencia corresponden al departamento de Chalatenango, seis a San Miguel, cinco son de Morazán, tres de Santa Ana, dos de Usulután, Sonsonate, La Paz y La Libertad, respectivamente; y uno, en La Unión y en San Vicente.

Pero esa brecha de los municipios sin violencia tuvo su mayor reducción en el último año, pese a que las autoridades de Seguridad Pública han asegurado que las poblaciones donde no se ha cometido ni un solo homicidio, se han incrementado.

En julio del año pasado, el presidente Salvador Sánchez Cerén y su ministro de Seguridad, Benito Lara, coincidieron en que había 80 municipios donde no se tenía homicidios, mientras que en otras 43 localidades se registraba un solo homicidio en 2014, a pesar de la escalada de violencia que se vivía en ese momento.

La situación cambió un año después, puesto que el ministro Lara aseguró en julio pasado que en El Salvador existen 50 municipios en los que no se reporta ni un solo homicidios desde que él asumió el mando de la Seguridad Pública, el 1 de junio de 2014.

Es decir, que la violencia se extendió hacia otros 30 municipios desde que él asumió la responsabilidad de la Seguridad, puesto que si antes eran 80 municipios libres de violencia, ahora él reconoce que son 50.

Sin embargo, los registros del Instituto de Medicina Legal (ILM) reflejan otra realidad, porque los datos del instituto forense detallan que la violencia no ha llegado a 38 municipios del país, por lo menos hasta agosto pasado.

También hay 30 municipios en los que solo se ha registrado un homicidio. Al igual que los municipios libres de violencia, la cantidad de poblados en los que ha ocurrido  solo un asesinato también disminuyó este año. 

El año pasado eran 43 ciudades que registraban solo un asesinato, según cifras de la Policía.

El presidente Sánchez Cerén, dijo el 23 de junio pasado, que solamente 50 (de los 262 municipios del país) son los más violentos y que, “en el resto, la mayoría de la población vive tranquilamente”.

En julio pasado, Lara se mostró triunfalista, a pesar de que la violencia se recrudecía.  En esa oportunidad, Lara dijo: “Debemos tener plena seguridad es que esta batalla la vamos ganando, y este país es un país que va a vivir en paz y en mucha tranquilidad”.

Como una forma de justificar el incremento de los homicidios a niveles incontrolables, Lara ha dicho en reiteradas oportunidades que el repunte de crímenes es producto de una “reacción” de las pandillas que buscan “desestabilizar al Gobierno” por la efectividad de la operatividad policial, y por el traslado de más de 30 cabecillas pandilleros a la cárcel de máxima seguridad, en Zacatecoluca.

Recientemente, Lara dijo en un encuentro en Madrid, España, que el Gobierno le está “disputando el territorio a las pandillas”. Esto fue una clara aceptación de que las autoridades policiales no tienen el control territorial de aquellas comunidades y colonias donde hay presencia de pandillas.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación